Los soportes de información son los objetos sobre los que se fija o almacena la información para su difusión y transmisión. En la antigüedad se utilizaban la piedra, el papiro, el pergamino... Actualmente, los soportes se pueden clasificar como sigue: soportes impresos (papel, acetato); soportes fotográficos (diapositivas, fotografías, microfichas, microfilms); soportes magnéticos (casetes, disquetes, cintas de vídeo, disco duro, tarjetas); soportes ópticos (Compact-Disc, CD-ROM, CD-RW, CD-I, VDI, DVD). Una característica de los nuevos soportes es la necesidad de equipos específicos para leer la información que contienen. Si tomamos en consideración la forma en que se fija la información sobre dichos soportes podemos distinguir los soportes analógicos y los soportes digitales. En los analógicos, la información se graba mediante transformación física del soporte, mientras que las señales digitales se basan en cantidades concretas y precisas. Sólo pueden contener combinaciones de 0 y 1 (apagado o encendido). Con una combinación de 8 cifras se pueden obtener 256 valores distintos y con 16, 65.536. Es más precisa y fiable que la señal analógica. Los equipos de lectura son aquellos aparatos necesarios para leer, ver o escuchar los datos contenidos en la mayoría de los soportes fotográficos (lectores de microfilms y de microfichas, proyector de diapositivas), en todos los soportes magnéticos y ópticos, así como los datos transmitidos a través de diferentes medios de comunicación (vídeo, cassette, equipo de música, ordenador, lectores de Compact Disc, CD-ROM, vídeodisco, CD-I, televisión para acceder al servicio de teletexto,...). Un ordenador está compuesto por una serie de elementos, unos centrales y otros periféricos. La unidad central efectúa los cálculos y tratamientos lógicos y es una carcasa metálica que contiene las unidades de disco, la fuente de alimentación y la placa principal con los circuitos electrónicos y los chips del microprocesador y de la memoria. Las unidades de disco son las ranuras en las que se introducen los discos magnéticos u ópticos para su lectura o grabación. Un tipo especial de unidad de disco es la correspondiente al disco duro, que está instalado de forma permanente en el interior de la carcasa. El microprocesador se encarga de dirigir todas las operaciones, actuando como el verdadero cerebro del ordenador. Dependiendo del microprocesador, un ordenador será más o menos potente, más o menos rápido y podrá ejecutar determinados programas de aplicación. La tecnología de ordenadores evoluciona de forma sorprendente, quedando rápidamente obsoletos los equipos que algún día nos parecieron más que aceptables. Por ello, en la actualidad tan sólo los microprocesadores Pentium ofrecen las prestaciones mínimas exigibles en cuanto a potencia, velocidad y posibilidad de ejecutar una amplia gama de programas. El resto de microprocesadores han pasado a la historia, aunque se sigan utilizando en muchos hogares y lugares de trabajo.La memoria es de dos tipos: una que sólo se puede leer (Read Only Memory o ROM) y que contiene instrucciones para el ordenador; y una memoria de acceso aleatorio (Random Access Memory o RAM), memoria temporal que conserva toda la información para que el ordenador realice una determinada tarea. Los elementos que se pueden conectar a la unidad central se llaman periféricos y son dispositivos materiales con dos funciones esenciales: la de entrada-salida de datos y la de almacenamiento. Entre los dispositivos periféricos están la pantalla, teclado, ratón, impresoras, unidades de lectura de discos, lector de CD-ROM, discos, modem, scanner, lápiz óptico, streamer, etc. |