Anexo 22


El mercado editorial

Desde su elaboración hasta la adquisición por el usuario sigue, en líneas generales, el siguiente proceso:

Autor
Editorial
Distribuidora
Librería
Bibliotecario
Lector

1. El autor
Es la persona o personas encargadas de la producción intelectual de la obra, realiza una transacción comercial con el editor, cediéndole los derechos de la misma para su producción y difusión. 

2. El editor
Es la empresa encargada de la producción física de las obras y la más interesada en su éxito comercial. Existen, en el complejo mundo de la edición, distintos tipos de empresas en función de su magnitud y de su carácter comercial o no:

  • Grandes editoriales. Centralizan un alto porcentaje de la producción y su volumen de negocio les permite realizar costosas campañas de promoción que en muchos casos llegan incluso directamente a los centros educativos.

  • Editoriales modestas. Que aunque con menos medios que las anteriores pueden aportar ideas originales y puntos de vista críticos. La localización de sus productos supone un mayor trabajo pero puede proporcionar resultados muy interesantes.

  • La edición institucional. Podemos integrar en este grupo a las publicaciones de ministerios, consejerías, ayuntamientos, fundaciones, universidades, embajadas, museos, etc. e incluso algunas grandes empresas de sectores ajenos al mundo del libro que en ocasiones elaboran materiales didácticos o realizan diversas campañas educativas. No tienen una finalidad directamente comercial, por lo que pueden proporcionar materiales elaborados con criterios más independientes y cubrir determinadas lagunas en temas minoritarios. En ocasiones, debido a la escasa distribución o a las pequeñas tiradas, puede ser difícil localizar este tipo de ediciones.

  • ONGs, otros grupos y asociaciones. Las Organizaciones No Gubernamentales y otros grupos y asociaciones se configuran como unos interesantes aliados de los centros educativos. Aunque suelen contar con pocos medios para la elaboración y distribución de sus documentos, muchos de ellos disponen de interesantes materiales, a menudo originales y críticos, como: folletos divulgativos, informes, revistas y boletines, carpetas didácticas, audiovisuales, exposiciones itinerantes. También suelen facilitar materiales de ONGs extranjeras y colaborar en conferencias, proyecciones o asesoramiento sobre diversos temas.

3. Las distribuidoras
Son las empresas intermediarias entre las editoriales y las librerías. Su función es importante, pues de ellas depende que lleguen a las librerías unos fondos diversificados. En el ámbito de los materiales audiovisuales e informáticos, dada la mena oferta existente en librerías o el reducido número de puntos de venta especializados, las distribuidoras constituyen generalmente el canal de acceso más ágil y eficaz.

4. Las librerías
Son aliadas importantes de las bibliotecas escolares que, a su vez, se configuran como uno de los principales y más interesantes clientes. Debido al carácter especializado de los fondos de la biblioteca escolar, lo ideal sería trabajar con librerías especializadas, aunque esto no siempre es posible en localidades pequeñas.