La difusión: organización
de servicios bibliotecarios |
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Para cualquier biblioteca, la difusión de sus fondos es la culminación de
todas las tareas analizadas en los capítulos anteriores. Para ello debe
organizar diversos servicios a los lectores que serán más o menos complejos
según los recursos disponibles. El objetivo de este capítulo es exponer
aquellos servicios básicos que puede ofrecer una biblioteca escolar y dar
ideas sobre su vertiente pedagógica.
1. Los servicios de la biblioteca
Los servicios que debe ofrecer la biblioteca
han de estar relacionados con los objetivos que pretende conseguir. De todos
ellos habría que destacar dos:
-
Ha de ser un lugar donde la comunidad escolar pueda
recurrir en búsqueda de cualquier tipo de información .
-
Debe articular todas las actividades de formación de
lectores.
Atendiendo a estos dos aspectos, la biblioteca escolar
debe desarrollar los siguientes servicios:
Aquellos encaminados a favorecer el acceso
a la biblioteca.Servicios encaminados a difundir directamente los contenidos
de su colección:
- La lectura en la propia biblioteca.
- El préstamo de fondos.
- La difusión de información en
el centro.
Los dirigidos a crear en los lectores hábitos que
les permitan aprovechar al máximo los documentos del fondo para su propio
provecho, tanto lúdico como formativo. Estos servicios son muy importantes
y se relacionan directamente con un adecuado uso pedagógico de la biblioteca
escolar, por lo que se les dedica un lugar en otros apartados de este curso:
- La formación de usuarios
- La animación a la lectura
Los usuarios principales de los servicios de la biblioteca son los que forman la comunidad escolar, fundamentalmente alumnos y profesores. Cuando la biblioteca escolar es el único centro biblotecario de su entorno, puede ser adecuado plantearse la prestación de servicios al resto de la población, en caso de contar con medios adecuados. Para ello, habría que articular previamente algún tipo de convenio con el Ayuntamiento, lo que facilitaría el intercambio de servicios entre las dos instituciones.
2. Acceso a la biblioteca: el horario de apertura
Una condición esencial para que la biblioteca escolar pueda prestar sus
servicios es que ofrezca a sus usuarios un amplio horario de apertura. Lo
ideal es que sea superior al horario lectivo, pero esto no es posible en
la mayoría de los centros escolares por lo que hay que organizar el máximo
de servicios en el horario lectivo.Puede distribuirse el horario de la biblioteca
de forma fija asignando unas horas a cada curso, o puede articularse un
sistema de acceso libre; en cualquier caso se debe asegurar que los usuarios
puedan acceder a la biblioteca de forma regular.Mónica Baró y Teresa Mañá1 consideran lo más idóneo para la biblioteca
escolar un sistema mixto que combine las dos alternativas, pues esto permite
un aprovechamiento óptimo de los recursos.
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| Fuente: Baró, M.; Mañà, T.. Formarse para informarse. Madrid: Celeste / MEC, 1996. |
3. Lectura y consulta en la biblioteca
La consulta es la utilización de la colección en el espacio de la propia biblioteca. Para el desarrollo de la lectura de una manera positiva se han de cumplir ciertas condiciones que motiven a los alumnos:
- De carácter físico y espacial.
- De carácter ambiental, ya que cada
actividad y cada edad lectora necesitan unas condiciones diferentes.
Para solucionar esta cuestión se pueden arbitrar varias soluciones:
- La división espacial:
- Zona de trabajos en común, donde
se posibilite un cierto movimiento y nivel de ruido.
- Zona de lectura o estudio, donde
individualmente se puedan concentrar los alumnos que lo necesiten.
- La división temporal:
- Horario de estudio y lectura individual.
- Horario de actividades (trabajos en grupo y animación).
La tradicional falta de espacio de las bibliotecas escolares hace que sea más factible la división temporal que la espacial.
3.1. La sala de consulta y de lectura
La mayoría de las bibliotecas escolares suelen contar con un único espacio que es al mismo tiempo sala de consulta y lectura, lugar en el que el profesor bibliotecario realiza las funciones técnicas, zona de depósito de libros, etc. La lectura libre en la biblioteca implica una acción voluntaria por parte de los alumnos, por lo que se debe garantizar que las condiciones para el desarrollo de esta actividad sean las idóneas exigiendo a los lectores el respeto a las instalaciones y a los demás usuarios.Para los lectores de Educación Infantil y Primer Ciclo de Enseñanza Primaria es fundamental la existencia en la biblioteca de un rincón específico de lectura. En este entorno los alumnos podrán ir adquiriendo una serie de estrategias básicas relacionadas con la lectura. Para ello necesitarán la ayuda del maestro-bibliotecario que deberá escoger, presentar y dinamizar los materiales adecuados. Los alumnos más pequeños deben aprender también a guardar todas las normas de la biblioteca. Además de informarles adecuadamente habrá que disponer en la biblioteca de carteles atractivos que les recuerden el mantenimiento de silencio, el orden, etc..
3.2. Visionado de vídeos y audiovisuales
o audición de documentos sonoros
Al ser la biblioteca un centro de recursos
el acceso no se debe limitar a sus fondos bibliográficos: hay que proporcionar
sistemas de consulta de otros materiales en diferentes soportes.Si el
centro dispone de zonas propias para la reproducción específica de materiales
sonoros, audiovisuales, informáticos, etc., el acceso a estos fondos se
realizará en esos espacios teniendo en cuenta que, en última instancia,
la gestión de esos materiales debe estar centralizada en la biblioteca.Cuando
el visionado o audición de fondos se tenga que realizar en el propio espacio
de la biblioteca, hay que buscar el modo de evitar en lo posible la alteración
de otros servicios. Esto se puede lograr determinando unos horarios fijos
de proyección de vídeos o audición de música.El acceso a los documentos
en soporte audiovisual se puede programar de la siguiente forma:
- Proyección o audición programada de obras de temática
variada, cada mes a horas establecidas previamente: recreos, horas
de tutoría; o incluso en horario no lectivo, en el caso en que la
biblioteca escolar ofrezca este servicio.
- Proyección o audición en fechas determinadas, a petición
de los docentes y en relación con la programación didáctica.
- Proyección o audición individual a petición de cualquier
usuario o grupo de usuarios.
3.3. Consulta de documentos en soportes
informáticos
Aunque no todos los centros pueden hacerlo,
es aconsejable el acceso directo de los alumnos a los ordenadores. Para
ello es preciso que los alumnos cuenten con un mínimo de preparación.
Algunas ideas prácticas son las siguientes:
- En los últimos cursos de ESO y Bachillerato se pueden
dejar los ordenadores del centro para que los alumnos utilicen diversos
programas: procesadores de textos, hojas de cálculo, diseño gráfico,
bases de datos o programas específicos de carácter educativo.
- Tras usar la aplicación cada alumno puede grabar información
en su propio disquete o disponer de un archivo personal (siempre que
las posibilidades del sistema lo permitan).
- Una buena precaución es instalar un programa de antivirus,
para evitar contagios de virus informáticos que pueden dañar seriamente
el sistema.
- Si el centro está conectado a redes de información
y se plantea el acceso de los alumnos a ellas, es preciso tener en
cuenta la diversidad de informaciones a las que puede acceder y los
contenidos de éstas.
- Los docentes pueden sacar un gran rendimiento de las
redes de información: acceder a páginas profesionales o de información
específica de cada materia, acceder a bases de datos bibliográficas
nacionales e internacionales y copiar archivos, etc.
- Para el resto de los usuarios es mejor plantear la
posibilidad de una búsqueda asistida por el profesor o el bibliotecario.
- El propio centro puede crear su página de información
y también mantener correspondencia con otros centros por esta vía.
4. El servicio de información
El principio básico del aprendizaje activo es la búsqueda
y elaboración de la información. Esta información ha de ser completa y comprensible
para permitir que se extraigan unos conceptos claros.Así, proporcionar el
acceso a la información es hoy en día, junto con la promoción de la lectura,
una finalidad básica de la biblioteca escolar. El acceso a la información
que proporciona la biblioteca se canaliza a través del servicio de información.
4.1. El bibliotecario informador
Informar a los usuarios es una de las funciones esenciales
del profesor bibliotecario. Para ser un buen informador el bibliotecario
escolar debe cumplir dos requisitos básicos: poseer una base sólida de
conocimientos documentales - los cuales le permiten manejar los documentos
y fuentes de información, tanto de su propia biblioteca como los de otros
centros de documentación- ; y contar con los conocimientos pedagógicos
que le permitan difundir esta información de una manera clara y sencilla. Se ha de informar de forma ágil y eficaz y esta labor
debe ser prioritaria con respecto a las demás tareas de la biblioteca:
un alumno que requiera una información no debe esperar a que se termine
de catalogar un libro.
4.2. Tipos de información que
se ofrecen desde la biblioteca de centro Información
sobre la propia biblioteca
Los usuarios deben tener información puntual de todos
los servicios y actividades que va a desarrollar la biblioteca. Para ello
el bibliotecario puede poner en marcha distintas estrategias. Se trata
de proporcionar a los usuarios una información breve y clara sobre la
biblioteca, el contenido de sus fondos, su organización, sus servicios
y las actividades que realiza. Se pueden organizar exposiciones de los
fondos, elaborar planos, guías de lectura, boletines de novedades, etc..
Información bibliográfica
Otras de la labores del bibliotecario o la bibliotecaria
es conseguir una amplia difusión de los fondos de la biblioteca con el
fin de que los usuarios sepan que pueden consultarlos. Así, el responsable
de la biblioteca deberá facilitar el acceso a los catálogos, ya sean manuales
o automatizados y formar a los alumnos en su utilización, orientar a los
alumnos en sus lecturas y dar informaciones precisas que les ayuden a
encontrar un libro o a utilizar los instrumentos de búsqueda.
Información de referencia
El bibliotecario escolar deberá responder a preguntas concretas de los alumnos sobre el tipo de obra de referencia que puede dar solución a sus necesidades. Así, por ejemplo, si un alumno necesita información sobre el clima de un lugar en una época concreta se le puede aconsejar que recurra a distintas obras de referencia: un diccionario enciclopédico, un atlas geográfico, etc.
Información general
La biblioteca debe ser el centro al cual se acude
para buscar todo tipo de informaciones con los intereses de sus usuarios.
Para ofrecer un servicio de información general, se deberán seguir los
siguientes pasos:
- Estudiar los temas que resultan
de interés para los estudiantes. Para ello se puede realizar una encuesta
entre los lectores sobre el tipo de información que les interesa:
música, deportes, actividades culturales, ecología, sexualidad, transportes,
intercambios, trabajos, cooperación, universidad, integración, igualdad,
becas, etc.
- Establecer contactos con las entidades
y personas que pueden proporcionar estas informaciones: Áreas de Juventud
y Deportes de la Junta de Distrito o del Ayuntamiento de la localidad,
organismos pertinentes de la Comunidad Autónoma, asociaciones de mujeres,
federaciones deportivas, grupos ecologistas, etc.
- Recepción de la documentación
y organización física de la misma en tablones o carpetas temáticas.
- Realizar la actualización periódica
de todas las informaciones expuestas.
- Dar a conocer las informaciones
a través de diferentes sistemas: un simple tablón de anuncios, carpetas
organizadas por temas de interés, bases de datos informatizadas, etc.
Para dar este servicio a los alumnos de los primeros
ciclos de Educación Primaria se pueden habilitar grandes cartelones con
la información especifica para ellos: la hora del cuento; actividades
de ocio apropiadas para el fin de semana como cine, teatro, etc.; información
sobre bibliotecas públicas, museos, etc..
Información para la investigación
A la vez que el bibliotecario realiza una tarea de
información bibliográfica o de referencia, debe ir iniciando a los alumnos
en las técnicas de investigación, a través de explicaciones sobre la utilización
de las fuentes más apropiadas
y la actividad investigadora.
Difusión selectiva de la información
Este servicio sólo pueden ofrecerlo aquellas
bibliotecas que tengan suficientes recursos materiales y humanos para
realizarlo. Se trata de enviar a ciertos usuarios información periódica
sobre los nuevos fondos que ha recibido la biblioteca, teniendo en cuenta
sus necesidades y preferencias. Para ofrecer este servicio es necesario
definir previamente las necesidades de información de los destinatarios.
Este servicio se suele prestar en bibliotecas automatizadas, pues la informática
simplifica el proceso, pero el sistema de gestión debe estar preparado
para gestionar la difusión selectiva.Los pasos para su creación son los
siguientes:
- Analizar si se cuenta con medios
para ofrecer el servicio.
- Decidir a qué colectivos se
va a prestar (profesores, delegados de alumnos, alumnos, etc.).
- Ofrecer a los destinatarios
seleccionados el servicio y explicar sus posibilidades. Citarles
y definir de mutuo acuerdo los asuntos concretos que les interesen.
- Intentar unificar los diferentes
perfiles de interés, lo cual agilizará el servicio sin deteriorarlo.
- Establecer la periodicidad con
la que se va a informar.
- Introducir los datos en el ordenador.
- Si se realiza manualmente, buscar
artículos de prensa, informes, información de otros centros, redes
de información... Buscar no solo contenidos sino también referencias
de novedades bibliográficas sobre el tema en revistas, bibliografías,
catálogos, etc. Esta modalidad exige gran cantidad de trabajo.
- Si se realiza de forma automatizada,
generar e imprimir periódicamente los informes sobre las últimas
novedades entradas en la biblioteca. Esta modalidad es más limitada
pero también más asequible.
- Reunir la información y difundirla
en fotocopias.
La información destinada a los más pequeños
La información para los alumnos de los primeros niveles
de enseñanza ha de reunir los mismos requisitos que para el resto de los
usuarios, pero teniendo en cuenta las edades de los destinatarios. Muchos
de los alumnos más pequeños no saben leer por lo que toda la información
destinada a ellos ha de apoyarse en códigos visuales.El niño ve en el bibliotecario
a un sabio que conoce el mundo mágico de los libros. Por eso es
importante que éste no se le defraude: debe estar dispuesto siempre a
responder a sus preguntas y tener muy claro el material del que se dispone
para ellos. Son importantes los carteles con los anuncios de los
últimos libros recibidos, pero, en el caso de los pequeños, no hay que
limitarse a escribir la reseña: se incluirá una fotocopia de la portada,
a ser posible a todo color. El mismo procedimiento ha de seguirse con
las guías de lectura: además de la reseña, se incluirá una fotografía
de la portada de los libros para que los niños y las niñas puedan buscarlos
en su estante correspondiente (los catálogos informativos de las editoriales
nos pueden servir para confeccionar estos carteles).
5. El préstamo de fondos
Es el servicio mediante el cual la biblioteca difunde
su colección fuera de lo que es su marco físico y temporal habitual. Los
usuarios del préstamo son prioritariamente los alumnos y los docentes,
si bien, como ya se ha comentado, en casos muy concretos el servicio puede
ampliarse a otros colectivos, tanto relacionados con el centro (padres,
ex-alumnos, personal no docente, etc.), como ajenos a él. Esta ampliación
del servicio se puede asumir ante una grave carencia de bibliotecas en
la zona, o bien con el deseo de integrar aún más la escuela en el barrio
haciendo de su biblioteca un recinto abierto a todos. Existen tres tipos
de préstamo:
- Individual. Es aquél mediante el cual se permite
a los usuarios de la biblioteca sacar un documento para su lectura durante
un determinado periodo de tiempo.
- Colectivo. Es aquél en que se trata a un grupo
como si fuera un individuo y se le prestan documentos, generalmente en
mayor cantidad y durante un periodo más largo de tiempo. En un centro
educativo el préstamo colectivo va dirigido a las aulas, a los departamentos,
a los equipos de ciclo, etc..
- Interbibliotecario. Es aquél que se realizan
las bibliotecas entre sí. Para la biblioteca escolar es un servicio muy
útil, ya que le permite acceder a fondos que, bien por ser difíciles de
conseguir o por su alto coste, no pueden adquirirse o no son adecuados
para formar parte de la colección de la biblioteca. Este tipo de préstamo
exige al bibliotecario mantener una adecuada relación con otros centros
de documentación.
Préstamo desde la biblioteca pública
Es habitual que las bibliotecas públicas tengan, de manera más o menos reglada, un servicio de préstamo a los colegios interesados. Este puede consistir en lotes de libros que se prestan durante un tiempo mayor que el habitual. El centro educativo se compromete a cumplir todos los requisitos propios de este sistema: cuidar los libros, reponerlos en caso de perdida y devolverlos en el tiempo pactado.
Préstamo desde otros centros
Algunos C.P.R. tienen también un sistema de préstamo a colegios que llaman "Las maletas viajeras". Consisten en lotes de libros de diferente tipo (documentales, ficción, poesía etc..) adecuados a las diferentes edades y niveles de enseñanza.
Es interesante estar relacionados con otros centros educativos de la zona e intercambiar ideas y materiales: realización de exposiciones temáticas conjuntas, intercambio de determinados fondos, etc. Así se hace un mejor uso de los recursos existentes y un mayor número de alumnos puede beneficiarse de las iniciativas que se lleven a cabo.
5.1. Principios del préstamo Difusión
La finalidad del préstamo es difundir la información
contenida en el fondo de la biblioteca y motivar la lectura lúdica, por
lo que siempre deben primar los conceptos de apertura frente a los de
conservación de la integridad del fondo. Hay que evitar que el miedo a
que los documentos se pierdan o deterioren limite su uso y difusión. En
otras palabras, toda biblioteca debe contar con que se va a ver privada
de cierta cantidad fija de fondos por pérdida o deterioro.
Limitación selectiva
Aun
partiendo del principio anterior, existen ciertos fondos que deben estar
fuera de las condiciones normales de préstamo por su carácter de frecuente
consulta, imposibilidad de reposición, previsión de consulta masiva, características
físicas, etc.. Éstos son:
- Obras básicas de referencia.
- Fondo antiguo o precioso (ejemplares
protegidos por la legislación de patrimonio, obras con grabados o
láminas de imposible reposición o fácil deterioro).
- Materiales creados en el centro
(trabajos, dossieres, etc.).
- Obras cuya materia sea objeto de un
trabajo de investigación por un gran número de alumnos y de la que la
biblioteca carece de fondos para ofrecer a todos en préstamo individual.
En estos casos hay que retirar temporalmente del préstamo algunas obras
de esta materia para no crear una laguna temporal.
5.2. Organización del préstamo
Independientemente del tipo de préstamo que
se realice, es importante llevar un control adecuado de los fondos prestados
desde la biblioteca. El préstamo se puede gestionar de forma manual o
de forma automatizada. En ambas el control se basa en:
- Identificar el documento que se
va a prestar.
- Identificar al lector que se lo
lleva.
- Relacionar los datos del documento
con los del lector mientras dure el préstamo.
Estas operaciones se pueden hacer de forma manual, con varias modalidades, pero prácticamente todas las aplicaciones informáticas para la gestión automatizada de bibliotecas incluyen un módulo de préstamo, que permite realizar las operaciones del mismo de un modo rápido y sencillo. Para ello utilizan la base de datos del catálogo, que contiene los datos de los documentos y además permiten crear otra con los datos de los lectores. Los documentos y los carnés de lector se equipan con códigos de barras. En los libros este código se pega en el ángulo superior derecho de la portada, para facilitar su lectura.
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Mediante un lápiz óptico se leen ambos códigos y
se obtiene información sobre el lector (cuántos libros tiene prestados,
si tiene alguna penalización por retraso o pérdida, etc.) y sobre el documento
(si se puede prestar o no, si está reservado, etc.). Se crea un registro
que relaciona al lector con los documentos que se lleva y que permanece
archivado en la memoria del ordenador hasta la devolución de los documentos.
Las ventajas de la gestión automatizada del préstamo son evidentes:
- Rapidez en el procedimiento.
- Control de los lectores y los fondos.
- Elaboración automática de estadísticas.
La única salvedad respecto a este procedimiento consiste
en recordar que estos sistemas no proporcionan al lector ningún elemento
material que le indique la fecha límite de devolución. Aunque el lector
sepa en teoría la duración máxima de un préstamo, resulta conveniente
incorporar al ejemplar que se presta un recordatorio en el que se escriba
la fecha de devolución.
5.3 Normas para el
préstamo
Todas las bibliotecas establecen un conjunto de normas
para el préstamo de sus fondos, que se suelen denominar política de préstamo
y que regulan diversos aspectos. La biblioteca escolar debe definir una
política de préstamo que responda a las características y necesidades
de sus lectores, con el objetivo de ofrecerles un buen servicio. Para
ello habrá que tomar decisiones sobre:
- Tipos de lectores. Es posible distinguir varios
tipos de lectores, para los que se pueden establecer diferentes condiciones
de préstamo en cuanto al número de documentos que se pueden llevar y a
la duración. En un centro educativo se podría distinguir entre alumnos
de diversos ciclos, profesorado, personal no docente, familias, ex-alumnos,
etc..
- Duración del préstamo. La duración puede variar
para los diferentes tipos de documentos y de lectores. La duración habitual
es de 7 a 15 días, pero este periodo suele ser largo si se trata de material
audiovisual. Se puede establecer un préstamo de fin de semana para documentos
que normalmente no se prestan. Del mismo modo, durante los periodos de
vacaciones se puede alargar la duración del préstamo. Siempre se
puede prorrogar el préstamo durante al menos un nuevo periodo, pero habrá que evitar que los materiales queden estancados y no circulen.
- Número de volúmenes. Generalmente se prestan
un máximo de dos volúmenes, pero esto puede variar en función de los tipos
de lectores que se establezcan. También en periodo de vacaciones se puede
ampliar esta cifra.
- Reserva de documentos. Es un servicio complementario
del de préstamo y consiste en apartar un documento que ha sido reservado
por un lector en el momento en que es devuelto a la biblioteca. Es necesario
establecer el número máximo de documentos que puede reservar cada tipo
de lector.
- Retrasos en las devoluciones. A los que tardan
en devolver un ejemplar se les puede sancionar con la retirada del carnés
durante tantos días como se sobrepase el periodo autorizado. Esto también
puede presentar variaciones dependiendo del tipo de lector.
- Pérdidas y deterioros de documentos.
Para evitar lás pérdidas de documentos, hay que concienciar a los usuarios
de la necesidad de cuidar el material de la biblioteca. En los casos de
deterioros leves es mejor pedir a los alumnos que lo comuniquen a la biblioteca
y no intenten arreglarlo por su cuenta. Cuando se produzca un deterioro
serio, o una pérdida, será necesario que se reponga la obra. Para ello
habrá que facilitar las direcciones de lugares próximos donde pueda adquirirla.
- Préstamo a los alumnos pequeños. En Educación
Infantil y primer ciclo de Educación Primaria el préstamo se puede realizar
siguiendo las mismas normas que para el resto de los alumnos, pero adaptándolas.
El carnés de lector se puede sustituir en estas edades por una lista de
la clase en la que cada nombre va seguido de su código de barras. Los
pequeños necesitan menos tiempo para leer un libro, por lo que el periodo
de préstamo de los documentos puede acortarse para ellos.
- Préstamo colectivo. Para
conseguir una gestión centralizada de los recursos documentales del centro
educativo, las colecciones de libros existentes en las aulas y en los
departamentos deben ser tratadas como préstamos colectivos realizados
por la biblioteca del centro. En estos casos habrá que considerar a cada
colectivo como un tipo de lector más, para el cual se establecen unas
normas determinadas en lo relativo al periodo de préstamo, número de ejemplares,
reservas, etc. que tendrán que ser muy superiores a los aplicados al préstamo
individual. Para las aulas se puede considerar que un lote de entre
veinticinco treinta ejemplares prestados durante un mes puede ser suficiente,
siempre que se renueven los títulos mensualmente, circulando los lotes
por las diferentes aulas. En el caso de los departamentos, la duración
y los ejemplares dependerán de las necesidades y tendrán que ser valorados
por el bibliotecario, teniendo en cuenta que puede ser necesario realizar
un préstamo permanente (sin fecha límite) en algunos casos.
6. Evaluación
de los servicios
La utilidad de la evaluación radica en que permite
conocer el grado de cumplimiento de los objetivos marcados y reorientar
los servicios prestados, si fuera necesario. Se pueden utilizar diversos
instrumentos para realizar dicha evaluación:
- Estadísticas: Se han de planificar de forma general
unos modelos de estadística que permitan una evaluación rápida de los
diferentes servicios:
préstamo, información, lectura en sala, etc..
La principal estadística que se ha de realizar es la relativa al servicio
de préstamo. Sus objetivos son: evaluar el interés de los alumnos por
los diversos materiales, apreciar si ha sido acertada la política de compras,
constatar qué materias y géneros escogen los distintos grupos de edades.
Con estos datos se puede reorientar la política de adquisiciones o potenciar
mediante actividades algunos tipos de fondos de calidad que posea la biblioteca
y no hayan tenido éxito. También se pueden apreciar los gustos de los
lectores de las diferentes edades y cuánto uso hacen de la biblioteca.La
informática simplifica mucho la elaboración de distintos tipos de estadísticas
sobre los libros que más se prestan, organizados por diversos criterios
(temas, géneros, edad de los alumnos que se los llevan, etc.). Se pueden
realizar estadísticas mensuales y trimestrales en las que se apreciarán
las tendencias de evolución del servicio.
- Contacto directo: El contacto directo del bibliotecario
con los lectores es una buena forma de apreciar las opiniones reales de
cada uno y el uso real de cada servicio. Por ello, suelen resultar muy útiles para corregir las malas interpretaciones que puedan desprenderse
del análisis de las estadísticas. Por ejemplo, el contacto directo
del bibliotecario puede servir para apreciar que la consulta y el préstamo
masivo de materiales que tratan sobre animales fósiles puede deberse
al estreno de una película sobre dinosaurios, lo cual indica una moda
pasajera. Por tanto, lo reflejado por la estadística en la materia de
Ciencias Naturales no representa una evolución real de los gustos lectores
y, gracias a la apreciación personal, se puede atemperar lo que podía
desembocar en una política de préstamo errónea.
- Encuestas: Es conveniente realizar encuestas sobre
aspectos concretos relacionados con los servicios de la biblioteca: horario,
instalaciones, normas de préstamo, dificultades físicas para la utilización
del fondo, etc. También es interesante que los lectores se puedan manifestar
sobre la composición del fondo para saber si responde a sus necesidades
e intereses.
- Buzón de sugerencias: Es un medio clásico para conocer
la opinión y las propuestas de los lectores. Este recurso debe apoyarse
en una permanente actitud de diálogo.
- Valoración global: Después de recoger información por
diferentes medios sobre el funcionamiento de los servicios, el paso siguiente
es la valoración global, que se debe realizar a través de una memoria
de lo que ha sido la vida de la biblioteca durante el curso. Esta memoria
se debe presentar al claustro y sus conclusiones servirán de base para
el proyecto general de biblioteca del curso siguiente.