La adolescencia constituye una etapa de desarrollo de especial relevancia en el proceso de construcción de la salud individual y social.

Las personas se enfrentan a cambios importantes de gran repercusión vital, ambiental, cultural y social.

Para afrontar las nuevas situaciones, los adolescentes necesitan adquirir:

  • Capacidades que les permitan responder a las presiones ambientales, que les llevan a comportamientos nocivos para la salud.

  • Habilidades de competencia psicosocial, que les permitan desarrollar un estilo de vida saludable.