La adolescencia es el período en el que se produce tanto la experimentación con las drogas, como la progresión en los patrones de consumo y en los tipos de sustancia consumida.

Kandel (1975)

Cuanto antes se produzca la experimentación con las drogas (generalmente en situaciones sociales), más probable es la progresión en el consumo.

A medida que el consumo se convierte en un hábito, intervienen los procesos psicofarmacológicos y la ilusión de invulnerabilidad.