Los estudios de evaluación realizados han demostrado la eficacia del programa a la hora de reducir el consumo drogas; así mismo se ha mostrado eficaz respecto a la disminución de conductas antisociales.

Además, tiene un impacto positivo en el conocimiento y actitudes sobre la salud, asertividad, autocontrol, autoconfianza, autosatisfacción y ansiedad social.

Incluso existe cierta evidencia sobre sus efectos beneficiosos sobre el rendimiento académico de algunos estudiantes.

No sólo previene el consumo de "drogas de entrada" (tabaco y alcohol), sino que logra potenciar diversos aspectos de competencia personal.