El alcohol es un depresor del sistema nervioso, cuyos efectos dependen de diversos factores.



Independientemente de la cantidad ingerida, el alcohol conlleva una serie de problemas:

  • Accidentes de tráfico y laborales.

  • Enfermedades relacionadas con su consumo (hepatitis, cirrosis, cáncer, etc.).

  • Violencia causada por su consumo.

  • Marginación social.

  • Absentismo laboral.