• Nicotina: es estimulante del sistema nervioso (aumenta la tensión arterial, la frecuencia cardiaca y estrecha los vasos sanguíneos) y causa dependencia física.

  • Alquitrán: se produce por la combustión del tabaco y está demostrado que es una de las principales causas del cáncer atribuible al tabaquismo (pulmón, laringe, etc.).

  • Monóxido de carbono: es un gas tóxico que se adhiere a la hemoglobina de la sangre, disminuyendo su capacidad para abastecer al organismo de la cantidad de oxígeno que necesita.

  • Gases irritantes: alteran los mecanismos defensivos del pulmón y favorecen las infecciones.