|
Si entramos en el aula de Informática de nuestro Colegio y lo hacemos cuando todo lo demás está en silencio, a eso de la 1 y pico de la tarde, veremos a nuestras chicas y chicos redactores de nuestro periódico “La Cadena” enfrascados e inmersos en sus mundos mágicos, que quieren plasmar en el papel. Unos escriben en las computadoras del aula, mientras otros transcriben lo que hace días grabaron en una cinta, cuando entrevistaron a nuestro personaje especial, invitado para aparecer en cada ejemplar que va a ver la luz. Ahora, aires de información y opinión, de acertijos y cuentos fantásticos se respiran en la Sala de Redacción del Periódico, una sala muy especial que se ha convertido en un “aula mágica”, cuando hace rato aquí mismo trabajaban los niños de primero, con los programas diseñados para ordenador o, la hora anterior, los compañeros de tercero vocalizaban la fonética inglesa o los de cuarto debatían sobre los valores sociales en A.E.O. Así forjan estos chicos las páginas que después todos ojeamos y, hoja a hoja, con delicia disfrutamos buscando al colaborador conocido o a nuestros propios hijos, que con esfuerzo han moldeado sus líneas y grabados, sus párrafos o diálogos en este “taller de redacción”. |