Las fuentes
Cualquier programa Windows tiene la posibilidad de utilizar distintos tipos de letras, lo que técnicamente se conoce como fuentes.
Una fuente o tipo de letra no es más que una definición de los distintos caracteres que se pueden usar en un documento. De este modo, las distintas fuentes presentan las letras con un dibujo diferente.
Échale un vistazo a la barra de objetos. Descubrirás que hay un cuadro con el texto Times New Roman en su interior. Este cuadro es el llamado cuadro de fuentes y te está indicando qué tipo de letra está seleccionada o vas a utilizar.
Haz clic en la flecha invertida y verás un montón de nombres extraños. Son los distintos tipos de fuentes que puedes utilizar en tu documento, y además, escritos en su misma fuente, para que te hagas una idea de cómo aparecerán en el texto. La opción resaltada en azul es el tipo de fuente que actualmente estás usando.
Observa algunos ejemplos de un mismo texto, pero cambiando la fuente con la que está escrito:
Texto escrito en Verdana
Texto escrito en Garamond
Texto escrito en Arial
Texto escrito en Comic Sans MS
Prueba a ver en tu pantalla distintos tipos de letra, es bastante divertido (sobre todo si no tienes prisa por terminar este capítulo). Bastará con que selecciones un párrafo cualquiera de tu texto y elijas un nuevo tipo de letra en el cuadro de fuentes. Conforme selecciones nombres de fuentes distintas, verás que el texto cambia de apariencia.
Como es lógico, no todas las fuentes se emplean para todos los casos, y, en general, hay que huir de las que son excesivamente llamativas. Recuerda que lo principal de un documento es su contenido y una fuente llamativa puede distraer la atención del lector.
Además, no es habitual utilizar muchas fuentes distintas. Si utilizas muchas fuentes en un mismo documento, parecerá que estás escribiendo una nota para pedir un rescate de un secuestro. No parecerá un documento profesional. Procura usar dos o tres: una para los títulos, otra para las notas al pié o realces y otra para el resto del documento.
También puedes emplear el cuadro de diálogo
que aparece al seleccionar el menú Formato - Carácter...
 En el cuadro de lista Fuente tienes las mismas fuentes que aparecían al seleccionar la lista de fuentes de la barra de objetos. La forma de seleccionarlas es igual: localiza la fuente mediante la barra de desplazamiento vertical, haz clic sobre ella y finalmente sobre el botón 
La gran ventaja de usar este cuadro de diálogo es que en la parte inferior, si tienes un texto seleccionado, puedes verlo con la fuente que elijas, por lo que la elección no te llevará a engaños.
Seguramente te resultará más fácil elegir directamente la fuente haciendo clic con el botón derecho del ratón sobre un texto seleccionado, desde la
opción Tipo
de letra del menú contextual que aparece:

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