|
Varios investigadores como Peter Mark Roget , a mediados del XIX propiciaron y animaron con sus estudios sobre este fenómeno a otros inventores a la creación de una serie de juguetes ópticos que mostraban situaciones de ilusiones de movimientos como fueron el thaumatropio, el fenakistoscopio de Joseph Plateau o el zootropo de William Horner. Basándose en este fenòmeno
biológico, el cine aprovecha lo que se conoce como "ilusión
de movimiento". La imagen cinematográfica consiste en
la sucesión de imágenes inmóviles proyectadas sobre
una pantalla. Y es la persistencia retiniana del ojo humano la que permite
al espectador percibir aquellas imágenes, proyectadas durante una
fracción de segundo, como si se tratara de un movimiento continuo,
ya que en el momento de desaparecer, cada imagen aún permanece
un instante en la retina. |
|
|