Atención a la diversidad
Uno de los grandes retos de la enseñanza en el actual Sistema Educativo es el de la atención a la diversidad de alumnado en el aula. Las nuevas tecnologías abren un importante camino para poder realmente ofertar distintos itinerarios a los alumnos dentro del mismo aula. Seleccionando las aplicaciones informáticas adecuadas y preparando guías y actividades diversas para los alumnos, el ordenador puede llegar a convertirse en un gran aliado (que no sustituto) del profesor.
El ordenador permite diversificar la oferta y la dificultad de algo tan complejo de trabajar simultáneamente en un aula como es el sonido. Un profesor de música (o de idiomas) en la dinámica de una clase "normal", no puede plantearse una variedad de audiciones simultáneas en función de las capacidades o dificultades de los alumnos: unas interferirían con las otras. Sin embargo, con el ordenador y unos auriculares cada alumno puede tener su propio universo sonoro y trabajar, sin molestar a los demás, escuchando, interpretando, creando, etc. Es decir, hasta ahora las áreas que trabajan más intensamente con el sonido tenían una gran limitación a la hora de diversificar propuestas didácticas que emanaban de la propia materia prima objeto de estudio. Las nuevas tecnologías permiten que el sonido y la música pueda trabajarse siguiendo una metodología de "talleres", que hasta ahora les estaba prácticamente vedada.
Por otro lado, esta atención a la diversidad la concebimos también hacia los alumnos que muestran unas mayores capacidades y/o actitudes hacia la música, permitiéndoles mostrar su creatividad. Más aún, existen programas informáticos gracias a los cuales los alumnos pueden sumergirse en un campo, muy difícil de abordar en el área de música como es el de la creación o la composición. Sin embargo, con la utilización del ordenador y de las aplicaciones informáticas adecuadas pueden hacer sus "experimentos" en este terreno, porque el ordenador pone a su disposición una enorme cantidad de timbres, instrumentos y herramientas para poder organizar, reproducir y grabar todo ese material sonoro. Y todo ello sin tener grandes conocimientos de lenguaje musical o ser buenos intérpretes.
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