1. El ordenador en el aula

Esperamos que aquellos profesores que no sean del área de música y que realicen este curso sepan disculpar el que ahora se haga una especial mención a la presencia del ordenador en el Aula de Música. Por otro lado, no consideramos que las reflexiones aquí realizadas en muchos aspectos difieran demasiado de las que podríamos realizar dentro de otras áreas didácticas.

El ordenador es posible que acabe saliendo de las actuales aulas de informática para integrarse como un elemento habitual dentro de la clase sea cual fuere el área que se trabaje. Sin embargo, y hasta que esa situación pueda realmente llevarse a cabo y generalizarse, no cabe duda que el Aula de Música es una de las que presenta más interés para disponer ya de al menos un ordenador . Un ordenador que reúna unas características mínimas en cuanto a "potencia" (microprocesador, memoria RAM, disco duro, etc... características que comentaremos más adelante), calidad de la tarjeta de sonido, regrabadora, tarjeta de video (especialmente la posibilidad de que tenga la posibilidad de conectarse a un televisor o, mucho mejor, a un proyector). Y, naturalmente, no podemos olvidar la posibilidad de conectarlo a un teclado maestro o a un módulo de sonido y la de conectarlo a unos altavoces (que podrían ser incluso los del propio equipo de música del aula) y a un micrófono u otros dispositivos de entrada audio que, a su vez, podrían estar conectados a una pequeña mesa de mezclas.

Simplemente en la somera descripción del equipo mínimo que podría formar parte del aula ya hemos empleado un vocabulario que quizás "asuste" a más de uno pero que esperamos que en el desarrollo de este curso se vaya aclarando y comprendiendo.

Pero la cuestión más importante por responder es ¿para qué tanto despliegue tecnológico? ¿qué puede aportar el ordenador? ¿se puede obtener rentabilidad didáctica?. Cualquiera que se inicie en el manejo del ordenador se plantea muchas veces si realmente merecen la pena la cantidad de horas que se invierten en su aprendizaje. Muchos cuando se inician en el uso de un procesador de textos acaban opinando que habrían terminado mucho antes haciéndolo a mano. Pero si somos sinceros reconoceremos que la cantidad de tiempo que hemos invertido en aprender a escribir a mano tampoco ha sido nada desdeñable. Y, sin embargo, el control que tenemos sobre el texto escrito para modificarlo, editarlo, corregirlo, almacenarlo, reutilizarlo, cambiarle el formato,... es infinitamente superior dentro del procesador de textos. Pues lo mismo sucede con el sonido y con la música.

1.1. Materiales didácticos 

Cualquier área didáctica necesita generar toda una serie de materiales para su desarrollo dentro del aula e incluso para su gestión y organización dentro del departamento, el centro escolar y los órganos administrativos educativos. Crear apuntes para clase, redactar una programación didáctica o una adaptación curricular, realizar pruebas de evaluación e informes, llevar una seguimiento del alumnado, ... todas estas tareas encuentran en el ordenador y el software de ofimática (procesador de textos, base de datos, hoja de cálculo) una gran ayuda para su realización.

Por otro lado estarían programas que nos permiten crear entornos multimedia de comunicación con los alumnos como son los que:

Naturalmente a estos programas habría que añadir todos aquellos que permiten crear y editar los elementos de imagen y sonido que emplean. Así, por ejemplo, para elaborar y/o modificar las imágenes son útiles programas de dibujo, de retoque fotográfico, de animaciones, de edición de vídeo, etc. Y lógicamente están todos aquellos que nos permiten trabajar con el sonido y la música y que constituyen el núcleo del presente curso (reproductor, editor de audio, editor de partituras, secuenciador, etc)

Con todos esos programas pueden crearse materiales de gran utilidad y riqueza para el alumnado. Y en todos ellos el sonido puede tener un papel importante. Solo por eso ya merecería la pena adentrarse en el conocimiento de dichos programas. Pero es que además con estos programas pueden realizarse otra serie de materiales de enorme utilidad especialmente en el aula de música. Solo a modo de ejemplo podríamos citar:

1.2. Instrumento musical 

El ordenador a través de los sonidos de la tarjeta de sonido, a través de módulos de sonido externos y a través de recreaciones virtuales de instrumentos electrónicos nos permite disponer de una inmensa orquesta. La calidad de los sonidos dependerá mucho de la calidad de los elementos que acabamos de citar pero la cantidad de sonidos y timbres distintos que podemos tener es inmensa. Y aunque hay recreaciones realmente buenas nadie pretende que el ordenador sustituya a los instrumentos acústicos y a sus intérpretes. El ordenador va mucho más allá al permitirnos disponer de muchísimos más timbres de los que encontraríamos en ninguna orquesta. Tenemos miles y miles de sonidos distintos y además la posibilidad de editarlos y modificarlos con lo que las posibilidades casi podríamos decir que se elevan al infinito.

Supone todo un mundo de posibilidades para el compositor. Se rompe cualquier limitación impuesta por los instrumentos tradicionales y por sus interpretes. Y puede disponer de todo ese inmenso ejército de "músicos" y de "instrumentos" en cualquier lugar y a cualquier hora (y si trabaja con auriculares los vecinos no pondrían ponerle ninguna queja). Tampoco se elimina la posibilidad de introducir "calor humano" y "sentimiento" a las interpretaciones puesto que estas pueden realizarse a través de instrumentos musicales con conexiones MIDI (teclados principalmente aunque también guitarras o instrumentos de viento, ¡hasta existe la gaita MIDI!). E incluso los programas informáticos disponen de funciones para eliminar la fría exactitud mecánica de interpretaciones que se realizasen exclusivamente a través del ordenador.

En definitiva, a aplicación del ordenador al mundo del arte y de la música en concreto no creo que deba verse en absoluto como una amenaza hacia el intérprete de instrumentos acústicos. De nuevo habría que insistir en el ordenador como una herramienta más. Seguir aprendiendo a tocar un piano, una trompeta, un violín o una guitarra clásica no deja de tener sentido. La cantidad de matices que un buen intérprete puede obtener de estos instrumentos está muy lejos de ser absolutamente conseguida a través de síntesis o muestreo de sonidos. Por otro lado, el placer que se experimenta y las capacidades que se desarrollan al interpretar un instrumento musical solo o en conjunto, aunque no se llegue a ser un virtuoso del mismo, es algo que tampoco es reemplazable por el uso del ordenador. Plantearse esto sería tan absurdo como si nos cuestionásemos el interés de practicar deportes simplemente porque existen máquinas que superan el rendimiento físico humano. A nadie se le ocurre pensar que sea absurda una competición de cien metros lisos o de maratón porque existan automóviles o trenes de alta velocidad.

Pero lo que en este curso pretendemos enfatizar es la posibilidad de aplicarlo dentro del aula. Y en relación con la creación de materiales didácticos que vimos en el punto anterior nos encontramos que para la utilización de algunos de esos materiales necesitamos la presencia del ordenador conectado a unos altavoces (conexión que perfectamente podría realizarse al amplificador del equipo de sonido que ya hubiese en el aula). Así el ordenador tendría el papel de un instrumento musical (más aún: de una orquesta) por ejemplo cuando:

1.3. Sistema de grabación 

El ordenador también puede dotarnos de un estudio de grabación personal. Y simplemente con un micrófono conectado a la tarjeta de sonido (aunque siempre nos ofrecería más posibilidades tener también una pequeña mesa de mezclas) ya podemos grabar a nuestros alumnos. Esto es algo de utilidad para muchas áreas didácticas pero especialmente para aquellas que trabajan más con el sonido. Además del área de música, obviamente, se podría mencionar a la lengua (española, autonómica o extranjera). Todas estas áreas tienen en común la necesidad de poder mostrar a los alumnos el resultado de lo que hacen con el sonido (tanto si surge de una interpretación musical como de un diálogo o la lectura de un cuento o un poema). Los alumnos pueden escucharse unos a otros pero no a ellos mismos. Además siempre es interesante poder comentar los resultados de una grabación y ver si son capaces de descubrir los errores cometidos. Y a lo largo del curso puede convertirse en un buen referente para comprobar si ha habido o no evolución en su aprendizaje. Más aún, podríamos afirmar que el auténtico instrumento de evaluación de los contenidos sonoros es la grabación (o al menos el que mejor puede dejar constancia de los mismos).

Pero ¿por qué emplear el ordenador y no un simple radiocasete?. La respuesta de nuevo vuelve a estar el mayor número de posibilidades de manipulación y edición que nos permite el ordenador:

Y seguro que se quedan posibilidades por enumerar.

La posibilidad de grabar de más de una fuente (o con varios micrófonos) al mismo tiempo y en pistas separadas ya requeriría una tarjeta de sonido más potente y multipuerto. Y lo mismo cabría decir si queremos una buena calidad audio. Tendríamos que irnos a tarjetas profesionales. Pero, en general, con una tarjeta de sonido "normal" podemos conseguir suficientemente nuestro objetivo y, además, podemos grabar de otras fuentes además del micrófono. Internamente podemos digitalizar la música leída con el CD-ROM del ordenador y del exterior podemos grabar, por ejemplo, a los distintos componentes de un equipo musical (casete, tocadiscos, radio, etc), de un módulo de sonido externo, de una televisión, de un video casete, etc. En definitiva podemos grabar a partir de cualquier cosa que tenga una salida audio y que pueda ser conectada a la tarjeta de sonido.

Por último, habría que mencionar que toda grabación necesita luego de un sistema de reproducción. Si las grabaciones terminan pasándose a un formato de audio, por ejemplo en un CD, la reproducción podría hacerse desde un lector de Compact Disc normal. Pero si se ha guardado en formato mp3 (u otro formato) volveríamos a necesitar el ordenador para su escucha (aunque también podría hacerse desde algunos lectores de DVD y, naturalmente, desde reproductores específicos de mp3). Es decir, el ordenador vuelve a mostrarse necesario en el aula incluso como sistema de reproducción del sonido.

1.4. Fuente de información

El ordenador conectado a Internet se convierte en una inmensa fuente de información y recursos. En el caso del sonido y la música es algo absolutamente evidente:

Y, desde luego, las herramientas de correo electrónico, mensajería instantánea, chat, foros, news, videoconferencia, listas de correo especializadas, etc. nos permiten interaccionar y comunicarnos dentro de esa búsqueda y, por qué no, de intercambio de información y recursos. Por otro lado la posibilidad que tenemos de crear nuestras propias páginas web (personal, como profesor, como departamento, como centro educativo,...) nos puede convertir en protagonistas de esa oferta. Más aún, nos permite ofrecer una selección para nuestros alumnos e incluso para otros compañeros de la docencia

1.5. Herramienta de aprendizaje

El alumno puede y debe ser el protagonista de la utilización de los medios informáticos durante su aprendizaje. Naturalmente esto exige que en el centro de enseñanza se disponga de al menos un aula con los equipos suficientes para llevar a cabo las actividades. Además no debemos olvidar que trabajar con sonido tiene unas exigencias específicas (configuración mínima de los equipos, tarjetas de sonido, auriculares, micrófonos,...)

Manejo de programas

El alumno también puede realizar actividades que utilicen programas trabajados en el presente curso: secuenciador, editor de audio, editor de partituras, etc. Naturalmente las posibilidades de aplicaciones informáticas susceptibles de ser empleadas son muchísimo mayores, pero quizás las actividades de este curso y la manera de plantearlas y trabajarlas pudiera servir, al menos, como sugerencia para elaborar otras específicas que realizasen los alumnos. Es obvio, que el nivel del alumnado al que se dirijan condicionará en gran medida la selección de aplicaciones informáticas, los objetivos a cubrir y la complejidad de las actividades pero en todo caso no debemos subestimar la capacidad que muchos tienen para acercarse a este inmenso mundo.

Dentro de este apartado podría incluirse también la utilización de todas las aplicaciones utilizadas en el acceso a Internet y que brevemente hemos comentado en el apartado anterior. Incluso es posible que muchos alumnos ya las estén usando habitualmente. El navegador, los programas p2p de intercambio de archivos (p.e. Kazaa), los reproductores de archivos audio, los programas para grabar CDs, etc. son programas muy extendidos y no debería sorprendernos que algunos alumnos sepan más al respecto que nosotros (de hecho es posible que algunos les dediquen más horas de las que nosotros nunca les vayamos a dedicar). Pero muchos de los conocimientos que adquieren son bastante desestructurados y no llegan a sacarle suficiente partido ni a las funciones del programa ni a las posibles utilizaciones del mismo. Resumiendo, si por ejemplo utilizan el navegador nuestra misión sería que lleguen a sacarle partido para obtener la información y los recursos que pudieran ser útiles para trabajar, en este caso concreto, con sonido y con música. Es decir, debemos ayudar al alumno a dirigir el potencial que tienen las distintas aplicaciones informáticas a un fin determinado.

Quizás lo más importante del aprendizaje de programas por parte del alumno no es tanto que llegue a dominar funciones concretas de los mismos sino que descubra qué puede llegar a hacer con ellos. Más aún, las aplicaciones informáticas son herramientas, son medios para conseguir un fin y el gran reto sería que el alumno llegase a interesarse por ese fin. 

Aplicaciones didácticas

Dentro de cada área de conocimiento existen aplicaciones didácticas multimedia que pueden servir para practicar habilidades o ejercicios específicos o que recopilan conocimientos a modo de enciclopedias. En principio con estas aplicaciones no se persigue la creación, edición o manipulación de información como en los programas comentados en el apartado anterior. Se trata de programas con una estructura más o menos abierta en los que el alumno trabaja una serie de destrezas concretas o busca información. Naturalmente el mundo de la música cuenta con numerosas aplicaciones didácticas de este tipo que permiten por ejemplo aprender cuestiones sobre el lenguaje musical, historia de la música, realizar un entrenamiento auditivo, practicar con un instrumento (generalmente de teclado), etc. Como muestra de algunos de estos programas pueden visitarse los enlaces presentados en la página http://www.bivem.net (más concretamente en el apartado Nuevas Tecnologías>Software de música y educación musical)

Atención a la diversidad

Uno de los grandes retos de la enseñanza en el actual sistema educativo es el de la atención a la diversidad de alumnado en el aula. Una diversidad que ya se aprecia en las etapas más tempranas de la educación pero que se muestra con toda su "crudeza" en la educación secundaria. La diversidad del alumnado tienen múltiples aspectos, que no vamos a analizar aquí, vinculados a sus capacidades, sus motivaciones (o desmotivaciones), su estrato socio-económico, etc... Pero, sin entrar en la valoración de cual sería el mejor método para abordarla (¡ojalá tuviésemos la respuesta!) lo cierto es que las nuevas tecnologías abren un importante camino para poder realmente ofertar distintos itinerarios a los alumnos dentro del mismo aula. Es evidente que el profesor no puede multiplicarse y hacerse omnisciente para todos sus alumnos pero quizás a través del trabajo con el ordenador esto podría llegar al menos a emularse. Es decir, seleccionando las aplicaciones informáticas adecuadas y preparando guías y actividades diversas para los alumnos el ordenador puede llegar a convertirse en un gran aliado (que no sustituto) del profesor. De hecho, dentro de las aplicaciones didácticas especializadas que hemos comentado en el apartado anterior algunas presentan la posibilidad de evaluar el resultado de los ejercicios realizados por el alumno e incluso registrarlos en una base de datos. 

Pero incluso, sin ir tan lejos, el ordenador permite diversificar la oferta y la dificultad de algo tan complejo de trabajar simultáneamente en un aula como es el sonido. Un profesor de música (o de idiomas) en la dinámica de una clase "normal" no puede plantearse una variedad de audiciones simultáneas en función de las capacidades o dificultades de los alumnos: unas interferirían con las otras. Sin embargo con el ordenador y unos auriculares cada alumno puede tener su propio universo sonoro y trabajar, sin molestar a los demás, escuchando,  interpretando, creando, etc. Es decir, hasta ahora las áreas que trabajan más intensamente con el sonido tenían una gran limitación a la hora de diversificar propuestas didácticas que emanaba de la propia materia prima objeto de estudio. Algo que habitualmente no sucede, por ejemplo, en una clase de Educación Plástica o de Tecnología (aunque podría decirse los mismo creo que de prácticamente cualquier otra materia) donde es perfectamente factible que cada alumno pueda trabajar en cosas distintas sin que al hacerlo el trabajo de un alumno tenga que interferir o impedir el trabajo de otro. Las nuevas tecnologías permiten que el sonido y la música pueda trabajarse siguiendo una metodología de "talleres" que hasta ahora les estaba prácticamente vedada.

Por otro lado, esta atención a la diversidad la concebimos también, aunque frecuentemente se les olvida, hacia los alumnos que muestran unas mayores capacidades y/o actitudes hacia la música permitiéndoles mostrar su creatividad. Más aún, existen programas informáticos gracias a los cuales los alumnos pueden sumergirse en una campo muy difícil de abordar en el área de música como es el de la creación o la composición. Mientras que los niños desde bien pequeños aprenden a crear y expresarse a través de elementos gráficos (realmente pasan años en los que gran parte de sus actividades pasan por el dibujo o la expresión plástica), en el terreno musical parecía que esto no era posible. Sin embargo, con la utilización del ordenador y de las aplicaciones informáticas adecuadas pueden hacer sus "experimentos" en este terreno porque el ordenador pone a su disposición una enorme de timbres, de instrumentos y de herramientas para poder organizar, reproducir y grabar todo ese material sonoro. Y todo ello sin tener grandes conocimientos de lenguaje musical y sin la necesidad de ser buenos intérpretes.

Consejos metodológicos

Estos consejos surgen de la experiencia y, por qué no, del sentido común. Ambas cosas son importantes a la hora de planificar actividades donde se van a poner en funcionamiento nuevas tecnologías. Seguro que muchos de estos consejos, precisamente por manar de fuentes tan accesibles a todo el mundo, son conocidos por muchos que incluso podrían aportar interesantes matizaciones o ampliaciones. Pero quizás puedan ser un punto de partida para aquellos profesores que aún no han dado el paso de utilizar el ordenador como herramienta didáctica con los alumnos:

A. ANTES DE LAS SESIONES CON LOS ALUMNOS

B. DURANTE LAS SESIONES CON LOS ALUMNOS

C. DESPUÉS DE LAS SESIONES CON LOS ALUMNOS