3. El estudio de sonido

El estudio de sonido personal es cada día más fácil de conseguir y, además, con unos recursos impensables hace pocos años. Naturalmente no estamos hablando de competir con un estudio de grabación profesional donde además de equipos muy superiores en calidad y prestaciones existe sobre todo un personal cualificado. Pero sí que es factible plantearse un estudio donde preparar maquetas o el sonido de cualquier proyecto multimedia. E incluso podemos obtener resultados de buena calidad si no nos salimos del entorno digital, es decir, si no tenemos que realizar grabaciones de voces o instrumentos acústicos. 

Un estudio básico debe tener:

Evidentemente, a partir de estos elementos básicos son muchas las posibles ampliaciones. 

A continuación intentaremos hacer un recorrido por los principales componentes de un estudio de sonido personal centrándonos en aquellas cuestiones más relevantes que afectan a su utilización en el mundo del sonido y de la música

3.1. El ordenador 

El alma de un estudio de sonido personal hoy en día es, sin duda, el ordenador. Sobre todo desde que, además de gestionar y controlar todos los demás aparatos de los que dispongamos en ese estudio, puede incluso trabajar con aplicaciones informáticas que emulan o sustituyen a dichos aparatos. Es decir, cada vez más se tiende a que todo pueda ser realizado desde el propio ordenador a través de software reduciendo tremendamente la cantidad de aparatos externos (hardware) empleados para trabajar con sonido y música. Secuenciadores, sintetizadores, samplers, efectos de sonido,... e incluso surgen versiones software que recrean el sonido e incluso el aspecto externo de instrumentos electrónicos “clasicos” como órganos o sintetizadores. Hasta el punto de que ya existe una clara polémica sobre si es mejor o no un estudio de sonido basado en software o en hardware.

Mucho ha cambiado desde los pioneros Atari, Commodore, MSX, ordenadores que tuvieron un peso específico en los comienzos de la aplicación del ordenador a la música, y la incorporación del sonido a los IBM-PC a finales de los años 80. Hoy en día los ordenadores tienen una potencia tan grande que son capaces de asumir "pesadas" cargas de trabajo emulando.

La elección

Elegir un ordenador suele ser el primer paso para todo aquel que desea crear su propio estudio de sonido. En la actualidad es la pieza clave. Pero casi siempre suelen plantearse una serie de interrogantes que se han hecho ya clásicos

¿Mac o PC?

Apple Macintosh

PC Compatible

Una polémica y duda habitual surge a la hora de decidir qué tipo de ordenador es más adecuado para trabajar con programas de sonido y música: ¿es mejor el Mac o el PC? . Realmente ambas plataformas tienen seguidores incondicionales. Pero sin entrar a dilucidar desde aquí cuál es la mejor, sí podemos afirmar que actualmente la diferencia entre ambas no es tan notoria como pudo serlo hace años en que los ordenadores Macintosh se veían como la opción ideal. Las críticas que recibía el PC en cuanto a dificultad de uso, inestabilidad del sistema operativo y peor gestión del MIDI ya no tienen mucho sentido. Con la aparición de los sistemas operativos de Windows se comenzó a trabajar en un entorno visual muy similar al de los Mac. Y la calidad de los sistemas operativos ha ido creciendo hasta el actual Windows XP que supone una buena opción en cuanto a su estabilidad. Por otro lado, el PC tiene una mayor difusión en el mercado y en consecuencia se encuentran muchas más aplicaciones informáticas dedicadas al sonido, la música y el multimedia. El precio tanto del ordenador como del software disponible también son argumentos a favor del PC. Pero aún así, dentro del mercado profesional el Mac continúa apostando fuerte tanto por todo lo relacionado con el diseño gráfico como por la Música ofreciendo muy altas prestaciones.

En este curso nos centraremos en la utilización del PC precisamente por razones antes aludidas:

¿Intel o AMD?

Microprocesador de Intel

Microprocesador de AMD

Aquí tenemos otra pequeña discusión en cuanto a su aplicación al mundo de la música y del sonido: ¿son mejores los procesadores de Intel que los de AMD?. Pues parece ser que no hay ningún problema especial para emplear uno u otro. La polémica se desató en un principio porque algunas firmas importantes que desarrollan software para trabajar música se decantaban o solamente avalaban su utilización con procesadores Intel. El problema parece que reside en la distinta manera en que trabajan los procesadores y, en concreto, en el tratamiento que recibe la denominada “coma flotante” que puede tener repercusiones en las operaciones que se realizan al trabajar con audio.

¿Portátil o sobremesa?

Ordenador portatil

Ordenador de sobremesa

Ya no existen los impedimentos de potencia que hasta hace poco hacían desaconsejable la utilización de portátiles para trabajar con sonido o música. Las características de los portátiles actuales (aunque por debajo de las de los ordenadores de sobremesa) permiten trabajar con todas las garantías. Y el problema de tarjetas de sonido y conexiones se soluciona con dispositivos audio/MIDI externos (USB o FireWire) que pueden conectarse al ordenador y que se fabrican en tamaños reducidos que facilitan su transporte. 

¿Características técnicas?

Las respuestas a las preguntas anteriores no arrojan un balance de ganadores y perdedores sino que siguen dejando abierta nuestra capacidad de elección que debe centrarse en nuestras necesidades, nuestro sistema de trabajo e incluso nuestro gusto personal. Pero hay un elemento que no debemos perder de vista en cualquiera de las opciones que son las características técnicas del ordenador. Muchas de estas características es posible que vengan impuestas por los requisitos técnicos de los programas informáticos que vayamos a utilizar. Otras, en cambio, deberemos valorarlas en función de la utilización que le vayamos a dar.

Como decíamos más arriba, no pretendemos aquí extendernos en disquisiciones técnicas pero sí nos parece conveniente resaltar aquellos aspectos que conviene tener en cuenta o que pueden ayudarnos a valorar las características más importantes que pueden ayudarnos a tomar la decisión de cuál es el ordenador que necesitamos.

En Internet pueden encontrarse muchos sitios con explicaciones detalladas sobre todos los componentes de un ordenador, por ejemplo
  http://www.ipn.mx/sitios_interes/sanlovdra/index1.htm 

La CPU

La Unidad Central de Proceso (CPU en inglés: Central Processing Unit) es la pieza clave del ordenador porque se encarga de realizar todas las operaciones y controla al resto de las partes del ordenador (o a aquellos aparatos conectados al ordenador). Aunque no seamos muy rigurosos al respecto, dentro de este apartado incluiremos también a otra serie de componentes que suelen encontrarse físicamente en el mismo espacio que los componentes básicos de la CPU (aunque estos componentes también podríamos tenerlos en unidades externas con lo que podríamos haberlos incluido en el apartado de periféricos)

Microprocesador

El microprocesador se encarga de realizar todas las operaciones del ordenador. Es su "cerebro". Cuanto más rápido sea más trabajo será capaz se realizar en el mismo tiempo. Eso es algo que debemos tener muy en cuenta si pensamos trabajar con muchos programas que consuman muchos recursos del ordenador. 

En música es muy importante poder trabajar en "tiempo real" y que dentro del ordenador no se generen retrasos. Por otro lado, la proliferación de programas que simular aparatos e instrumentos hardware hace que el trabajo que se realiza en la CPU se multiplique considerablemente (de hecho, estos programas solo han tenido posibilidad de desarrollarse gracias a la potencia de los ordenadores actuales). Es decir, no se trata de pensar solo en la carga que puede suponer la utilización de un secuenciador sino que con ese mismo secuenciador podemos estar controlando simultáneamente mucha información audio y MIDI que, a su vez, puede estar reproduciéndose o modificándose a través de varios programas que tienen que realizar el trabajo que antes se realizaba a través de sus homólogos hardware (por ejemplo, al ordenador le supone mucho más trabajo hacer sonar un plug-ing que simula a un sintetizador que enviar la información MIDI a un sintetizador externo)

También es importante tener en cuenta que hay otra serie de componentes del ordenador que para funcionar pueden estar requiriendo recursos del microprocesador (modem, tarjeta gráfica, tarjeta de sonido, etc.). En consecuencia para mejorar el rendimiento del microprocesador debemos vigilar que eso otros componentes consuman los menos recursos posibles o, incluso, puedan liberarlo de cargas (por ejemplo las tarjetas de sonido profesionales pueden realizar operaciones con la información audio sin necesidad de recurrir al microprocesador)

Las demandas de potencia llegan a plantear la posibilidad de trabajar con dos microprocesadores simultáneamente e incluso con varios ordenadores interconectados.

El VST System Link del conocido fabricante Steinberg permite la intercononexión en cadena de varios ordenadores permitiendo que cada uno puede realizar tareas específicas aumentando así la cantidad de pistas audio y su resolución, de instrumentos y efectos utilizados, etc. Con este sistema, por ejemplo, un ordenador podría reproducir y grabar pistas audio, otro tocar instrumentos virtuales MIDI, otro manejar la cantidad que hiciese falta de efectos y, por último, la mezcla se haría en un cuarto ordenador

Placa base

La placa base tiene más importancia de la que se le suele prestar. En ella se conectan todos los componentes internos del ordenador. De ella dependen también todas las posibilidades de ranuras de expansión internas (PCI o AGP por ejemplo) y con aparatos externos (a través de los distintos tipos de puertos: serie, paralelo, USB, Firewaire, etc). Una buena placa base permite una buena interconexión y un buen fluido de información entre todos ellos. De hecho, depende de ella (de la velocidad de bus PCI) la velocidad a la que pueden circular los datos entre los distintos componentes. En principio la elección de la placa base ya viene limitada por el tipo de microprocesador que se vaya a instalar en ella. Pero a partir de ahí existen toda una serie de fabricantes y opciones que darán más o menos calidad en sus componentes y mayor o menor capacidad de conexión y de futura ampliación del equipo.

Muchas placas base traen también la tarjeta de sonido y/o la tarjeta de video integradas. Esto supone un ahorro en el costo final del equipo pero, por contra, estas tarjetas integradas suelen tener menos calidad y menos opciones que las que se conectan a alguna de sus ranuras de expansión (o de sus puertos en el caso de las tarjetas de sonido). Aunque siempre podemos instalar otras con posterioridad (pero antes habría que desinstalar las tarjetas integradas para que no surgiesen conflictos)

Disco duro

El disco duro permite almacenar toda la información que pasa por el ordenador. Allí se encuentra instalado el sistema operativo, todos los programas informáticos y todos los archivos que se introducen, manipulan o generan a partir de dichos programas. Allí se encuentra todo. Pero, además, muchos programas lo utilizan para la realización de sus distintos procesos. La grabación de audio, por ejemplo, trabaja directamente sobre el disco duro. En consecuencia en un disco duro se suele valorar:

Por otro lado, cada vez es más frecuente que en un mismo ordenador se monten dos discos duros. Esto, además de incrementar la capacidad, permite una mayor seguridad para realizar el almacenaje de archivos. Así, es frecuente, que uno de los discos duros se reserve exclusivamente para grabar y guardar los archivos de audio (o todos los archivos en general) sin instalar en él ningún sistema operativo ni programa. De este modo:

Incluso puede ser muy recomendable tener un disco duro externo (con conexión USB o Firewire) para realizar copias de seguridad (algo muy claro en el caso de trabajar con ordenador portátil). Aunque tampoco debemos olvidar la posibilidad de dividir el disco duro en particiones (muy factible e incluso recomendable para discos duros con las capacidades actuales que además se realizan últimamente con cierta asiduidad para poder instalar más de un sistema operativo).

Memoria RAM

La memoria RAM (Random Access Memory) podríamos definirla como una "memoria de trabajo". Es decir, es una memoria de lectura y escritura donde se cargan y ejecutan las aplicaciones con las que estamos trabajando. Por ese motivo cada vez hay más demanda de memoria RAM en el mundo de la música. La gran cantidad de aplicaciones simultáneas que se llegan a utilizar para reproducir una composición musical (utilizando secuenciador, efectos de sonido e instrumentos musicales virtuales), sin olvidarnos de las necesidades del propio sistema operativo, hace que la memoria frecuentemente demandada para un estudio musical supere los 512Mb. Aunque, de nuevo, conviene recordar que estamos hablando de necesidades especiales y que con menos memoria también se puede trabajar pero, eso sí, sin abusar entonces de la cantidad de plugins de efectos y/o instrumentos que se empleen.

Por eso nunca está de más asegurarnos de las posibilidades de ampliación de memoria que tiene nuestro equipo. En el futuro puede interesarnos comprar e instalar algún módulo más. Aquí también conviene mencionar que siempre que sea posible es mejor que la memoria se instale con el menor número de módulo posible. Esto permite que queden ranuras libres para la instalación de otros módulos y mejora también su rendimiento (por ejemplo, si nuestro equipo tiene 512Mb de memoria es mejor que nos los instalen en un único módulo a que nos los instalen con dos módulos de 256 Mb, aunque lo más probable será siempre lo segundo porque es más barato)

Además de la capacidad de la memoria hay que tener en cuenta su velocidad. Su velocidad máxima vendrá limitada por la velocidad máxima de la placa base pero conviene tenerlo en cuenta cuando queramos hacer alguna ampliación para no adquirir módulos de memoria con una velocidad de transmisión inferior.

Tarjeta gráfica

La memoria de las tarjetas gráficas es importante sobre todo si se trabaja con imagen (y el trabajo de audio e imagen combinado, por ejemplo para realizar una banda sonora, no es nada extraño). Pero en todo caso toda esa memoria descarga de trabajo al resto del sistema. Más aún una buena tarjeta gráfica puede ser más conveniente que incrementar un poco la velocidad del microprocesador.

Para un rendimiento óptimo del sistema es importante que la tarjeta gráfica:

En alguna ocasión se ha comentado también la utilidad de poder tener dos monitores para poder trabajar más cómodamente con la cantidad de aplicaciones simultáneas con que se trabaja en música. Esto se consigue con tarjetas graficas duales (con salida para dos monitores)

Lectura y grabación

La unidades de lectura y grabación frecuentes en la mayoría de los equipos son el CD-ROM, la grabadora de CD-ROMs (grabables o regrabables), el DVD y la grabadora de DVDs (con los dos tipo s de formatos +R y -R y, recientemente los DVD de doble capa que permiten grabar el doble: hasta 9Gb). En el caso de los lectores/grabadores de DVDs también se puede leer y grabar en soporte de CD-ROM aunque, de momento, a velocidades inferiores a los lectores/grabadores específicos de CD-ROM. La mayor demanda de espacio de los archivos generados por los programas pronto hizo pequeña la capacidad máxima de los disquetes (1,44 Mb). Inservibles para grabar audio porque cualquier fichero enseguida supera esa capacidad. Pero los disquetes, en general, han caído en desuso y muchos ordenadores nuevos ya no incorporan la disquetera.

Por otro lado, estos lectores ópticos también los encontramos en dos versiones según el tipo de conexión que empleen: SCSI o IDE. Cuando comenzaron a aparecer las primeras grabadoras de CD-ROM, la conexión SCSI era mucho más fiable que la IDE. Pero hoy en día no hay ningún problema con ninguna de las dos. También pueden adquirirse unidades externas para conectarlas a puertos USB.

Otro elemento en el que nos podemos fijar es en la velocidad de lectura (CD-ROM se alcanzan 52x lo que significa que su velocidad de reproducción llegar a ser 52 veces más rápida que la velocidad básica) y, en la grabadoras la velocidad de lectura, velocidad de regrabación y velocidad de grabación y  (por ejemplo, una grabadora de CD-ROM que presente las indicaciones 52x/32x/52x significa que lee CD-ROMs a 52x, graba CDs regrabables a 32x y graba CDs grabables a 52x)

Su papel es fundamental para introducir datos en el ordenador, para extraer información audio y vídeo (tienen conexión con la tarjeta de sonido) y para realizar copias de los archivos del ordenador.

Caja y alimentación

Lo más importante en la elección de la caja y la fuente de alimentación es que permitan acoger futuras ampliaciones del ordenador (algo que difícilmente se puede elegir cuando los equipos ya están montados y no dan este tipo de opciones. Pero, hay fabricantes y tiendas de informática que dan la posibilidad de poder configurar el equipo a medida). Por ejemplo, con respecto a la caja, es importante que disponga de algún hueco para la instalación de unidades de lectura y grabación y para cajas de conectores frontales en caso de que decidieses adquirir una tarjeta con esta posibilidad. De todos modos, este tipo de opciones son las más fáciles de subsanar si no hemos podido realizarlas puesto que siempre queda la posibilidad de adquirir estos dispositivos externos y conectarlos al ordenador a través de alguno de sus puertos.

Otro aspecto de la fuente de alimentación que debe preocuparnos es el ventilador que la acompaña. Este componente es necesario para eliminar el calor que se produce durante el funcionamiento del ordenador. Pero, por otro lado, suele el responsable del ruido que oímos constantemente cuando el ordenador está encendido (aunque también puede producirlo el disco duro). 

 

Puertos y conexiones

Un ordenador concebido para su utilización multimedia debe tener en cuenta las posibilidades de ampliación y de comunicación con otros dispositivos. Destacaríamos las siguientes posibilidades de conexión:

SCSI (Small Computer Systems Interface).

Ya hemos comentado antes las ventajas de este sistema de conexión en cuanto a velociadad de transmisión de datos. Pues este sistema, que requiere de la instalación de una tarjeta controladora (conectada a una ranura PCI) permite la conexión simultánea de hasta 15 dispositivos (frente a los 4 dispositivos que permite el sistema IDE entre los que ya se encuentran las unidades de CD-ROM y/o DVD instaladas)

 

PCI (Peripheral Component Interconnect).

 Las ranuras de expansión PCI permiten la conexión interna de nuevos dispositivos entre los que naturalmente se encuentran las tarjetas de sonido. Este sistema de conexión ha venido sustituyendo a las anteriores ranuras ISA (Industry Standard Architecture bus) para las que se fabricaron también tarjetas de sonido.

Puertos USB (Universal Serial Bus).

Este sistema permite la conexión de dispositivos externos. En teoría pueden llegar a conectarse hasta 127 aunque lógicamente tendrían que repartirse su capacidad de transmisión de datos. Esta capacidad, lo que suele conocerse como ancho de banda, en los puertos USB 1.1 es de 12 Mbps mientras que en los actuales USB 2.0 llega a los 480Mbps (40 veces más rápidos). En ambos casos el cable utilizado es el mismo (aunque los conectores pueden tener dos formas distintas (tipo A y tipo B).

No es de extrañar que este tipo de puertos estén desplazando por completo a los tradicionales puertos de serie y al puerto paralelo que aún se mantienen en los ordenadores. De hecho, se ha ido incrementando su número en los ordenadores y si comenzaron ofreciendo 2 ahora muchos equipos ofrecen 4 y 6 puertos, algunos de ellos colocados en la parte frontal del ordenador para facilitar la conexión de equipos externos. Aunque si no son suficientes (y no suelen serlo porque hay muchos dispositivos que ahora se conectan vía USB: impresora, gamepad, teclado, escaner, tableta gráfica, etc) siempre podemos recurrir a conectar un hub o concentrador (así de un mismo puerto podemos sacar varios. Algo similar a lo que se realiza con una regleta o un "ladrón cuando no tenemos bastantes enchufes). 

En el terreno musical son muy abundantes los dispositivos e instrumentos musicales que ya utilizan estos puertos: teclados controladores MIDI, tarjetas audio externas, módulos de sonido, samplers, interfaces MIDI, etc... Su velocidad de conexión (sobre todo con USB 2.0) permite trabajar con muchos más dispositivos y pistas de audio simultáneamente.

Puertos FireWire.

Este fue el nombre que acuñó Apple para una tecnología que cumple con el estándar IEEE 1364 que permite anchos de banda de hasta 800 Mbps (casi el doble que USB 2.0).  Se están incorporando a todos los nuevos equipos y los dispositivos musicales que antes comentamos también están surgiendo con este nuevo tipo de conexiones. De nuevo esto se traduce en mayores posibilidades para trabajar con dispositivos musicales externos. Los conectores también pueden tener dos tamaños y en caso de necesitar aumentar el número de entradas podemos recurrir a concentradores (hubs) al igual que comentamos con respecto a los puertos USB

Bluetooth

El futuro de las interconexiones de equipos parece que pasa por la cada vez menor utilización de cables (wireless). Bluetooth es un estándar de comunicación inalámbrica que afecta al hardware y al software y permite la transmisión de voz y datos entre diferentes equipos mediante un enlace por radiofrecuencia. Los equipos que se están conectando con este sistema son muy variados: teléfonos móviles, ordenadores (portátiles y/o de sobremesa), teclados y ratones, impresoras, etc. Los dispositivos que emplean esta tecnología van en aumento y ya podemos acceder a ellos desde nuestros ordenadores mediante adaptadores que se pueden conectar a un puerto USB.

3.2. Periféricos

Entradas y salidas

Son muchos los equipos externos a la CPU del ordenador los que podemos conectar. Incluso, como comentamos en su momento, las unidades de CD-ROM y DVD, podríamos haberlas tratado en este apartado. Pero lo que ahora nos gustaría es reflexionar un poco sobre una idea que quizás ayude a entender un poco más la importancia de estos periféricos. 

El ordenador es una máquina que trabaja con información digital (unos y ceros) mientras que nosotros trabajamos con información analógica (es decir con algo físico como, por ejemplo, las variaciones de presión de las moléculas de aire que nos transmiten información sonora). Tanto el ordenador como el ser humano disponen de sistemas para interpretar y manipular esa información generando en el proceso una nueva información. 

El ser humano recibe la información analógica del mundo que le rodea a través de su cinco sentidos (aunque para llegar al cerebro esta información se traduce y convierte en un formato que él pueda interpretar). El ordenador lo hace a través de los dispositivos de entrada: teclado, ratón, micrófono, escáner, controlador MIDI, modem o ADSL, etc... Estos dispositivos de entrada pueden enviar al ordenador la información directamente en formato digital o bien deberán hacer una conversión A/D (analógico/digital como lo que sucede, por ejemplo, con la tarjeta de sonido cuando digitaliza la señal audio que le llega a través de un micrófono el cual, previamente, ha trasformado las variaciones de presión de las ondas sonoras en impulsos eléctricos)

Por otro lado, la nueva información generada necesita emplear un medio para trasmitirse: 

La posibilidad de trabajar en entornos multimedia con texto, imagen y sonido ha permitido, en consecuencia, que el lenguaje del ordenador pueda traducirse mucho mejor al lenguaje humano. Es decir, se ha mejorado la comunicación.

Que nadie se alarme si parece en esta analogía se "humaniza" en exceso al ordenador. A nadie se le escapa que los medios software y hardware que emplea el ordenador para interpretar esa información son diseñados por seres humanos (para bien y para mal) y que en ningún caso le estamos suponiendo voluntad propia. Pero si nos imaginamos a los ordenadores como a esos robots con apariencia humana de las películas de ciencia ficción quizás podamos comprender mejor la importancia de los periféricos y las conexiones del ordenador.

Es de comprender que la calidad y fidelidad de los dispositivos de entrada y salida (y de los conversores a ellos asociados) tenga una enorme importancia a la hora de poder trabajar con el ordenador. Por ejemplo:

Pero los dispositivos de entrada y de salida no dejan de ser el principio y el final, respectivamente de un proceso de comunicación en cadena donde también intervienen otros componentes y una cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones (ya sé que he dicho esta frase en otra ocasión pero me gusta):

A continuación veremos una serie de dispositivos de entrada habituales y las características que más deben preocuparnos para utilizarlos en un estudio de sonido. Sin embargo, no trataremos aquí de los instrumentos musicales o tarjetas de sonido que podríamos incluir como dispositivos de entrada (y salida) porque los abordaremos en otros apartados.

Monitor

El monitor es el más básico de los dispositivos de salida del ordenador. A través de él pueden mostrarse textos o imágenes que traduzcan o nos muestren el resultado de las operaciones realizadas dentro del ordenador. Ya hemos comentado en otro apartado cómo se han buscado representaciones gráficas del sonido y de la música más allá de la propia notación musical. Al trabajar con un secuenciador o un editor de partituras, por ejemplo, podemos visualizar la información que introducimos y manipulamos con esos programas gracias al monitor.

Teniendo esto en cuenta las características que más nos pueden interesar en un monitor son:

Teclado y ratón

El teclado y el ratón, por su parte, son los dispositivos de entrada más habituales. Aunque no se les suele prestar importancia, no debemos despreciar la cantidad de horas que los utilizamos (muy superior a otros dispositivos de entrada) lo que debería hacernos valorar más su ergonomía para que su uso sea más cómodo.

Otro aspecto que puede ser interesante es la posibilidad de utilizar teclado y ratón inalámbricos. Esto nos puede dar una libertad de movimientos útil si estamos trabajando desde distintas posiciones. Por ejemplo, para introducir las notas en algunos editores de partituras puede utilizarse, entre otras posibilidades, una combinación entre el teclado MIDI (donde se seleccionaría la altura de la nota) y el teclado numérico (donde se selección el valor de la nota): en este caso podría venir bien situar el teclado del ordenador (o un teclado exclusivamente numérico e inalámbrico) al lado o sobre el teclado MIDI para poderlo tocar más cómodamente.

Aunque también surgen propuestas originales que combinan en un mismo dispositivo ambos teclados (cuando no se utiliza el teclado musical se cubre con una tapa y sirve así de reposamuñecas). Quizás esta puede ser una propuesta económica de algún interés para un aula de informática musical.

Escaner

El escáner nos permite digitalizar imágenes pero también gracias a determinados programas a partir de esa imagen escaneada podemos obtener una información más fácilmente editable. Por ejemplo, los programas de reconocimiento de caracteres, conocidos como OCR (Optical Character Recognizer), nos permiten a partir de un texto escaneado obtener una versión más o menos fiel pero para ser utilizada y manipulada en un procesador de textos lo que, en caso de haberse realizado una buena conversión (o, al menos, con pocos errores), evita que tengamos que teclearlo para introducirlo (solo tendríamos que corregir lo que no estuviese bien interpretado por el programa). Pues algo similar permiten otros programas con respecto a las partituras musicales. Los principales editores de partituras (Finale o Sibelius) incluyen uno de estos programas en sus últimas versiones.

La principal característica que define la calidad de un escáner es la resolución de la imagen que se mide en los puntos por pulgada (ppp) o, dicho en inglés dots per inch (dpi) que escanea, por ejemplo 1200x2400 ppp. Pero no debemos confundir la resolución óptica con la resolución interpolada. La primera nos dice cual es la información real que el escáner obtiene de la imagen y la segunda, la información que el escáner interpola entre la información real mediante software. Por eso las cifras de la resolución interpolada son siempre mucho más elevadas.

Impresora

La impresora permite pasar a papel el texto y/o las imágenes elaboradas con el ordenador. La principal aplicación de este dispositivo en el terreno musical es, de nuevo, fruto de la utilización de los editores de partituras. La elección dependerá en gran medida del uso más o menos profesional que le vayamos a dar. Si no nos dedicamos a la edición de partituras es más que probable que muchas de las impresoras actuales del mercado nos sirvan perfectamente. De todos modos, la primera elección que habría que realizar sería entre impresora de inyección de tinta o láser. Las impresoras de inyección de tinta son las más extendidas y utilizadas porque consiguen una buena calidad de impresión a coste reducido. Las láser pueden conseguir aún mejor calidad de impresión pero, por contra, son bastante más caras. Aunque si se va a imprimir mucho es posible que la impresora láser acabase compensando porque los costes de impresión son menores.

A partir de esa elección entran en juego cuestiones como:

Además podrían observarse otra serie de cuestiones relacionadas con las nuevas demandas que surgen en la actualidad para la impresión de fotografías digitales. Pero eso sería otra historia.

3.3. La tarjeta de sonido

Tipos de tarjetas

La tarjeta de sonido es un componente primordial dentro del estudio de sonido. Ella va a ser la encargada de controlar todo lo relacionado con el audio (y el MIDI) que entre o salga del ordenador. El mercado de tarjetas de sonido es amplio y variado aunque muchas veces parece que queda relegado exclusivamente a la oferta de la marca Creative (algo que no debe extrañarnos pues fueron ellos con sus tarjetas Sound Blaster los pioneros). Su amplio abanico de ofertas intenta cubrir distinto tipo de demandas motivadas por la búsqueda de una buena calidad de sonido para los juegos de ordenador hasta la grabación profesional de audio.

Integradas

Muchos de los ordenadores ya vienen con una tarjeta de sonido integrada en la placa base. Las necesidades multimedia han hecho de ellas un elemento absolutamente necesario y esa ha sido la solución más económica. Estas tarjetas se basan en el Audio Codec '97 (AC'97) desarrollado por Intel (y gran parte de ellas están siendo fabricadas por la empresa de taiwanesa Realtek). Las especificaciones AC'97 garantizan, entre otras que no vamos a enumerar, que la tarjeta de sonido:

Más allá de esas especificaciones los fabricantes pueden incluir toda una serie de características extra tanto en el hardware como en el software dotándola de más entradas y/o salidas, de efectos de ecualización o recreaciones de espacios, etc. También todas suelen tener sonidos internos que permiten poder reproducir los archivos MIDI.

Estas tarjetas pueden cubrir perfectamente las necesidades básicas de sonido del ordenador para aplicaciones multimedia. Pero tendremos que plantear la adquisición de una tarjeta mejor si queremos un mejor sonido, explotar las posibilidades de realismo y localización espacial del sonido (algo muy demandado por los amantes de los videojuegos y los DVDs) o características profesionales para la grabación de audio.

Si decidimos prescindir de la tarjeta de sonido integrada para instalar otra debemos tener en cuenta que son tarjetas que están directamente conectadas a los circuitos de la placa base y que por tanto no es posible quitarlas. Lo que debería hacerse entonces antes de instalar la nueva tarjeta es desactivar la tarjeta integrada (generalmente esto puede hacerse desde la BIOS Setup) para que no surjan conflictos entre ambas.

PCI

En el momento en que decidimos instalar en nuestro equipo una tarjeta lo más habitual es que se conecte a una ranura PCI y que las conexiones de entrada y salida de la misma se muestren en una de las bahías de la parte trasera del ordenador

Estas tarjetas no tienen por qué ser caras (de hecho hay un gran mercado que con su demanda favorece los precios bajos) pero la calidad de sonido y otra serie de prestaciones adicionales que pueda ofrecer la tarjeta pueden hacer que merezca la pena con respecto a las tarjetas integradas. Por ejemplo, algo que puede ser interesante es que tengan un puerto MIDI (lo que nos permitiría poder conectar un teclado controlador MIDI) 

Con sonidos internos

Casi todas las tarjetas dedicadas a aplicaciones multimedia disponen de unos sonidos internos de cierta calidad para que suenen los archivos MIDI. Dentro de estas tarjetas han tenido especial éxito las que trabajan con soundfonts (más adelante abordaremos este tema) por su buena relación calidad precio. También las hay que tienen un sintetizador interno de calidad pero eso eleva su coste considerablemente. De todos modos el que tenga o no sonidos internos no es algo crucial para una buena tarjeta de sonido. De hecho muchas de las tarjetas dedicadas a un mercado más profesional de la música no suelen incluirlos. Los archivos MIDI pueden interpretarse a través de sintetizadores o módulos de sonido externos (con una calidad superior a los sonidos de las soundfonts). E incluso hay programas que pueden reproducir soundfonts sin falta de la tarjeta de sondo pueda gestionarlos.

Con módulo de conexiones

Para poder ofrecer más posibilidades de conexión y que éstas estén fácilmente accesibles hay tarjetas PCI que incluyen además un módulo de conexiones que puede colocarse en una de las bahías frontales del ordenador (por donde se sitúan el CR-ROM o el DVD) o ser externo (con lo que puede situarse en cualquier parte del estudio de sonido en función de la longitud del cable)

Multipuerto

Una característica muy importante de las tarjetas de sonido que pretenden ser utilizadas especialmente para la grabación de audio es que sean multipuerto. Esto no solo implica la posibilidad de poder conectar distintos dispositivos de sonido sino, además, la posibilidad de grabar el sonido de todos esos dispositivos al mismo tiempo.

Terratec DMX6 Fire

Audio

También se conectan a ranuras PCI tarjetas de sonido semiprofesionales o profesionales cuyas prestaciones son mucho más elevadas en cuanto a calidad de grabación y conexiones. No suelen tener sonidos internos y muchas veces tampoco posibilidad de conexiones MIDI. Toda su tecnología y esfuerzo se centra en poder grabar, procesar y mezclar audio con la mayor calidad. Y eso se nota claramente en su coste.

Audiophile 2496

Creamware Pulsar II

USB y Firewire

La necesidad de disponer de tarjeta de sonido de calidad que pueda conectarse a los cada vez más potentes ordenadores portátiles para poder grabar audio han hecho que proliferen dispositivos que se conectan a los puertos USB o Firewire. El número de entradas y conexiones disponibles es variable en función del modelo y suelen incluir entre ellas una entrada y una salida MIDI

Tascam US-122

M-Audio Firewire 410

La elección

La elección de la tarjeta de sonido al igual que cualquier otro componente del estudio de sonido sería relativamente sencilla si no estuviese de por medio el tema económico. Es entonces cuando hay que priorizar y, sobre todo, plantearnos para qué la vamos a utilizar y función de ello establecer qué necesitamos. Quizás estas cuestiones podrían ayudar:

Desde luego está claro que no es lo mismo querer darle una utilización profesional (casi de estudio de grabación) que emplearla para aplicaciones multimedia y pequeñas producciones de carácter didáctico. Por eso quizás lo mejor es siempre, si no se tiene ninguna experiencia en el tema, empezar por una tarjeta sencilla y comprobar si es suficiente o no para lo que queremos hacer. Es mejor que nos guíen los hechos y la realidad que los castillos en el aire de proyectos que nos hagan gastar dinero en equipos que luego tengan una utilización mínima en cuanto a tiempo de uso y en cuanto a sus posibilidades.

Conexiones

La cantidad, calidad y tipo conexiones de una tarjeta de sonido pueden ser variadas dependiendo del tipo de tarjeta (PCI, USB, Firewire), de si tiene módulo externo de conexiones o no, del fabricante, etc. A continuación nos centraremos exclusivamente en los tipo de conexión básicos que se pueden encontrar en la mayoría de los ordenadores con tarjeta de sonido integrada en placa base o con una tarjeta de sondo PCI básica (por ejemplo una Sound Blaster Live 5.1). En estos casos las conexiones más habituales son de tipo mini-jack 1/8" estéreo y se encuentran en la parte posterior del ordenador.

Suele haber dos entradas:

Y una salida:

También es posible que existan otras salidas pensadas para facilitar equipos de amplificación con varios altavoces.

Los colores que últimamente tienen las conexiones de tarjetas de sonido domésticas así como auriculares, micrófonos y altavoces para ordenador pueden ser una ayuda aunque conviene asegurarse puesto que en ocasiones no siguen el mismo código. En principio suele emplearse el siguiente:

Además de las entradas y la salida mencionadas, muchos modelos de ordenadores están empezado a utilizar tarjetas de sonido integradas que, además de las conexiones que acabamos de comentar, incorporan una entrada de micrófono y una salida para auriculares (o altavoces) en la parte frontal del ordenador para hacer más cómoda la conexión. 

Otra conexión habitual en las tarjetas de sonido es el puerto joystick/MIDI. Aquí es donde podemos, por ejemplo conectar un teclado controlador MIDI.

En este gráfico se muestra un conexionado muy básico de la tarjeta de sonido:

Para realizar este curso nos será suficiente con este tipo tan básico de conexión. Más aún, ni tan siquiera será necesario conectar un teclado MIDI (así que si no lo tenías puedes ya respirar tranquilo/a)

3.4. Componentes audio

Micrófonos

En cualquier tienda de informática pueden encontrarse pequeños micrófonos de sobremesa muy baratos que pueden servir perfectamente para hacer sencillas grabaciones de voz (incluso podrían emplearse en el aula para grabar voz hablada, cantada o instrumentos). Pero es obvio que la calidad de estas grabaciones no va a ser muy grande. Los micrófonos son los "oídos" de nuestro ordenador. Ahí es donde empieza el recorrido el sonido analógico antes de digitalizarse en la tarjeta de sonido (de nada sirve tener un gran cerebro ni todo el interés del mundo por escuchar si tenemos los oídos taponados con cera)

Los micrófonos, al igual que los altavoces, son unos transductores (convertidores) que se encargan de transformar las ondas acústicas en señales eléctricas o viceversa (los altavoces). Para ello tienen una membrana flexible llamada diafragma que vibra respondiendo a las variaciones de presión del aire. La energía de esas vibraciones se transforma en su interior en una señal eléctrica que será la que se grabará digitalizándola con la tarjeta de sonido.

En el momento en que queramos mejorar la calidad de nuestras grabaciones deberemos plantearnos utilizar micrófonos de una cierta calidad (una cierta calidad porque más de uno se puede llevar una sorpresa si ve los precios de algunos micrófonos profesionales). Por orden de menor a mayor precio (aunque dentro de cada grupo hay también variedad) tendríamos los siguientes tipos de micrófonos:

Micrófono dinámico Shure SM-58

Micrófono de condensador M-Audio Solaris

Los patrones de respuesta de un micrófono están en función de su direccionalidad y establecen qué área será sobre laque actuarán principalmente a la hora de recoger la señal. Generalmente cada micrófono tiene un patrón fijo aunque algunos de alta gama dan la opción de modificarlo. Dos de los principales patrones son:

La señal de los micrófonos es muy débil y requiere algún sistema para poder ampliarse al nivel de cualquier otro dispositivo de entrada en línea. Las tarjetas de sonido más básicas tienen una entrada para micrófono (con copnexión minijack) que están preparadas no precisamente para micrófonos de calidad y que, además, disponen de la opción de incrementar la ganancia del micrófono (una exigencia que vimos antes en la especificación AC'97) hasta en 20dB. si no queremos utilizar esta entrada y queremos utilizar una entrada en línea existen varias posibilidades:

Preamplificador

Canal de grabación

 La calidad de esta conexión no debe descuidarse puesto que condicionará la señal que realmente entrará en nuestra tarjeta de sonido. Es decir, si el preamplificador es malo de nada sirve que tengamos un gran micrófono. Además, en la calidad de la conexión interviene la calidad y el tipo de conectores empleados. Si en micrófonos de uso doméstico son habituales conectores minijack 1/8" o jack 1/4", a nivel profesional se recurre a conectores XLR

La sofisticación en la construcción y selección de micrófonos por parte de los ingenieros de sonido puede llegar casi a establecer un determinado tipo en función de la voz o del instrumento musical que se quiera grabar. Además, existen recomendaciones fruto de la experiencia para aconsejar la colocación (distancia, orientación,...) de los micrófonos en función del instrumento que se quiera grabar. Pero todos esos consejos no evitarán la necesidad de probar y experimentar hasta lograr captar el sonido deseado. 

Para las voces suele utilizarse un filtro antipop que previene los sonidos explosivos parejos a consonantes como la P, la B o la T. Consiste básicamente en una pequeña pantalla que se coloca entre el vocalista y el micrófono para frenar la fuerza de dichos sonidos.

Altavoces

Los altavoces son la "voz" de nuestro ordenador. El resultado del proceso de grabación y de edición del sonido saldrá al exterior a través de los altavoces (o de los auriculares, que no dejan de ser otro tipo de altavoces). Se convierten así en un elemento indispensables de lo que se denomina monitorización. Por eso una de las exigencias más importantes para unos altavoces (o monitores) de estudio es que ofrezcan una "respuesta plana". Es decir, que el sonido que se reproduzca a través de ellos sea lo más fiel posible al sonido grabado en el disco duro del ordenador. Si por el contrario los altavoces empleados para monitorizar "colorean el sonido" reforzando o atenuando determinadas frecuencias esto podría influirnos a la hora de tomar decisiones a la hora de tomar decisiones durante los procesos de edición del sonido. Y, lógicamente, cuando los sonidos editados en esas condiciones se reproduzcan en equipos que no aporten esa misma "coloración" al sonido pueden evidenciar carencias que nos habían pasado desapercibidas.

Los altavoces de estudio tienen muy en cuenta estas cuestiones. Muchos suelen ser amplificados, es decir, no necesitan un amplificador específico. Pero evidentemente su precio está muy por encima de los altavoces que se venden para ordenadores aunque estos sean de buena calidad. Aunque ser conscientes de que los sistemas de altavoces para ordenadores "colorean" bastante el sonido y tampoco son los más ideales

Hoy en día en muchos hogares están presentes sistemas de sonido envolvente (los sistemas surround también conocidos como Home Theater en su versión doméstica) con numerosos altavoces y un subwoofer que se encarga de los sonidos más graves. Un sistema 5.1 se compondría de 5 satélites y 1 subwoofer (existen numerosas combinaciones: 2.1, 4.1, 5.1, 6.1 y 7.1). Los estudios de sonido están teniendo también en cuenta esta realidad a la hora de trabajar el producciones audio para DVD, que emplean este tipo de audio 3D, a la hora de plantear la adquisición y colocación de monitores.

De todos modos en un modesto estudio de sonido personal puede ser una opción interesante el conectar la salida de audio de la tarjeta de sonido a una entrada auxiliar de un equipo de música HI-FI. Así el sonido que reproduzcamos nos sonará perfectamente pero eso no significa que sea el sistema ideal para monitorizar porque falsea la realidad del sonido reproducido. Eso sí cuando queramos monitorizar debemos intentar que la respuesta del equipo sea lo más plana posible. Así que convendrá poner todos los controles del ecualizador a cero y desactivar cualquier efecto o recreación de ambiente que afecte a la señal audio de salida.

Los auriculares pueden ser de gran utilidad (además de para poder trabajar con el sonido a altas horas de la madrugada sin molestar a los vecinos) para, por ejemplo, escuchar una o varias pistas ya grabadas mientras se está grabando a través de un micrófono otra pista. Es el caso típico de un cantante al que le estamos grabando la voz mientras el está escuchando a través de los auriculares la música del acompañamiento. Si no lo hiciese así y escuchase la música a través de los altavoces entonces el micrófono grabaría tanto la voz del cantante (que le entraría proveniente de dos fuentes: la voz del cantante y los altavoces) como la música que ya estaba grabada. Y en esos casos (al reentrar en el sistema la misma señal que está emitiendo) es muy fácil que se produzcan los típicos efectos de acoplamiento con los consabidos ruidos y pitidos. Pero aunque estos efectos pudieran llegar a evitarse alejando al emisor (altavoces) del receptor (micrófono) está claro que la grabación tampoco sería lo que deseamos puesto que no se limitaría a recoger solo la voz del cantante sino que además recogería la música que suena de fondo.

Mesa de mezclas

La mesa de mezclas constituye el centro neurálgico de todo sistema de sonido ya que todos sus dispositivos van a ella. Nos permite disponer de varias entradas audio a las que podemos tratar independientemente en cuanto a su volumen, ecualización, panorama, inserción de efectos, etc. junto con otra serie de controles que facilitan la monitorización de cada canal (su escucha previa o aislada). Cada entrada tiene asignado un canal que cuenta con todos los controles necesarios para realizar lo que acabamos de comentar (de ahí la cantidad de botones y controles que se observan). Y toda la información audio que entra y se procesa en la mesa de mezclas puede sacarse por una o varias salidas para grabarla en el disco duro del ordenador y para poder escucharla en los altavoces. No todas las mesas de mezclas disponen del mismo número de canales ni de controles para cada canal.

Actualmente existen mesas de mezclas analógicas y digitales. Las digitales entre otra serie de ventajas presentan una que es especialmente importante y es que te permite memorizar y guardar la información sobre todos los ajustes hechos en los controles de cada canal lo que permite también automatizar muchos de los procesos que se pueden llevar a cabo con ellas.

Las tarjetas de sonido disponen también de mezcladores para controlar el volumen de entrada (grabación) y salida (reproducción) de los dispositivos a ella conectada. Y, naturalmente, los secuenciadores tienen su propio mezclador generándose un canal con cada pista (audio o MIDI) generada. Es decir, aunque no nos moviésemos del ámbito digital empleando solo instrumentos y efectos virtuales, necesitaríamos utilizar la mesa de mezclas del secuenciador.

Pero en el momento en que vayamos a utilizar más de una entrada audio una pequeña mesa de mezclas puede sernos de utilidad aunque aspiremos solo a un modesto estudio de sonido. Existen mesas de mezclas analógicas con 10 o 12 canales que no tienen por qué suponer un gran desembolso (aunque como siempre antes hay que preguntarse si se necesitan o se van a usar porque en caso contrario siempre resultaran "caras"). Con esas mesas podemos disponer de varias entradas de micrófono (con posibilidad de alimentación fantasma para micrófonos de condensador) y otros canales para conectar los dispositivos que nos interese o que tengamos (módulos de sonidos, sintetizadores, samplers, un equipo HI-FI con su radio, su casete, su plato de discos de vinilo, etc).

Resumiendo, si vamos a tener que utilizar varias fuentes de audio externas un pequeña mesa de mezclas nos puede ser de utilidad para:

  1. Para poder grabar desde varias fuentes de sonido a la vez (algo absolutamente necesario si nuestra tarjeta de sonido solo tiene una entrada LINE-IN)
  2. Para disponer de varias entradas de micro de mayor calidad que la que tienen las tarjetas de sonido de gama baja
  3. Para poder escuchar a varias de esas fuentes empleando unos únicos altavoces sin tener que andar conectando y desconectando. Por ejemplo, si se dispone de un módulo de sonido y de un sampler y queremos escucharlos a través de los altavoces de nuestro equipo HI-FI al que, además, queremos conectar la salida de audio de la tarjeta de sonido (tenemos la salida de 3 equipos y solo una entrada al amplificador de nuestro equipo HI-FI:. Solución: utilizar un mesa de mezclas)

Claro que si disponemos de una buena tarjeta de sonido multipuerto con suficientes entradas podemos plantearnos la utilidad de la mesa de mezclas en la grabación. Con la tarjeta multipuerto cada canal puede grabarse en un pista independiente y editarse por separado. Con la mesa de mezclas lo que se grabaría sería ya la mezcla del sonido de todos los dispositivos que hayamos utilizado y no podríamos editar cada uno por separado (a no ser que fuésemos grabando cada pista por separado). Aunque el punto 3 que acabamos de comentar como una de las posibles utilidades de la mesa de mezclas no quedaría cubierto.

Otros

El amplificador es necesario para que las señales de audio que salen de la tarjeta de sonido de nuestro ordenador o de equipos externos que estemos utilizando puedan alcanzar el nivel necesario para que los altavoces puedan reproducirlas. Los altavoces que ser emplean para los equipos informáticos vienen con un pequeño amplificador propio. Los altavoces de estudio que hemos comentado más arriba también suelen venir autoamplificados. Si utilizamos nuestro equipo HI-FI ya estaremos usando su propio amplificador. Es decir, el amplificador será necesario cuando solo cuando los altavoces que vayamos a utilizar no posean ya su propio sistema de amplificación.

Los procesadores de señales audio o unidades de tratamiento son otros de los elementos hardware que cada tienen más competencia dentro de los plugins software. Lo que hacen es modificar las señales de audio. Pueden estar integrados dentro de la mesa de mezclas (como los ecualizadores por ejemplo) o ser aparatos independientes. Aunque pueden emplearse con instrumentos musicales directamente lo más habitual es que se conecten a través de una mesa de mezclas. En principio cada canal de la mesa puede insertar sus propios efectos. Si bien el entorno digital ha posibilitado que muchos sintetizadores e incluso mesas de mezclas incorporen sus propias unidades de efectos. Los tipos principales son los:

3.5. El software

Sistema operativo

De un sistema operativo interesa que sea estable y que las principales aplicaciones informáticas y los drivers encuentren en él un aliado y no un enemigo con el que pelearse constantemente. Dentro del entorno Windows parece que se va por ese camino con el último de sus sistemas: Windows XP. desde luego con sus versiones anteriores han estado funcionando y funcionan muchos grandes programas informáticos dedicados al sonido y la música. Incluso algunos de esos programas no han continuado su andadura con el actual Windows XP así que para seguir utilizándolos hay que mantener instaladas anteriores como Windows 98SE o Windows Me. Pero en eso no hay especial problema puesto que se pueden instalar en el ordenador varios sistemas operativos en distintas particiones primarias del disco duro (queda dicho pero se entenderá que no se entre en el tema) y así poder elegir al arrancar el ordenador con qué sistema se quiere trabajar.

Dentro de los sistemas operativos que hay que tener muy en cuenta, dentro de la plataforma PC, es al denominado Linux (ya comentamos en otra ocasión que este curso se centra en dicha plataforma pero no nos olvidamos por ello de los ordenadores de Apple y su espléndido sistema operativo). Es un sistema muy estable que cada vez ofrece más posibilidades. Posiblemente en las futuras ediciones de este curso se ofrezca la posibilidad de utilizar este sistema operativo.

Otro elemento importante a tener en cuenta con los sistemas operativos es que todos los aparatos hardware dispongan de drivers (controladores) que les permitan funcionar adecuadamente. Básicamente estos controladores se encargan de comunicar las aplicaciones informáticas (entre ellas el sistema operativo) con el dispositivo. Windows XP ya viene con una gran colección de drivers que le permiten aceptar un gran abanico de dispositivos hardware durante la instalación. De todos modos siempre que adquirimos un dispositivo hardware (pongamos por caso una tarjeta de sonido) este ya viene con unos controladores y las instrucciones precisas para su instalación. Además gracias a Internet tenemos la posibilidad de acudir a las páginas web de los distintos fabricantes para descargarnos las posibles actualizaciones de los mismos. Es una sana costumbre visitarlas con una cierta frecuencia porque suelen sacar más de una actualización al año. De todos modos también hay en Internet unas cuantas páginas que nos pueden ayudar a localizar los controladores que necesitamos. Podemos citar por ejemplo:

Desde luego las transiciones no son siempre sencillas y el salto dado desde el Windows 98/ Windows Me hacia Windows XP hizo que surgiesen en principio muchos escépticos e incluso detractores. Pero parece que las aguas se van calmando y el gran respaldo que ha tenido desde todos los fabricantes ha hecho que rápidamente haya podido hacer la transición tanto en software como en hardware musical (algo que no sucedió con Windows 2000 o con el anterior Windows NT que no llegaron a cuajar como sistemas operativos válidos para trabajar con aplicaciones musicales). Incluso hay alguna web dedicada a relación entre la música y este sistema operativo que es interesante visitar: MusicXP

Un aspecto en ocasiones controvertido es la facilidad de uso de un sistema operativo. Lo que parece claro es que todos nos acabamos "acomodando" al sistema operativo que aprendemos a manejar. Pero desde luego la facilidad de uso de los diferentes sistemas operativos cada vez es más similar y en todos los casos se buscan que su utilización sea lo más gráfica e intuitiva posible.

Seguridad y mantenimiento

Una vez que tenemos instalado todo nuestro estudio con el ordenador en pleno rendimiento sería una lástima que todo se viniese abajo por un un virus informático o un fallo técnico. Para evitar que en la medida de lo posible este tipo de incidentes y para que en el caso inevitable de que se produzcan no causen demasiado daño pueden ser importantes estos consejos:

Además de estas cuestiones de seguridad habría que tener algunos cuidados con el mantenimiento de nuestro equipo:

Programas específicos

Existen multitud de programas que tocan de algún modo el tema del sonido y de la música. Siempre es posible visitar webs especializadas en la descarga de programas y rebuscar en las secciones correspondientes para descubrir nuevas propuestas. Estas propuestas pueden ser freeware (gratuitas), shareware (disponibles de modo gratuito durante un periodo limitado de tiempo) o demostraciones (la demos suelen tener anuladas funciones básicas que impiden que podamos utilizar el programa por completo). Existen muchas webs de este tipo en Internet (Softonic, Tucows, Download, etc) pero para el mundo musical quizás merezca más la pena visitar las siguientes direcciones:

La oferta de programas es muy amplia. Es cierto que muchos de ellos quizás nos sirvan de poco. Pero a veces se encuentran sorpresas interesantes. Y desde luego, hay muchos programas comerciales (con un amplio abanico de precios) que seguro que pueden cubrir muchas de nuestras necesidades. No pretendemos hacer a continuación ni un listado ni una clasificación de todos los posibles programas informáticos sobre música. Pero quizás si convendría mencionar brevemente algunos de los tipos básicos y su principales características:

Tipos de programas

Características básicas

SECUENCIADORES Permiten grabar, importar, exporta, editar, etc pistas MIDI y audio. Pueden controlar distintos dispositivos MIDI o plugins tanto de instrumentos como de efectos. Pueden realizar labores de mezcla con las distintas pistas y crear un archivo audio final.
EDITORES DE PARTITURAS Permiten elaborar partituras de una gran complejidad. Tienen la posibilidad de reproducirlas como si fuesen secuenciadores.
EMULADORES DE HARDWARE
  • Sintetizadores, samplers, cajas de ritmos, efectos (ecualización, compresión, filtros, etc)
Se trata de plugins que pueden funcionar de modo autónomo o a través de programas anfitriones como los secuenciadores emulando a sus equivalentes hardware
EDITORES DE AUDIO Permiten editar archivos audio cortando, pegando, borrando, aplicando una enorme variedad de efectos, etc.
COMBINACIÓN LOOPS Permiten combinar y secuenciar montones de muestras audio (loops) realizando funciones automáticas para adaptar los tiempos de las muestras y para que suenen bien juntas 
GENERADORES DE ACOMPAÑAMIENTOS Permiten introducir líneas melódicas y acordes cifrados a partir de los cuales generan acompañamientos automáticos según todas una serie de estilos y opciones para elegir
EDUCACIÓN MUSICAL Programas que permitirían trabajar distintos aspectos de la educación musical: lenguaje musical, hª de la música, entrenamiento auditivo, etc

Además de estas categorías están programas de carácter más general o incluso utilidades: reproductores, grabadores de CD, karaoke, conversores, etc. de los cuales trabajaremos algunos ejemplos en el presente curso.

Hardware versus software

El software está ganado cada vez más terreno al hardware. Es decir, muchos aparatos que hasta hace poco solo podían tenerse a través de hardware se tienen en una versión emulada de software o, más aún, están saliendo programas que jamás tendrán su versión hardware. Son programas que nos permiten disponer de versiones virtuales de sintetizadores, samplers, unidades de efectos, etc... Algunos recrean o emulan aparatos que son ya míticos dentro de la música electrónica pero otros nos ofrecen todo un mundo de nuevas posibilidades.

Naturalmente todo esto ha sido posible gracias a la cada vez mayor potencia de los ordenadores. Aunque, lógicamente, cuantos más de estos programas se quieren poner en funcionamiento simultáneamente más se ve comprometido el correcto funcionamiento del ordenador.

Algunos de estos programas tienen un funcionamientos autónomo y otros requieren de la existencia de un programa anfitrión (un secuenciador) en el cual actúan como plugins (es decir, como programas que se "enchufan" a un programa principal aumentando sus funciones).

Desde los comienzos de estos programas han surgido detractores y defensores que creen que ese es el futuro de la música con el ordenador. Los detractores afirman que mediante software no se pueden conseguir las mismas prestaciones que con hardware en cuanto a calidad y seguridad del sistema (algo muy importante sobre todos en las actuaciones en directo). Los defensores alegan, por contra, que la calidad del software es ya equiparable al hardware y que la mayor potencia de los ordenadores hace que el sistema cada vez tenga menos problemas para ejecutarlos; pero que además como ventajas tiene: mejor portabilidad (en el disco duro del ordenador pueden ir el equivalente a muchos aparatos hardware), mejor precio, actualización más sencilla y frecuente y una fácil gestión y control (a través de la pantalla del ordenador).

La polémica aún está abierta aunque las ventas de hardware cada vez son menores. Sin embargo, paradójicamente, no se observa un incremento en venta de software equivalente. La respuesta parece estar en la piratería informática (aunque las empresas invierten mucho en protección de programas).

Hay también un aspecto importante con respecto a la incidencia del software sobre el que conviene reflexionar. La facilidad para conseguir aplicaciones informáticas (incluso por poco dinero sin necesidad de recurrir a la piratería), unida a la sucesión constante de actualizaciones y de aparición de nuevos productos, está haciendo que en muchas ocasiones se pierda de vista el fin último de las mismas: hacer música. Se acaba cayendo en una especie de "coleccionismo" de aplicaciones informáticas, de acaparamiento casi descontrolado, que impide incluso llegar a conocer mínimamente las posibilidades de cada una. Como niños frente a una pastelería podemos llegar a comer más con los ojos de los que realmente necesitan o asimilan nuestros estómagos. Esto es algo que también puede darse con el hardware aunque muchas menos personas podrían permitírselo por el elevado precio de muchos de esos productos. Y por lo menos, cuando al final se adquiere un nuevo aparato, el esfuerzo económico realizado tiende a ser  "justificado" con un detenido estudio de sus funciones. Aunque en el fondo quizás sea una más de las consecuencias de una sociedad que genera desarrollos tecnológicos a mayor velocidad de la que son asimilados.

El software está permitiendo que el acceso a las tecnologías que facilitan los procesos de creación musical llegue a cada vez mayor número de personas. Quizás el reto esté en aprender a canalizar todo ese potencial y todos esos medios. Descubrir lo que realmente queremos hacer nos ayudará a establecer qué medios necesitamos para conseguirlo. Y seguro que en muchos casos descubrimos que la cantidad de aplicaciones informáticas y de prestaciones de cada una de ellas que de verdad vamos a utilizar se reduce considerablemente. Habría que dedicar más tiempo a la desarrollar la creatividad que a leer manuales y tutoriales. Y cuando esas aplicaciones se queden cortas y no cubran nuestros objetivos entonces ese será el momento de cambiar o de actualizarse. Aunque también es cierto que estas reflexiones se hacen pensando en los que podemos caer en la "borrachera" tecnológica porque en el polo opuesto se encuentran muchas personas que no utilizan o aprovechan los recursos tecnológicos que tienen a su alcance simple y llanamente porque no saben qué hacer con ellos o qué es lo que les permiten hacer.