La promoción de la biblioteca escolar, la formación de usuarios y la educación documental

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Para que una biblioteca escolar llegue a integrarse plenamente en la dinámica educativa del centro, y forme parte habitual de la práctica cotidiana del mismo, es preciso, en primer lugar, darla a conocer, mostrar sus posibilidades y hacer que toda la comunidad escolar llegue a sentirla como un recurso eficaz y necesario para el aprendizaje.

La biblioteca escolar debe rentabilizar su oferta, garantizando un óptimo aprovechamiento de sus fondos y servicios.

En este capítulo se analiza la promoción de la biblioteca como punto de partida de una acción eficaz; se ofrecen algunas pautas de actuación para la realización de programas de formación de usuarios y de educación documental.

Esta faceta didáctica sitúa a la biblioteca escolar en el núcleo del Proyecto curricular del centro, puesto que el dominio de las técnicas documentales posibilita el aprendizaje autónomo, crítico y continuado de los alumnos, lo que constituye el fundamento de todo trabajo docente.

1. El espacio bibliotecario como dinamizador de la lectura

El conjunto de recursos de la biblioteca escolar sólo asume su sentido genuino cuando se convierte en energía impulsora de procesos lectores. El espacio y el fondo son en sí mismos materia inerte, sin capacidad para generar dinámicas lectoras significativas. La puesta en marcha de sus potencialidades requiere acciones planificadas, dirigidas a:

1.1. La difusión de la biblioteca en el centro escolar

La promoción de la biblioteca escolar puede suponer romper ciertos estereotipos tradicionales que la han relegado a una mera función de depósito y custodia de materiales, cuando no de control y castigo para alumnos problemáticos.

Debe acometerse como una fase prioritaria en el proyecto bibliotecario del centro. Se trata de fomentar una actitud de interés y apertura hacia un nuevo concepto de biblioteca que requiere ciertos ajustes en los hábitos de alumnos y docentes.

Este cambio de imagen no puede surgir de la improvisación. Es preciso elaborar un plan estratégico a partir del estudio de la realidad de cada centro, teniendo en cuenta algunos aspectos fundamentales:

PLAN DE DIFUSIÓN DE LA BIBLIOTECA ESCOLAR
Destinatarios Contenidos Modos de difusión

El alumnado 

El equipo docente

La asociación de padres 

Ámbito sociocultural más cercano: biblioteca pública, asociaciones de tiempo libre, museos...

Localización

Horario

Normas y requisitos de acceso

Equipamiento básico

Tipología del fondo

Servicios básicos

Actividades y programas concretos

Actitudes

Colaboración con el profesorado

Diálogo y apertura hacia los alumnos: ofrecer la posibilidad de participar en la gestión de la biblioteca

Actividades

Charlas de presentación

Visitas en grupo

Organización de diversos

eventos en la biblioteca:exposiciones, tertulias... 

Información de acontecimientos significativos

Materiales

Vídeos explicativos

Guía del usuario

Panel informativo exterior

Guías de lectura

Materiales publicitarios: octavillas, pegatinas, carteles.


Los destinatarios:
Debemos contar con todos los potenciales usuarios de la biblioteca escolar, partiendo de sus necesidades y brindándoles todos los recursos disponibles para que conozcan el aprovechamiento que pueden hacer de la misma:

El profesorado: Elemento auxiliar en su labor docente.
Instrumento de actualización profesional.

Los alumnos: Ámbito para desarrollar su autonomía en el trabajo.
Recursos documentales para sus aprendizajes.
Propuestas para estimular su interés por la lectura.
Espacio de comunicación e intercambio personal.

Los padres: Apoyo y asesoramiento para introducir el libro en el hogar.
Punto de acercamiento al mundo escolar.

Otros ámbitos educativos y culturales cercanos: asociaciones de tiempo libre, museos, agrupaciones deportivas. En este punto es importante recordar la necesidad de colaborar con la biblioteca pública.

Más allá de sus ámbitos específicos de actuación y de sus funciones diferenciadas, ambas instituciones comparten un mismo esfuerzo en la promoción de la lectura que, sin duda, se enriquecerá con una estrecha colaboración. 

Tener en cuenta a todos estos colectivos es posibilitar que la biblioteca escolar sirva como punto de referencia dentro del centro educativo y se consolide en la sociedad como un centro de recursos con entidad propia, que participa activamente en la vida social y cultural. Esta labor de difusión y proyección es especialmente importante en una biblioteca recién implantada o reformada, pero debe mantenerse como un esfuerzo permanente de comunicación.

El objetivo, en definitiva, es establecer vías de comunicación entre la biblioteca y los distintos sectores de la comunidad educativa.

Se trata, en un primer momento, de ofrecer y recabar información desde la biblioteca, tratando de implicar progresivamente a todos sus usuarios en un proceso multidireccional que llegue a situarla en el núcleo de una acción pedagógica integrada.

Los contenidos Al margen de la información específica que la biblioteca escolar difunda a lo largo de todo el curso, hay algunos datos básicos que es necesario dar a conocer:

Localización: ubicación de la biblioteca dentro del centro.

Horario de atención al público.

Normas y requisitos de acceso: ¿Es preciso un carnet? ¿Hay que cumplimentar algún impreso?

Tipología del fondo: bibliográfico, audiovisual, publicaciones periódicas, publicaciones electrónicas, etc.

Servicios básicos: consulta, préstamo, fotocopiadora, acceso a Internet.

Actividades y programas concretos coordinados por la biblioteca escolar.

Técnicas de promoción y difusión Las posibles estrategias de promoción son muchas y muy variadas, pero su efectividad puede incrementarse con una adecuada planificación y conjunción de esfuerzos: cualquier iniciativa general en la que participen varios agentes o, mejor aún, un plan de difusión que llegue a vincular a todo el centro, serán más efectivos que las pequeñas acciones aisladas. En todo caso, para que la información sea completa y eficaz, es preciso diversificar los medios, partiendo de una actitud de permanente apertura y atención hacia alumnos y profesores, que se concreta en:

Colaboración con los profesores que participan en proyectos específicos (concursos, exposiciones, revista escolar): en los docentes más activos encontraremos buenos interlocutores que, además de ver reforzadas sus iniciativas con los recursos bibliotecarios, se mostrarán , sin duda, más receptivos hacia otras vías de colaboración, pudiendo vincular sus esfuerzos al trabajo de un equipo y a un núcleo de recursos documentales.

Implicación del alumnado, ofreciéndole responsabilidades: permitir que los alumnos participen directamente en la gestión de ciertos servicios bibliotecarios es la forma más natural de integrar el uso de la biblioteca en sus hábitos cotidianos.

Hay muchas fórmulas para coordinar esta participación: carnet de colaborador, plan de ayudantes bibliotecarios, funciones especializadas (búsqueda en el catálogo, elaboración de dossiers, etc.).

Como en cualquier otra propuesta, es importante informar con claridad acerca de estas posibles colaboraciones para que nadie se sienta discriminado.


Además de esta postura de colaboración, el bibliotecario o bibliotecaria puede promover algunas estrategias concretas de actuación:

Charlas de presentación:
en las aulas, en los seminarios, en las reuniones del APA, incluso en el patio, es posible reunir a un pequeño colectivo interesado y, de modo formal o bien desenfadado, presentar el centro de recursos. No se trata de convertirse en feriante o vendedor ambulante, sino de aprovechar cualquier posible espacio de comunicación para darse a conocer.

Visitas en grupo a la biblioteca
con el fin de mostrar in situ la configuración de este servicio tanto a pequeños grupos de padres como al profesorado.

Respecto a este colectivo, la organización de una jornada de docentes en la biblioteca puede resultar el mejor modo de intercambiar puntos de vista y aumentar el número de colaboradores.

Esta toma de contacto puede ser el punto de partida para desarrollar conjuntamente planes formativos o, en caso de que exista ya alguna propuesta concreta, experimentar previamente las actividades programadas para el alumnado y analizar el funcionamiento de las mismas.

Exposiciones, mesas redondas y otros eventos relacionados con la lectura o con otros temas educativos y culturales organizados dentro del espacio de la biblioteca. Estas actividades se verán reforzadas con el correspondiente apoyo bibliográfico y constituyen , para quienes todavía no la conocen, otra manera de descubrir un lugar abierto a múltiples propuestas. Las exposiciones pueden acompañarse de actividades que ayuden a conocer mejor sus contenidos (talleres, juegos y otras posibilidades didácticas). La programación de estas actividades en la biblioteca es una interesante vía de aprovechamiento de sus recursos. Un ejemplo de dinamización de una muestra gráfica en la biblioteca es la actividad Vamos a reirnos muy en serio del racismo, organizada por el Centro Internacional del Libro Infantil y Juvenil en colaboración con la asociación Presencia Gitana.   

Conmemoración de acontecimientos significativos: ofreciendo información de los mismos en la biblioteca, seleccionando bibliografía relacionada u organizando pequeñas actividades (el carnaval, el día del libro, el día mundial del medio ambiente., etc.). Hay muchas fechas especiales a lo largo del año que se pueden aprovechar pedagógicamente. Algunos materiales de apoyo pueden favorecer esta labor de difusión:  

Proyección de vídeos explicativos acerca del papel de la biblioteca en el centro escolar. Pueden ser vídeos de producción propia, cuya realización por parte de profesores y estudiantes sea un factor más de motivación e interés hacia la biblioteca, o bien algunos de los vídeos que actualmente pueden encontrarse en el mercado, como La biblioteca escolar. Ni te lo imaginas, editado por la Asociación Rosa Sensat en 1994.

Guía del usuario: una breve y sencilla información sobre la biblioteca (su distribución espacial, los horarios, normas y servicios...) en cuya elaboración pueden participar los alumnos. Es importante definir con prioridad los principales contenidos que queremos destacar, sin olvidar los aspectos gráficos, definitivos para obtener un resultado atractivo y claro. Es importante que esta guía se haga llegar al mayor número posible de personas.1

 


Panel informativo en un lugar visible del centro escolar: Ofrecer un espacio donde la biblioteca pueda informar de sus nuevas adquisiciones, recomendar libros, informar de sus actividades o lanzar propuestas de participación.

Elaboración y difusión de guías de lectura: Confeccionar listados bibliográficos sobre diversos temas, bien en relación con algún área curricular (para ello es importante prestar atención a las demandas de los profesores y profesoras), o sugerencias de lectura relacionadas con temas de actualidad o de especial interés entre el público infantil y juvenil.

Material publicitario:
octavillas, pegatinas, carteles, eslóganes, viñetas de cómic, puntos de lectura. Las técnicas de marketing ofrecen múltiples sugerencias para publicitar la biblioteca escolar.

La iniciativa puede partir de los profesores responsables de la biblioteca, involucrar a otros docentes (el profesor de dibujo, por ejemplo, puede preparar con sus alumnos carteles, cómics u otras formas de diseño) y a los alumnos (exposiciones, concursos de anuncios, etc.).

La originalidad y el sentido del humor son dos buenos aliados propagandísticos.

1. 2. Una biblioteca atractiva y accesible

Además de hacer presente la existencia de la biblioteca escolar dentro de su entorno inmediato y de idear estrategias para captar el interés de toda la comunidad hacia este servicio, sus responsables han de garantizar en todo momento el encuentro satisfactorio entre usuarios y recursos.

La búsqueda de esta impresión favorable es algo más que una cuestión de imagen: tiene consecuencias directas en la rentabilidad de la biblioteca y mantiene vigente la necesidad de un permanente control de calidad. Calidad que afecta a múltiples factores, además del espacial.

La composición de la colección, la actitud del bibliotecario, las funciones que la biblioteca desempeña dentro del centro son aspectos importantes que se analizan con detalle en otros capítulos de este curso.

2. La formación de los usuarios en la biblioteca escolar

La principal función de la biblioteca escolar es el desarrollo de hábitos lectores, un amplio objetivo que la convierte en dinamizadora de la actividad pedagógica de la escuela: la lectura es la base que sustenta la capacidad de aprendizaje personal y, por tanto, las diferentes iniciativas didácticas participan de la lectura como eje común de su empeño.

La biblioteca escolar ha de emprender una tarea dinamizadora que acerque sus servicios a los diferentes miembros de la comunidad escolar y favorezca su crecimiento en relación con la lectura y el manejo de información.

La dinamización de la biblioteca escolar se puede estructurar en varios ejes: la animación a la lectura, la formación de usuarios y la educación documental. "El concepto de "dinamización" ha sido concretado en la biblioteca escolar en un doble sentido.

Por una parte implica todo lo concerniente a la incitación a la lectura, lo relativo al deseo, a la necesidad de leer y, por otra, todo lo relativo a la iniciación (nos hallamos en el terreno del poder leer, en el terreno de las actividades de estructuración2)".

En este último aspecto reside la especificidad de la biblioteca escolar frente a otros ámbitos bibliotecarios. El papel de la escuela es desarrollar la capacidad de leer, bien como una actividad de esparcimiento personal o como una práctica con finalidad informativa.

La formación de usuarios es una tarea pedagógica muy relacionada con esta intrínseca función capacitadora de la escuela. Todas las bibliotecas (públicas, infantiles o especializadas) tienen el compromiso de formar a sus usuarios para garantizar el máximo aprovechamiento de sus recursos.

Sin embargo, en la biblioteca escolar este compromiso es la raíz que justifica su implantación en el centro puesto que aglutina todo un proyecto integral como respuesta a su natural vocación formativa.   "La integración de la biblioteca en el conjunto de la comunidad escolar se ve, cada día más, como un necesidad.

El incremento progresivo de la información, el descenso de los índices de lectura y el número creciente de analfabetos funcionales, entre otras cosas, son indicadores de los comportamientos sociales en los que la biblioteca escolar y, por extensión, la escuela pueden intervenir a la hora de plantear la formación de los alumnos.

La sociedad actual genera grandes cantidades de información y requiere, a la vez, su uso constante.

La adquisición de los instrumentos y de las capacidades necesarias para poder trabajar con el flujo informativo resultará, cada vez más, indispensable. En este sentido, la biblioteca escolar aparece como un agente igualitario que ofrece las mismas posibilidades a todos los alumnos, independientemente del entorno intelectual en que se muevan." 3

La formación de los usuarios en la biblioteca escolar no es una necesidad exclusiva de la últimas etapas de escolarización, sino que debe comenzar desde las primeras edades, cuando el niño entra en contacto por primera vez, con el libro, discurriendo de un modo paralelo a su búsqueda de respuestas, a su curiosidad por cuanto le rodea. La formación en edades tempranas favorece el desarrollo de mecanismos de búsqueda, potencia la autonomía y asienta las bases de un progresivo aprendizaje documental.
Formación de usuarios en la escuela primariaAsí lo demuestra el trabajo desarrollado por Nuria Díaz, Miguel Angel San José y Cristina Naharro.
En su artículo Formación de usuarios en la escuela primaria estos autores exponen las conclusiones de una experiencia formativa realizada con un grupo de escolares en la que comprobaron que tras acercarse a la biblioteca y conocer las diferentes fuentes documentales que posee, el niño es capaz de utilizar por si solo estos recursos para satisfacer sus inquietudes intelectuales y es capaz de generalizar dicha experiencia.

No obstante, es preciso adaptar los objetivos de esta disciplina al nivel de madurez del alumnado.

Sólo adecuando la complejidad de las tareas documentales a las capacidades intelectuales en cada ciclo formativo, buscando una progresión en los aprendizajes de las diferentes etapas, podremos garantizar la efectividad de cualquier iniciativa.

El esquema propuesto por Mónica Baró y Teresa Mañá puede servir como pauta para esta programación:

OBJETIVOS Y ACTIVIDADES PARA LA FORMACIÓN DE USUARIOS EN LOS DIFERENTES CICLOS EDUCATIVOS
EDUCACIÓN INFANTIL. PRIMER CICLO
QUÉ ENSEÑAR ACTIVIDADES
  • Estudio de las fuentes de información
    • Distinguir el objeto libro
    • Individualizar los libros
  • Seleccionar los libros entre un conjunto de objetos
  • Jugar a buscar un libro concreto a partir de su protagonista o del tema de las ilustraciones.
  • Búsqueda de la información
    • Identificar el rincón de los libros
  • Buscar y colocar libros en su rincón
  • Utilización de los materiales
    • Manipular correctamente los libros
  • Abrir y cerrar, pasar páginas de una en una, colocar el libro en el sentido correcto
EDUCACIÓN INFANTIL. SEGUNDO CICLO.
QUÉ ENSEÑAR ACTIVIDADES
  • Estudio de las fuentes de información
    • Considerar los documentos impresos como fuente de información
    • Introducir en el aula distintas fuentes de información
  • Jugar a identificar en los libros y carteles los objetos y las acciones de la vida cotidiana
  • Explicar a los niños historias utilizando el libro como fuente
  • Reforzar la narración oral mediante grabaciones sonoras o fílmicas
  • Búsqueda de la información
    • Distinguir la biblioteca de aula de la biblioteca central
    • Mantener en orden el rincón de la biblioteca
  • Visitar la biblioteca general
  • Nombrar responsables de biblioteca
  • Utilización de los materiales
    • Crear la necesidad de consulta en los niños
  • Buscar información gráfica en libros seleccionados a partir del nombre de la clase o de determinado centro de interés

 

PRIMARIA. PRIMER CICLO
QUÉ ENSEÑAR ACTIVIDADES
  • Estudio de las fuentes de información
    • Distinción del tratamiento temático en libros de ficción y en los documentales
  • Seleccionar cuentos, narraciones y libros de consulta sobre un tema concreto y comparar los resultados obtenidos, poniendo en evidencia los distintos tratamientos de la información
  • Búsqueda de información
    • Reconocer los rasgos formales de las colecciones y su variedad
    • Identificar el título en las obras de ficción
    • Distinguir las funciones del autor y del ilustrador en las obras de ficción
  • Observar las distintas colecciones de ficción y determinar si existe un criterio de colección (unos mismos personajes, un único autor, un tema concreto, etc.). En los libros documentales, observar si se trata de una colección monotemática o si, por el contrario, presenta un tema unitario
  • Relacionar, en la libreta del lector, los títulos de los libros leidos
  • Buscar libros de un mismo autor, con dibujos de distintos ilustradores y viceversa
  • Utilización de los materiales
    • Incluir el hábito del préstamo individual dentro de la biblioteca de aula
    • Iniciar el hábito de préstamo individual desde la biblioteca general
    • Comprender la relación entre las informaciones visuales y las correspondientes informaciones textuales
  • Cada niño deberá anotar su nombre en la tarjeta de préstamo del libro de la biblioteca de aula
  • Confeccionar un calendario mural de los días y horas reservados para el préstamo individual en la biblioteca general
  • Relacionar, mediante fichas, algunas ilustraciones y sus correspondientes pies textuales, ubicados de distintas maneras en las páginas, a partir de fotocopias previamente seleccionadas
PRIMARIA. SEGUNDO CICLO
QUÉ ENSEÑAR ACTIVIDADES
  • Estudio de las fuentes de información
    • Identificar los distinos soportes informativos
    • Conocer el libro como principal fuente de información
  • Clasificar los documentos obtenidos en una búsqueda realizada por el maestro-bibliotecario en función de los soportes (libros, vídeos, cassetes, carteles...)
  • Taller del libro (elaboración de originales, impresión de texto e ilustraciones, encuadernación...)
  • Búsqueda de la información
    • Introducción el concepto de biblioteca y su organización
    • Iniciar el sistema de clasificación
    • Conocer la ubicación física de los materiales
    • Introducir el hábito de utilizar los servicios de información de la comunidad
  • Visionado de vídeos explicativos
  • Mural de biblioteca en el que se indiquen, con frases cortas o rimadas, aspectos funcionales u organizativos
  • Clasificar unos libros a partir del primer número de la clasificación decimal
  • Identificar el signo relativo a los niveles de lectura y ordenarlos alfabéticamente por autores
  • En un plano de la biblioteca, indicar la localización de los materiales en función del sistema de clasificación.
  • Visitar las secciones infantiles de las bibliotecas públicas locales
  • Utilización de los materiales
    • Reconocer las menciones de autor, ilustrador, editor... en los documentos
    • Analizar los distintos niveles de información contenidos en los documentos
    • Identificar el tema del libro a partir del sumario
    • Utilizar el sumario como sistema de localización de la información
  • Reseñar los datos obtenidos en la libreta del lector
  • Comparar las informaciones obtenidas en una busqueda de diccionario y enciclopedia
  • A partir de fotocopias de sumarios, determinar el tema tratado
  • Localizar una información concreta a partir del sumario
PRIMARIA. TERCER CICLO
QUÉ ENSEÑAR ACTIVIDADES
  • Estudio de las fuentes de información
    • Conocer el proceso de fabricación de un libro
    • Distinguir los libros de consulta del conjunto de libros documentales
  • Visitar una imprenta
  • Charlas y conferencias a cargo de profesionales del libro: autores e ilustradores, editores, libreros, bibliotecarios...
  • Analizar la concreción y la rapidez de las respuestas obtenidas en una consulta previamente preparada por el maestro con ambos tipos de libros
  • Búsqueda de información
    • Identificar las signaturas topográficas
    • Distinguir las indicaciones relativas a aquellos fondos que presentan particularidades
    • Conocer las primeras subdivisiones de la CDU
    • Iniciar la consulta de del catálogo alfabético de materias
  • Marcar la signatura topográfica en una ficha catalográfica
  • A partir de tres documentos sobre un mismo tema en distinto soporte, buscar en el catálogo de autroes y compartir las signaturas topográficas obtenidas
  • Clasificar varios documentos en función de los dos primeros números de CDU y determinar la materia correspondiente a estos números
  • Buscar un tema concreto y copiar todas las entradas que se encuentran en el catálogo. Analizar los encabezamientos: simples, compuestos y los términos rechazados
  • Utilización de los materiales
    • Valorar los distintos niveles informativos que proporcionan las fuentes
    • Conocer los recursos de organización y presentación de los conocimientos en un libro
    • Analizar como fuente informativa los textos complementarios a los literarios
  • Comparar las informaciones obtenidas sobre el mismo tema en una enciclopedia y una monografía
  • Identificar en un conjunto de libros: esquemas, glosario, recuadro, gráfico, citas y notas a pie de página
  • Extraer las informaciones que pueden obtenerse en el prólogo, la presentacióny/o la contraportada en un libro de ficción
SECUNDARIA. PRIMER CICLO
QUÉ ENSEÑAR ACTIVIDADES
  • Estudio de las fuentes de información
    • Identificar las partes físicas de un libro, un cassete y un vídeocassete
    • Conocer los pasos necesarios para disponer los materiales de biblioteca para su uso
    • Considerar los "dossiers" de prensa como una fuente informativa de actualidad
    • Contribuir a la correcta conservación de los materiales de biblioteca
  • Confeccionar un mural con dibujos e indicaciones de cada una de las partes de los distintos soportes
  • Taller de biblioteca: forrar, colocar la ficha de préstamo, el tejuelo...
  • Preparar "dossiers" sobre temas de actualidad, ordenados y con un sumario
  • Taller de reparación: coser, encuadernar, encolar...
  • Búsqueda de información
    • Conocer los sistemas de ordenación de los catálogos
    • Interpretar correctamente los datos de una ficha cartográfica
    • Ampliar las fuentes informativas
  • Ordenar una lista de términos, previamente preparada, según el catálogo alfabético de materias. Ordenar una lista de autores según el catálogo de autores y una de signaturas topográficas según el catálogo sistemático
  • Identificar y señalar unas fichas-muestra: encabezamiento, descripción, signatura, registro, tracing
  • Utilizar el préstamo individual de la biblioteca pública
  • Utilización de los materiales
    • Identificar las partes internas de un libro.
    • Seleccionar y contrastar las informaciones obtenidas en una consulta
    • Habituarse a citar las fuentes utilizadas para la elaboración de un trabajo
  • Obtener una lista de término utilizados en los libros (índice, sumario, bibliografía, anexo, glosario, vocabulario) y buscar sus definiciones
  • Redactar citas bibliográficas simples y homogeneas
SECUNDARIA. SEGUNDO CICLO
QUÉ ENSEÑAR ACTIVIDADES
  • Estudio de las fuentes de información
    • Conocer las nuevas fuentes de información: CD-Rom, vídeotex, Bases de Datos...
    • Considerar los libros y otros documentos como bienes de consumo
    • Valorar el coste y el precio de la información
  • Buscar información sobre el tema y confeccionar con ella un "dossier" de prensa.
  • Analizar el tratamiento que recibe el libro en los medios de comunicación: aparición de reseñas, estadísticas, programas en televisión y radio dedicados al libo (minutaje) y comparados con el tratamiento que reciben otros temas: arte, informática, deporte...
  • Analizar el precio de los documentos en función de la materia tratada, a partir de catálogos editoriales y de productores.
  • Juego "¿Cuántos libros podrías comprar con..." el equivalente a una entrada de cine, una entrada de un concierto de rock, el importe de unas zapatillas deportivas, etc...
  • Acceder a bases de datos gratuitas y no gratuitas y comparar el tipo de información que puede obtenerse de ambas.
  • Búsqueda de la información
    • Conocer las funciones de las fichas de referencia, secundarias y analíticas
    • Saber las subdivisiones de forma, de lugar y de tiempo de la CDU
    • Aprender a utilizar soportes audio y vídeo
    • Aprender a utilizar las fuentes de información telemáticas
  • Buscar estas fichas en los diferentes catálogos de la biblioteca escolar y de la biblioteca pública
  • Buscar en los estantes los documentos que correspondan a unos temas previamente propuestos y analizar sus signaturas
  • Buscar en un cassete o vídeo una información concreta a partir de las informaciones relativas al minutaje
  • Practicar la consulta de CD-Rom
  • Preparar consultas a bases de datos utilizando descriptores de materias y thesaurus
  • Utilización de los materiales
    • Ampliar las fuentes de información
    • Seleccionar informaciones obtenidas en diversas fuentes
    • Considerar la actualidad de la información
    • Citar correctamente las fuentes utilizadas
  • Consultar bibliografías específicas para la ampliación de las búsquedas de catálogo
  • Analizar la información obtenida en una base de datos bibligráfica y textual o en un CD-Rom y compararla con la proporcionada por el catálogo
  • Comparar los años de copyright de distintos documentos
  • Elaborar una bibliografía temática a partir de un modelo determinado de cita

Baró, M; Mañà, T. El uso de la información.
Pautas de programación para la formación del usuario de la biblioteca escolar.
En:
Textos de Didactica de la Lengua y la Literatura, nº1, 1994, p.131-137.

 

Como puede verse, las autoras contemplan tres facetas progresivas que exigen intervenciones diferenciadas: el estudio de las fuentes de información, la búsqueda de la información y la utilización de los materiales.

Esta clasificación sigue la línea marcada desde Francia por Madeleine Couet, quien ha establecido una tipología que vincula las dinámicas formativas con las competencias del lector eficaz. "El objetivo es hacerles capaces de recorrer las etapas que van de la aptitud para delimitar el sujeto de su búsqueda, a la capacidad en restituir y utilizar la información, lo que exige el desarrollo de competencias previas."4

Hacia una tipología de las actividades en la biblioteca escolarEstos aprendizajes se exponen detalladamente en la tipología de Madeleine Couet.

La formación de los usuarios en la biblioteca escolar va, por tanto, más allá del simple manejo de instrumentos informativos (índices, catálogos) o del desarrollo de destrezas de búsqueda.

Supone construir un modelo pedagógico en torno a un espacio de comunicación en el que participe todo el profesorado, promoviendo experiencias de aprendizaje que desarrollen la progresiva autonomía informativa de los alumnos y generando procesos de retroalimentación didáctica que vinculen la biblioteca a la práctica diaria en las aulas.

2.1. Elaboración de un programa de formación de usuarios

La formación de usuarios debe llevarse a cabo en la biblioteca escolar y en el aula, formando parte de las programaciones didácticas.

Es importante incluir actividades en colaboración con la biblioteca pública. Nuestro plan de formación de usuarios tiene que conseguir que cuando el alumnado finalice su etapa escolar, sea capaz de:

-Enfrentarse sin miedos al espacio de la biblioteca escolar y la biblioteca pública, utilizándolas de manera autónoma.

-Localizar y recuperar la información en cualquier tipo de soporte o medio.

-Conocer los distintos documentos informativos y seleccionar el que más interese.

-Seguir utilizando las bibliotecas para la información, el estudio o el ocio. La formación de usuarios permitirá, en definitiva, que el alumnado y el profesorado adquieran las destrezas y capacidades necesarias para trabajar con la información, cada día más numerosa y variada y también más imprescindible. Un programa de formación de usuarios debería incluir:

a) Conceptos
referidos a:

b) Procedimientos referidos a:

Acceso a la información: Cómo utilizar:

Comprensión y tratamiento de la información: Cómo organizarse para: c) Actitudes, valores y normas:

Según Madeleine Couet, las actividades de formación de usuarios:

"...están orientadas a la adquisición por parte de los niños de competencias relacionadas, por una parte, con la apropiación de los lugares de lectura, es decir, aprender a situarse, a hacerse con esos lugares de lectura y, por otra, con la apropiación de las herramientas documentales en la BCD y en el CDI5 y con el propio libro, es decir, saber utilizar en un libro documental un sumario, un anexo, un glosario, etc. Aprender, por tanto, a localizar las herramientas documentales y saber utilizarlas. Por otra parte, se trata de ser capaz de apropiarse de los objetos de lectura, del objeto formal, físico, el libro, la cubierta, la portada, el título, etc., ¿cuál es el circuito del libro desde el autor al lector?, la entrada en el texto en función de los géneros literarios. El último gran grupo de competencias que tendrían que adquirir son aquellas pueden hacerles capaces de tener una práctica de lectura reflexiva, de saber evaluar esa práctica individual, esos resultados y sus gustos y compararlos con los de otro lector de la misma o diferente edad."6

Estos aprendizajes pueden favorecerse si buscamos recursos motivadores, que relacionen las actividades propuestas con sus principales intereses. El niño es por naturaleza un gran investigador. Su curiosidad por el mundo que le rodea le lleva a analizar y a comparar, siguiendo la pista de cualquier objeto o persona que haya llamado su atención. Su interés por el juego surge del deseo de experimentar situaciones estimulantes, que desafíen sus habilidades y le lleven a imitar el comportamiento de los adultos.

Por todo ello, plantearnos un proyecto formativo para la búsqueda documental supone partir de los intereses infantiles, mediante dinámicas que provoquen experiencias significativas para su aprendizaje y que recojan los principales componentes del juego de aventuras:

Se trata, en definitiva, de crear un marco simbólico que proporcione atractivo y coherencia a las propuestas de búsqueda.

 

2.2. Niveles en la formación de usuarios

En una programación de formación de usuarios debemos tener en cuenta distintos niveles que vayan desde un conocimiento del espacio hasta concluir con la elaboración por parte del alumno de su propia información, aspecto que abordaremos en el apartado dedicado a la educación documental.

Primer nivel: Aproximación al espacio

El objetivo de este nivel es conseguir que el espacio de la biblioteca sea para los niños algo muy familiar, que lo identifiquen, lo valoren y lo aprecien. Se debe conseguir que los alumnos y las alumnas asimilen este espacio como un lugar de referencia en su actividad cotidiana, que reconozcan los recursos puestos a su disposición y aprenden a desenvolverse entre ellos con naturalidad y eficacia. Un primer paso para lograr que conozcan el espacio sería una buena señalización. Para trabajar este objetivo, Madeleine Couet propone la siguiente clasificación de actividades:

PARA APROPIARSE DE LOS LUGARES, SITUARSE7


Estas actividades pueden servir, como indica esta autora, "para ayudar a los niños a moverse en el centro de recursos, a conocerlo, a situarse en las diferentes categorías de documentos con el fin de que accedan a la información buscada y adquieran autonomía ante al fondo documental de la biblioteca escolar."8

A continuación mostramos una selección de contenidos y de actividades para trabajar este objetivo en cada una de las etapas educativas:

A través de juegos de preguntas y respuestas alternativas podemos ir fijando ideas sobre cómo usar la biblioteca, sus principales normas o servicios. A continuación se ilustran algunos ejemplos de actividades dirigidas a esta etapa.



La tribibliotecaJUEGO DE LA TRIBLIOTECA: Es una actividad para realizar durante una visita puntual a la biblioteca. con niños y niñas mayores de 10 años. Se propone a los niños conocer, de un modo divertido, a partir de un esquema de pregunta-respuesta basado en el popular juego del "Trivial", los recursos, servicios y actividades que puede ofrecer, la biblioteca.




Formación de jóvenes usuariosJUEGO DE LAS PISTAS: Una propuesta de rastreo informativo dirigida a estudiantes de Educación Secundaria que pretende facilitar una primera toma de contacto con la biblioteca. Si bien se experimentó como una propuesta de colaboración del Instituto con la Biblioteca pública, creemos que puede ser una experiencia válida para dar a conocer la biblioteca escolar.

Segundo nivel: Cómo localizar la información que nos interesa.


Este segundo nivel comprende desde saber preguntar por lo que se busca hasta saber localizarlo físicamente en la biblioteca. Esto implica saber formular preguntas, elaborar estrategias de búsqueda y recuperación de la información, manejar catálogos, leer y comprender los registros bibliográficos, localizar el documento a través de la signatura topográfica, etc.

A continuación mostramos una selección de contenidos y de actividades para trabajar este objetivo en cada una de las etapas educativas:


Tercer nivel:Conocer las fuentes de información.

Un requisito necesario para saber estar informado es descubrir la posibilidad de encontrar respuestas con la ayuda de los recursos bibliotecarios.

Muchos estudiantes rechazan la actividad investigadora como resultado de un prejuicio respecto a la información: en términos generales se considera que el saber es la acumulación de datos y conocimientos respecto al mayor número posible de cuestiones.

Puesto que la mayor parte de los alumnos y alumnas no encuentran en su memoria los datos que buscan, afrontan su ignorancia con fatalismo, buscando una rápida respuesta que les permita dedicarse a otras actividades.

Frente a esta visión negativa es preciso promover experiencias estimulantes en relación con la búsqueda documental. Se trata de plantear la actividad investigadora como un reto personal, demostrando que el saber está al alcance de todos si conocemos las claves que permiten localizar y contrastar la información.

Todo esto se debe iniciar desde las primeras etapas educativas, adecuando los contenidos y actividades a la edad de los alumnos. A continuación ofrecemos una selección de contenidos y actividades para trabajar este nivel en las diferentes etapas educativas:



Tras las huellas de la información Una muestra de actividades para el descubrimiento de las fuentes documentales es la experiencia. Tras las huellas de la información un programa de formación de usuarios que mediante el humor y el misterio implica a los participantes en una actividad de búsqueda que requiere el manejo de materiales documentales en diferentes soportes.
El programa, dirigido a alumnos de Educación Primaria (4º,5º y 6º curso), consta de ocho sesiones de trabajo en la biblioteca, de 90 minutos de duración cada una.

Para aprender a usar los diccionariosDe un modo más exhaustivo, Cristina Ameijeiras nos muestra algunas dinámicas para realizar con diccionarios como instrumento básico de acceso a la información. Así lo expone en su artículo Para aprender a usar los diccionarios.

Otro ejemplo de actividad para el uso de las fuentes de información es el “Lunijuego”, a través del cual intentamos que los alumnos de E. Primaria adquieran nuevos conocimientos sobre la luna usando los documentos de la biblioteca. Como si se tratara de una oca, deberán ir superando una serie de pruebas y preguntas según caigan en una casilla o en otra:

Buscar en diccionarios qué es alunizar, cráter, telescopio; por qué no se borran las huellas en la luna; quién fue el primero en llegar a la luna; qué número de la clasificación tienen los libros sobre la luna; etc.

Como hemos visto, la formación de usuarios debe ser un proceso continuo a lo largo de toda la etapa escolar, de manera que cuando los alumnos finalicen sus estudios estén habituados al uso de las bibliotecas y de sus recursos. Por último, nos parece importante señalar que la formación de usuarios debería realizarse desde todas las áreas porque en todas ellas es necesario saber utilizar distintas fuentes, saber localizar la información pertinente y saber elaborarla con criterios propios. De ahí la importancia de incluir este tipo de actividades en la programación didáctica. El objetivo final sería conseguir que los alumnos percibiesen la biblioteca como un lugar de uso habitual en su vida escolar y un lugar al que recurrir en el futuro como usuarios de bibliotecas públicas, universitarias, etc.

3. La educación documental

El creciente desarrollo de los estímulos informativos, así como la diversificación de los medios de comunicación con la aparición de nuevas tecnologías, han transformado totalmente el concepto de lectura en nuestra sociedad, creando nuevas prioridades formativas que permitan asimilar y dominar todos los conocimientos a los que se puede acceder. El incremento del número de fuentes documentales y de las destrezas requeridas para acceder a los nuevos medios hacen que la labor educativa resulte, cada vez más compleja.

Se trata no sólo de poner la lectura al alcance de los ciudadanos, facilitándoles el encuentro con la información, sino de enseñarles a procesarla. Estamos inmersos en un proceso de globalización económica y cultural, en el que están diluyéndose muchas fronteras políticas, económicas e ideológicas y donde las empresas actúan en un mercado mundializado. Las redes de comunicación y la existencia de grandes grupos multimedia, permiten la rapidísima circulación de información, dirigida, en muchos casos, a reforzar las ideas preconizadas por los sectores sociales dominantes. Es necesario crear las condiciones para que el individuo pueda moverse en la ingente maraña de impactos informativos, apostando por el conocimiento de los procesos que permitan al lector dominar dicha información.

Debemos facilitar que nuestros estudiantes puedan enfrentarse a ese bombardeo de información, sabiendo seleccionar la que es relevante y también siendo capaces de advertir su sesgo, analizarla críticamente y construir un aprendizaje significativo. No se trata sólo de saber encontrar la información de una forma rápida y eficaz sino de fomentar el pensamiento crítico y proporcionar los medios para aprender a aprender.Si no se tiene presente este eje vertebrador de lo que será el trabajo en la biblioteca escolar, existe el peligro de fomentar lo que Postman define como "el ideal de tecnócrata, una persona sin compromiso, sin punto de vista, sin una postura moral, social o intelectual, pero con muchas habilidades vendibles en el mercado"13 . La educación documental permite que el alumnado conforme una ciudadanía más libre, en guardia contra el pensamiento único.

Educación documental Félix Benito Morales define la educación documental como una nueva enseñanza transversal cuyos aspectos básicos son aprender a pensar, aprender a informarse y aprender a vivir, "con la finalidad de hacer de los ciudadanos personas que sepan actuar de forma autónoma y estratégica, capaces de enfrentarse a situaciones y contextos cambiantes, preparados para aprovechar, tanto los propios recursos mentales para autorregular el aprendizaje, actuando de forma participativa y solidaria, así como las herramientas tecnológicas que facilitan la localización, procesamiento y comunicación de información"14.

Cobos y Alvarez recogen los contenidos de las diferentes áreas, en este caso de la ESO, que tienen relación con la educación documental.15

USO DE LA MEDIATECA
USO DE LA DOCUMENTACION
HÁBITOS BÁSICOS DE TRABAJO INTELECTUAL
TRABAJO DE INVESTIGACION
TRABAJO COOPERATIVO
Conocer el papel que desempeña
Respetar y manejar adecuadamente los documentos
Buscar palabras nuevas y listar terminología
Reconocer palabras clave de un párrafo
Jugar un papel activo
Reconocer tipos de documentos
Diferenciar partes del libro
Concentrarse
Reconocer ideas principales en un párrafo
No desviarse del objetivo del grupo
Reconocer el espacio

Localización y señalización
Diferenciar entre libros de lectura y documentales
Escuchar
Referenciar la bibliografía
Expresarse
Conocer la clasificación y orden de los documentos
Elegir un libro que guste
Planificar el tiempo y ser sistemático en el trabajo
Reconocer ideas principales en un artículo
Intercambiar
Reconocer las partes de una ficha catalográfica en papel
Usar diccionarios de la lengua
Ejercitar el juicio propio
Extraer información del título y del índice
Discutir
Utilizar catálogos de autores y títulos
Usar 2 tipos de enciclopedias
Subrayar
Analizar documentos sencillos
Organizar distintos tipos de reunión
Utilizar catálogos de materias
Usar diccionarios específicos
Tomar notas
Reconocer las distintas etapas de una investigación
Identificar distintos tipos de participantes
Determinar servicios de una mediateca
Usar otro tipo de obras de referencia
Resumir
Definir objetivos de búsqueda
Desempeñar el papel que le corresponda
 
Usar bibliografía escondida
Realizar esquemas
Seleccionar la bibliografía necesaria
Elaborar informes de las reuniones
Diferenciar tipos de bibliotecas
Usar bases de datos
Distinguir entre hechos y opiniones
Saber leer superficial y selectivamente
Tomar decisiones y llegar a acuerdos
Localizar documentos en otras bibliotecas
Analizar lenguaje musical, cinematográfico, plástico...
Contrastar fuentes
Seleccionar información y organizarla lógicamente
Exponer oralmente
Utilizar para el almacenamiento de información otros soportes
Buscar información telemática
 
Citar a pie de página
 
 
 
 
Argumentar
 


3.1. El aprendizaje del proceso de investigación

El diseño de las diferentes tareas formativas que se han venido exponiendo a lo largo de este capítulo debe integrarse en un proyecto global de educación documental. Se trata de un largo camino de adquisición instrumental cuyo último aspecto es el aprendizaje del proceso de investigación.

Es preciso insistir en la necesidad de vincular estos aprendizajes a proyectos de trabajo específicos. Sólo es posible aprender a aprender mediante experiencias concretas de aprendizaje. La penetración de nuevos soportes y nuevas tecnologías en la biblioteca escolar es imprescindible y habrá de ser tenido en cuenta al realizar actividades. Pero el simple hecho de usar dichas tecnologías no cambiará las cosas. Es misión de la biblioteca escolar dar al alumnado un sentido de coherencia en sus estudios, un sentido de propósito, de significado, de interconexión en aquello que aprende. Y una de las maneras más efectivas de conseguirlo, es la realización de proyectos documentales.

Los proyectos documentales
Los proyectos documentales son pequeños trabajos de investigación en los que el alumnado trabaja directamente con la documentación, aprendiendo a resolver problemas y trabajar en autonomía. Son un excelente instrumento para estimular formas nuevas de aprender/construir, acordes con la sociedad de la información.

Esta forma de trabajo, necesita de la biblioteca escolar y hace que ésta muestre lo mejor de si misma. A la vez que investigan sobre una materia o problema concreto, los escolares se familiarizan con los mecanismos de búsqueda de información y trabajo intelectual.

Existen distintos modelos que señalan las etapas a recorrer para desarrollar un trabajo de investigación. Como ejemplo, reseñamos dos de los más asentados. El Modelo Big6 (Mike Eisenberg y Bob Berkowitz) El Modelo Big6 trata de sistematizar la solución de problemas de información apoyándose en el pensamiento crítico. Su eje central es fomentar la capacidad de manipular la información para lograr soluciones significativas.
 

1
Definición de la tarea a realizar
Enfocar
¿Cuál es el problema?
2
Estrategias para buscar información
Planear la búsqueda
¿Cómo debo buscar?
3
Localización y acceso
Clasificar
¿Qué obtuve?
4
Uso de la información
Seleccionar
¿Qué es lo importante?
5
Síntesis
Sintetizar y producir
¿Cómo encajan juntos?
¿A quién va dirigido?
6
Evaluación
Evaluar, reflexionar
Y entonces, ¿qué aprendí?

Las seis etapas de la búsqueda de información (Paulette Bernhardt) Propuesta dirigida específicamente al alumnado de Secundaria:

1. Determino la materia:

a. Conozco el trabajo a realizar
b. Identifico qué se
c. Tengo una visión global sobre la materia
d. Elijo el punto de vista sobre el que la voy a tratar
e. Elaboro un plan de trabajo

2. Busco las fuentes de información:

a. Identifico los tipos de documentos necesarios
b. Busco la información

3. Selecciono los documentos:

a. Clasifico y selecciono la información encontrada
b. Identifico los contenidos que necesito
c. Anoto las referencias

4. Leo la información:

a. Hago una lectura rápida
b. Leo atentamente y tomo notas
c. Clasifico mis notas y reviso mi plan de trabajo

5. Trato la información:

a. Analizo la información recogida
b. Reflexiono sobre mi trabajo

6. Comunico la información:

a. Elaboro el plan de redacción final
b. Respeto las normas (fondo y forma)
c. Cito mis fuentes
d. Corrijo mi trabajo

Sea cual sea el modelo elegido, es conveniente que desde la biblioteca se elabore una pequeña guía que los estudiantes puedan tener a mano como recordatorio de los pasos a seguir para realizar una investigación. Mostramos a continuación un ejemplo de ficha informativa:16

 

 
Estas fichas son un instrumento más de todo un plan global de intervención educativa documental.

El desafío de enseñar a pensar mediante las técnicas documentalesCada vez son más las experiencias prácticas que pueden ilustrar este concepto del aprendizaje investigador. En nuestro país, Félix Benito Morales ha sido uno de los precursores de dicha acción formativa, reivindicándola como disciplina curricular. En su artículo El desafío de enseñar a pensar mediante las técnicas documentales, desarrolla el programa HEBORI (Habilidades y Estrategias para Buscar, Organizar y Razonar la Información) según los principios de la Educación Documental.17 Otros ejemplos de programas para el aprendizaje investigador desarrollados con alumnos de E. Primaria y Secundaria son, respectivamente:

Proyecto documentalInstrumentos de la orquesta y de la escuela: la organización de una exposición sobre la orquesta da pie al desarrollo de un proyecto documental. 

 

Dossier y cantarHacer un documental es... Dossier y cantar: La realización de un documental en vídeo sobre un tema elegido por los alumnos es el pretexto para elaborar un dossier completo sobre esa materia, practicando en equipos de trabajo el proceso de documentación necesario en toda investigación. 
 


Los comentarios de algunos profesores que han participado en este programa ponen de manifiesto los avances formativos que tales dinámicas promueven en el alumnado:

"Creemos que los objetivos marcados se han alcanzado plenamente. Los alumnos han seguido con gran interés las sesiones de trabajo y han tenido la oportunidad de:

A lo largo de las ocho sesiones que ha durado el programa, hemos podido constatar que los alumnos no sólo no se han cansado sino que su interés ha ido en aumento."

"Han descubierto las posibilidades y recursos informativos que ofrece una biblioteca, así como su sistema de organización y la forma de acceso a todos sus fondos. Han comprendido el proceso a seguir en una búsqueda documental a través de ellos mismos y de su propio trabajo.

Es preciso comprobar la eficacia de estos programas, diseñando estrategias de evaluación que muestren, desde diferentes puntos de vista (los alumnos, los docentes, los bibliotecarios), no sólo la opinión o la actitud de los implicados frente a dichas actuaciones sino el logro efectivo de los objetivos planteados.

Aunque sea preciso economizar esfuerzos, la combinación de varias técnicas de evaluación aportará una visión más completa de la práctica que queremos evaluar. Para conocer con más profundidad estas técnicas puede consultarse el manual de Svinicki y Schwartz sobre la formación de profesionales y usuarios de bibliotecas18. Esta obra ofrece, además, un interesante soporte técnico para el diseño de dinámicas instruccionales en técnicas documentales.

La evaluación debe ser un medio de retroalimentación que enriquezca los programas formativos de la biblioteca escolar. Sólo replanteando permanentemente su trabajo y analizando el papel que desempeña en el centro educativo es posible afianzar progresivamente este imprescindible recurso de aprendizaje como el núcleo de un proyecto pedagógico integral.

4. Síntesis del capítulo

El desarrollo de un plan de animación a la lectura desde la biblioteca escolar debe partir de la efectiva implantación de ésta en el centro educativo, lo que supone el conocimiento de sus posibilidades por parte de todos los miembros de la comunidad escolar que son quienes, en última instancia, van a legitimarla. Para posibilitarlo es preciso diseñar un plan de difusión que dé a conocer sus recursos y los dinamice y favorezca el máximo aprovechamiento de materiales y servicios dentro del espacio bibliotecario.

Esta labor de proyección culmina en el desarrollo de programas formativos que conecten la biblioteca escolar con el Proyecto curricular del centro. La apropiación del espacio y de los recursos bibliotecarios por parte de los alumnos constituye así el primer paso de un proyecto global de educación documental, cuyo objetivo es garantizar la autonomía en el acceso a la información y el pleno desarrollo de las capacidades intelectuales.