DINAMIZACIÓN DE LA EXPOSICIÓN
RÍETE EN SERIO DEL RACISMO Marzo
de 1997
El racismo, uno de los más lamentables problemas
de nuestra época es, con frecuencia, centro de debates, campañas
de sensibilización y propuestas didácticas en general, que parten
de la denuncia, buscando una reflexión y un cambio de actitud
en las jóvenes generaciones. En esta línea, el Parlamento Europeo
eligió 1997 como Año Europeo Contra el Racismo, invitando
a organizar diferentes actividades y campañas de concienciación.
Desde la biblioteca, nos unimos a dicha conmemoración
con una muestra humorística, pero profunda y sincera: Ríete
en serio del racismo. Dirigida a grupos escolares, a partir
de 2º curso de ESO, permaneció en nuestro Centro desde el 17 de
febrero hasta el 7 de marzo.
Se trataba de una exposición, cedida por la Asociación
Nacional Presencia Gitana, que afrontaba lo siniestro
desde su propia ridiculez, mofándose del racismo como del más
evidente sinsentido. La intolerancia, la discriminación racial,
es estúpida, cretina y absurda. Desde este punto de partida, un
conjunto de humoristas se habían unido para conjurar tan extendido
mal, dejando en cueros prejuicios, ignorancias y estereotipos,
y llamándonos a reflexionar desde la risa: un humor con regusto
amargo que no impedía el análisis serio y la condena enérgica.
Esta exposición constaba de 73 carteles, reproducciones
de los originales que se editaron en el libroVamos a reirnos
muy en serio del racismo (Madrid: Presencia Gitana, 1993).
Participaban en ella numerosos humoristas, entre los que se encontraban
firmas destacadas de la actualidad gráfica: Forges, Quino, Romeu,
El Roto, Mingote...
Con el fin de explotar al máximo las posibilidades
de tan completo panorama, diseñamos una propuesta de actividades
que incitaba a los jóvenes que asistían a esta exposición a discutir,
reflexionar y hacer evidentes actitudes y comportamientos cargados
de prejuicios.
En consonancia con el tono lúdico y desenfadado
de la muestra, partimos de una invitación al entretenimiento:
El Juego de la Mezcla.. Consistía en una serie de
dinámicas, adaptaciones de conocidos juegos de mesa populares
o comercializados, que trabajaban aspectos relacionados con la
diversidad, la multiculturalidad, la tolerancia... ofreciendo,
a modo de taller, la posibilidad de experimentar las ventajas
de la cooperación y la riqueza de la mezcla dentro de un
grupo. Para participar en él, cada clase se dividía en 5 equipos,
que iban rotando por los diferentes rincones de actividades. A
medida que iban superando cada una de las pruebas, los equipos
obtenían una pieza de puzzle que se incorporaba a un gran mural
multicolor. El objetivo final del juego era completar, con la
cooperación de todos, dicho panel. Los cinco apartados eran:
1. Baraja otras posibilidades: Un
juego de naipes que premiaba la diversidad. Se componía de 30
cartas con fotografías de personas de todo el mundo. Similar al
popular Juego de las familias, el objetivo era, justamente,
el contrario al de aquél: formar grupos mixtos, mezclando componentes
de diferente origen. La formulación era la siguiente: Un sello
discográfico independiente quiere reunir a músicos de diferentes
países para formar un grupo musical que integre elementos de diferentes
culturas y estilos. Cada participante (hay 6 en total) recibe
5 cartas al azar, después de que quien tiene la mano las haya
barajado y repartido todas. Los jugadores deben tratar de deshacerse
de los músicos repetidos, pasando al compañero de su derecha la
carta que no les interese y optando, así, a reunir 6 miembros
distintos. El primer jugador que lo consiga pone la mano sobre
la mesa, al tiempo que grita "tengo grupo". El juego
se complica con la presencia de 2 esvásticas, cartas rechazables
que hacen perder la partida al jugador que las posea en el momento
de "cerrar".
2. Famosos/as con tabú: Una serie de fotografías
de personajes famosos de todas las culturas: políticos, investigadores,
deportistas... Cada jugador, por turnos, tenía que explicar a
los demás quién era ese personaje, describiendo su carácter, su
profesión, etc... La dificultad del juego estaba en que determinadas
palabras, que aparecían escritas en cada imagen, no podían utilizarse:
palabras relativas al color de su piel, a su país de origen o
relacionadas con estereotipos raciales y culturales.
3. Señas raciales: Se trataba del conocido
juego de adivinar títulos con mímica, en este caso, tanto películas
como libros con argumentos relacionados con el racismo. Dichos
títulos se proponían en una guía de lectura que servía, además,
como propuesta final de la exposición.
4. Notas de identidad: A partir de una grabación,
con fragmentos musicales del folklore de distintos pueblos del
mundo, los participantes debían descubrir instrumentos, melodías
y tonalidades que les ayudasen a identificar su origen.
5. Denominación de origen: Cada equipo debía
recorrer con calma la exposición, fijándose con detalle en todos
los carteles, y eligiendo, de entre ellos:
- El más divertido.
- El más amargo.
- El más desconcertante.
La selección realizada era objeto de una reflexión
posterior, en la puesta en común final.
PARTICIPANTES :
Han visitado la exposición, participando en esta
propuesta de actividades, un total de 820 alumnos de diferentes
centros escolares de la ciudad (12-16 años). Así mismo, un grupo
de socios de la biblioteca, mayores de 10 años, visitaron la muestra
y desarrollaron, durante dos semanas, los diferentes juegos propuestos.
Un ciclo de películas, una guía de lectura (Uno
de los nuestros) y la exposición en las salas de lectura de
los libros recomendados, completaron esta campaña de sensibilización
en la biblioteca.
Esperamos que dichas dinámicas hayan promovido
una mayor conciencia juvenil ante el problema del racismo en nuestra
sociedad y que el enfoque de juego y humor haya servido como incentivo
optimista para reflexionar ante tan grave problema.
Riéte en serio del racismo. Salamanca, Centro
Internacional del libro Infantil y Juvenil de la Fundación Germán
Sánchez Ruipérez, 1997.
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