Actualmente, los jóvenes consumen drogas con el objeto de divertirse, desinhibirse, experimentar nuevas sensaciones, favorecer las relaciones sociales y relajarse o evadirse de los problemas, sin tener en cuenta el peligro potencial que este hábito puede acarrear.

Aquellos adolescentes que se sienten rechazados por los agentes primarios de socialización (malas relaciones familiares; fracaso escolar), pueden buscar en el consumo de drogas una forma de rebelarse ante lo establecido.



Policonsumo

Tiene como finalidad la búsqueda de efectos estimulantes, a través de la asociación de cocaína, anfetaminas, drogas de síntesis y cannabis.

El alcohol y el tabaco suelen ser los protagonistas de este patrón de consumo.

El consumo de varias drogas a la vez resulta más peligroso debido a las posibles interacciones entre ellas y a su mayor potencial aditivo.