En la actualidad la cantidad de información disponible en Internet es inmensa y crece día a día, lo que implica cierta dificultad para encontrar o para seleccionar aquella que nos interesa. La superabundancia de información puede tener un efecto muy similar a la carencia de ella, ya que nos impide elaborarla de forma adecuada y llegar a unas conclusiones adecuadas.
Prácticamente desde los inicios de Internet surgieron iniciativas tendentes a localizar y clasificar la información para que el acceso a ella sea más fácil. Estos servicios dedicados a recopilar la información de forma estructurada se denominan motores de búsqueda (Search Engines). Para realizar esta tarea disponen de unos programas que se encargan de recorrer automáticamente todos los enlaces que van encontrando, incorporando las páginas que visitan a la base de datos del buscador. En alusión a la metáfora de la tela de araña con la que se asocia a la web estos programas reciben el nombre de "spiders" (arañas).
Tras realizar su trabajo de búsqueda estos servicios se ofertan al usuario en diferentes formatos. Aunque actualmente prácticamente todos ellos ofrecen una mezcla de ambos formatos en el inicio hubo una clara diferencia en dos grandes modelos:
Actualmente la herramienta que desbancado a todos sus predecesores es Google. Sus algoritmos para la categorización y búsqueda lo hacen rapidísimo y capaz de ofrecer información altamente relevante. Cuando accedas a este buscador comprobarás que muestra por defecto una interfaz muy simple correspondiente a lo que hemos denominado motor, pero también dispone de una pestaña para acceder al directorio.


Aunque Google es la herramienta de búsqueda más utilizada en la actualidad existen muchos más buscadores y los resultados que se obtienen pueden llegar a ser muy similares puesto que se produce un constante intercambio de datos, por lo que en muchos momentos la elección de uno u otro depende más de gustos personales o de comodidad.
Si quieres curiosear para comprobar que buscadores suministran datos a otros puedes aprovechar cuando tengas activa la conexión a la red y pulsar sobre la imagen del Search Engine Decoder que te llevará a una página en la que al pulsar sobre cada uno de los principales buscadores te muestra a quienes les suministra datos y de quienes los recibe
También puedes consultar una página que se encarga de comparar los cien primeros resultados que se obtienen al realizar la misma consulta en Google y en Yahoo!, marcando las coincidencias y el orden en el que aparecen los resultados comunes en cada caso.
Además de los buscadores clásicos han surgido en la red motores especializados en reunir recursos referentes a un determinado tema, por lo que han aparecido unas páginas especializadas a las que denominaremos metabuscadores. Su función es la de ayudarnos a encontrar buscadores especializados. Una de las páginas de mayor renombre en castellano es el Buscopio
Entrar en el Buscopio y localizar alguno de los buscadores o bases de datos que puedan existir relacionados con el área o la asignatura en la que trabajas o con algún tema que pueda ser de tu interés personal. En el momento de escribir estos apuntes existía la posibilidad de entrar a la versión antigua http://www.buscopio.net o al nuevo Buscopio http://www.buscopio.net/esp/ y accediendo a cualquiera de ellas se podía ir a la otra
También encontrarás servicios de multibuscadores, esto es, páginas desde la cual podemos realizar una consulta que se envía de forma simultánea a varios buscadores. Por ejemplo ixquick o metacrawler


Otro recurso que merece la pena considerar y al que le dedicaremos un apartado especial es el de los agentes automáticos de búsqueda, cuya misión es la de informarnos de forma automatizada de la aparición de nuevos resultados que satisfagan determinados criterios de búsqueda. Uno de estos servicios es Googlealert
Cuando realicemos una búsqueda habrá que tener presentes varias cuestiones:
Este último punto nos lleva a una remarcar que es muy importante ir aprendiendo a buscar la información. Más que una técnica se trata casi de un arte, para el que es fundamental que conozcamos los métodos de realización de consultas para que los resultados obtenidos sean significativos en cuanto a contenidos y manejables en cuanto a cantidad.
Aunque parezca una afirmación innecesaria no está de más recordar que donde mejor se explican estas cuestiones es en los menús de ayuda de cada uno de los buscadores.
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