Este bloque recoge las distintas prácticas que se deben llevar a cabo en el módulo de formación, organizadas por el orden en el que se realizan.
En esta primera práctica vamos a tomar conciencia de qué es lo que vamos a realizar y hasta qué punto puede influir en el aprendizaje, motivación, disposición, interacción, etc. de nuestros alumnos y alumnas.
Cualquier experiencia didáctica requiere una planificación, cuanto más la que vamos a realizar con este curso, que a la mayoría de los docentes les puede resultar novedosa. Si bien la materia de música se presta especialmente al desarrollo de metodologías activas, no es menos cierto que la utilización de las TIC en el aula, como un elemento habitual de trabajo, está aún en sus primeros momentos.
En un proceso como este, el alumno se convierte, más que nunca, en un agente activo de su aprendizaje En la metodología tradicional se puede establecer una comunicación profesor-alumno que enriquece el flujo de conocimiento entre ambos, pero el esfuerzo en establecer ese flujo lo hace el profesor.

La utilización de las TIC en el aula de Música permite profundizar en modelos de enseñanza/aprendizaje activos
En el aprendizaje con las unidades MOS el alumno puede descubrir por sí mismo los conceptos musicales que se traten con la ayuda de los objetos de aprendizaje, los ejercicios y las actividades que se les plantean.
Asimismo, la utilización de MOS permite que los alumnos y alumnas puedan ejercitar procesos de autoevaluación, a través de las actividades específicamente dirigidas a ello o por medio de la propia interactividad de los objetos de aprendizaje, de forma que éste pueda ir regulando su propio aprendizaje mediante la resolución de ciertos ejercicios. Esto permite que el alumno pueda repetir las veces que crea necesarias las actividades propuestas. Cada alumno puede trabajar a su ritmo y repasar conceptos o insistir más en unos que en otros, según sus posibilidades o necesidades. Se atiende mejor, con ello, a la diversidad de los alumnos y alumnas.
Por otra parte, la configuración modular del recurso permite la preparación de itinerarios de profundización para aquellos alumnos que progresen de forma más rápida que el resto del grupo.
"En este enlace puedes ver un ejemplo completo de experimentación en el aula"
1. Objetivos de la experimentación Detrás de la decisión de iniciar una experiencia de este tipo puede haber distintas motivaciones. Por ejemplo:
a. La motivación de los alumnos.
b. El aprendizaje de los conceptos usando una metodología más atractiva.
c. El aprendizaje de los procedimientos.
d. La actitud positiva frente a la música.
e. La atención personalizada de los alumnos.
f. El trabajo en equipo.
g. La atención a la diversidad.
h. La autonomía de los alumnos en el aprendizaje.
i. El rendimiento académico.
j. Los objetivos curriculares previstos en la programación didáctica.
k. Las adaptaciones curriculares.
En cualquier caso, es importante que cada profesor defina y asuma los que considera más apropiados en cada caso, añadiendo o eliminando lo que crea conveniente, de tal forma que la experimentación esté guiada por un objetivo claro y consciente.
2. Contenidos musicales a tratar. La selección de los contenidos que se trabajarán es muy personal y estará ligada, fundamentalmente, a los objetivos marcados y a las competencias que se quieran potenciar.
En este sentido, es importante valorar qué contenidos se considera que pueden ser tratados de forma más eficiente con estas tecnologías. Asimismo, se debe estimar cuáles son los más adecuados considerando el grupo o grupos de destino.
Como es lógico, la selección de contenidos puede considerar el uso de otros recursos, materiales y objetos digitales educativos.

Una apropiada selección de los contenidos resulta fundamental
3. Grupo de alumnos. Como hemos señalado, este apartado está muy vinculado al anterior, pues a veces se elegirán los contenidos a tratar en función de los niveles a los que se imparte clase. Aunque dentro de un mismo nivel habrá temas más apropiados o materiales más idóneos.
Pero, a veces, también es importante tener en cuenta las características del grupo que se elija: número de alumnos, comportamiento, participación, diversidad, etc. Y como nada es independiente, los objetivos se pueden haber marcado pensando en un grupo determinado que tenga alguna característica que queramos mejorar.
4. Fechas y temporalización. Los tres apartados anteriores nos llevan a determinar unas fechas de realización de la experiencia y un tiempo de duración.
Para que la experiencia sea digna de tener en cuenta, y nos sirva efectivamente para actuaciones posteriores, es necesario que su duración sea como mínimo de un mes. Aunque ello no significa que, necesariamente, todas las actividades desarrolladas deban realizarse con el uso del ordenador.
Realizando el seguimiento de los puntos explicados en la introducción de esta práctica, hay que desarrollar un proyecto inicial en el que se planifique la experimentación que se va a realizar.
Este proyecto se podrá ir modificando a medida que vayamos avanzando en las distintas etapas de la preparación de la experimentación para adaptarse a las circunstancias que se vayan produciendo.
En los últimos años hemos asistido a un desarrollo sin precedentes de la Sociedad de la Información. En el terreno educativo, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han experimentado un avance significativo que nos permite, en estos momentos, poder plantearnos el uso en nuestras aulas de los contenidos digitales educativos del recurso MOS. No obstante, también es cierto que queda aún un largo camino por recorrer hasta que podamos contar en la mayoría de los centros educativos con los medios adecuados para que el uso de esas tecnologías sea plenamente satisfactorio.
Por ello, para el éxito de la experiencia es fundamental llevar a cabo inicialmente un estudio detenido de cuáles son los medios tecnológicos y didácticos con los que podremos contar realmente. De este modo, la planificación de la experiencia en el aula se ajustará al contexto de uso en el que habremos de llevarla a cabo.
1. Disponibilidad del aula y del equipamiento.
2. Características y estado de los ordenadores y los periféricos (auriculares, etc.)
3. Agrupamiento de los alumnos en el aula.
4. Distribución de los equipos.
5. Conectividad a la red Internet.
6. Otros medios didácticos.
1. Disponibilidad del aula. Una vez que ya hemos fijado, en la práctica anterior, los objetivos, contenidos, grupo y temporalización de la experiencia, hay que asegurarse de que en las fechas previstas y con el horario del grupo elegido podemos disponer de los espacios (aula de ordenadores, etc.) y del equipamiento necesario.
Sin duda, este aspecto puede influir de una manera decisiva en la forma en que tenemos que llevar a cabo la experiencia.
Una vez nos pongamos en contacto con la persona del centro que organiza la
ocupación del aula de ordenadores, veremos si disponemos de dicha aula en las
fechas previstas en el proyecto que hemos elaborado. Si no es así, hay que
adaptarse a las circunstancias. Podemos hacer los cambios siguientes:
a. Cambiar de tema.
b. Cambiar de grupo o dividirlo.
c. Cambiar de fechas.
d. Planificar la experiencia para usar el aula de ordenadores, alternando con el uso del aula normal.
2. Características de los ordenadores. Conviene probar los ordenadores, los periféricos y el equipamiento general antes de realizar la experimentación. Dado el carácter multimedia de los contenidos de MOS (sonidos, vídeos, animaciones…) algunos objetos de aprendizaje pueden tardar en abrirse si el ordenador es lento o la conexión a la Red es insuficiente. Por tanto, conviene elegir unidades que se puedan ver de una forma razonable en los ordenadores de los que dispongamos, o bien considerar otras medidas como realizar previamente la descarga de los contenidos, distribuirlos a través de la versión local (CD y DVD del recurso) etc.
Suele ser frecuente que algún ordenador falle algún día. En previsión, si es posible, conviene contar con un ordenador que quede siempre libre en el aula para que pueda sustituir al que pueda fallar.
Ante esta eventualidad se puede pedir ayuda. Bien acudiendo al Coordinador TIC del Centro, bien al servicio de mantenimiento de los equipos del Centro, o solicitando asesoramiento al CNICE.
3. Agrupamiento de los alumnos en el aula.
Según los objetivos marcados en la experiencia, puede ser más conveniente que los alumnos trabajen de forma individual o en parejas.
En ningún caso se puede
llevar a cabo la experiencia con tres o más alumnos por ordenador.
Si disponemos de un número de ordenadores suficientes para trabajar según lo
planificado, no hay problema. En el caso de que el número de ordenadores
disponibles y el número de alumnos del grupo elegido lleve a tener que trabajar
con tres o más alumnos por ordenador no se podría seguir adelante con la
experiencia, por lo que habría que buscar alternativas. En este caso se puede:
1. Dividir el grupo, si contamos con otro profesor (del Departamento o que esté de guardia) que se quede con medio grupo en el aula normal, dejando actividades a esos alumnos y alternando el uso de los ordenadores con una y otra parte del grupo.
2. Cambiar de grupo, y, por tanto, de tema, si es necesario.
3. Pedir ordenadores en préstamo al Centro de Profesores, por el tiempo que dure la experiencia.
4. Distribución espacial de los equipos.
Es importante la disposición de los equipos, ya que puede influir notablemente en el desarrollo de las actividades y la atención a los alumnos. Hay cuatro disposiciones básicas:
a. La de disposición tradicional, los alumnos están colocados en varias filas mirando a la pizarra.
Debe utilizarse si el profesor va a realizar frecuentemente exposiciones generales que requieran la atención de todos los alumnos. El inconveniente es que en esta disposición el profesor no ve las pantallas desde la pizarra, y, si el aula no es muy grande, resulta difícil acceder a los puestos para hacer las explicaciones que requieran los alumnos.

Distribución espacial "en filas mirando a la pizarra"
b. En forma de U, las mesas están colocadas junto a tres de las paredes del aula y los alumnos se sientan de espaldas unos a otros. El ordenador del profesor y la pizarra ocupan la cuarta pared.
Suele ser la más utilizada porque permite al profesor ver en todo momento el contenido de las pantallas de los alumnos y ayudar a los que lo necesiten aunque no lo soliciten. Es la mejor disposición para atender a los alumnos; también permite tener ocultos la mayor parte de los cables al estar la parte posterior de los equipos junto a la pared. Puede tener el inconveniente de que se refleje la luz de las ventanas, aunque esto puede evitarse con cortinas y orientando los monitores de forma que eviten ese reflejo; también puede ser molesto para los alumnos tener que darse la vuelta cuando el profesor haga alguna explicación general desde la pizarra, pues los alumnos están de espaldas o casi de espaldas a la pizarra, y girar la silla puede ser un inconveniente si no tienen sillas giratorias.
Distribución espacial en "forma de U"
c. En líneas paralelas, las mesas están colocadas en dos o más filas perpendiculares a la pizarra, donde se encuentra el ordenador del profesor.
Esta disposición es intermedia entre las dos primeras. Como principales inconvenientes se pueden destacar que el profesor no ve ninguna pantalla, o sólo la mitad, y que puede acabar mareado de dar vueltas si tiene que atender alternativamente a alumnos de cada una de las filas, además de que sus desplazamientos hacen que se pierda tiempo y se rompa el ritmo de la clase.

Distribución espacial en "líneas paralelas"
d. En forma de archipiélago, se juntan cuatro mesas que forman una agrupación rectangular separada de las otras agrupaciones equivalentes.
Esta distribución es más factible si los ordenadores no están en red o tienen red inalámbrica. Las ventajas que ofrece es que se aprovechan mejor los espacios, se evitan los reflejos, y permite desplazamientos fáciles del profesor. Sus inconvenientes son que no permiten al profesor tener una visión global del trabajo de los alumnos y que cuando se realizan las explicaciones generales una parte de los alumnos deberán girarse inevitablemente.
Distribución espacial en "forma de archipiélago"
5. Conectividad a la red Internet. El tipo y la calidad de la conectividad de la que dispongamos en el Centro y en el Aula de trabajo son fundamentales para el desarrollo de las actividades. Si disponemos de una conexión ADSL de alta velocidad no vamos a tener problemas para trabajar en línea. Sin embargo, si la conexión es lenta (MODEM, poco ancho de banda, etc.) la descarga de los contenidos educativos digitales se puede ralentizar. En este caso conviene descargar los contenidos que vayamos a utilizar e instalarlos en todos los ordenadores del aula. En cualquier caso, es conveniente probar siempre los contenidos en los ordenadores en que vayan a trabajar los alumnos antes de realizar la experiencia para evitar sorpresas.
Si en el centro no se cuenta con conexión a Internet, se pueden instalar los contenidos en los ordenadores del aula. Para ello, se puede solicitar al CNICE el CD-ROM de MOS y el DVD de Folclore y Flamenco e instalarlo en cada ordenador del aula, o bien descargarse (en un equipo del Centro, o del Centro de Profesores que disponga de conexión) las imágenes ISO del recurso disponibles en la web.
Cuando no se disponga de conexión, o el uso de esta poco satisfactorio, se recomienda copiar los archivos en el disco duro y trabajar en él.
Se puede facilitar el acceso de los alumnos a los contenidos creando un acceso directo en el escritorio del ordenador, o cargando en favoritos del navegador la URL del recurso MOS.
6. Otros medios didácticos. Además de los ordenadores podemos planificar el uso de otros materiales si disponemos de ellos. Por ejemplo, un cañón de proyección y pantalla, un retroproyector, las pizarras (analógicas y digitales) etc.
Asimismo, existe software específico que permite que los alumnos vean el ordenador del profesor en su pantalla, y otros que posibilitan que el profesor pueda monitorizar en su pantalla lo que hace cada alumno.
Todos estos materiales pueden servir a la hora de explicar a los alumnos cómo vamos a usar los contenidos educativos digitales de MOS, o qué actividades tienen que realizar.

Si contamos con ellos, la utilización de otros medios técnicos nos puede resultar de gran ayuda
Con la ayuda de los puntos explicados en la introducción de esta práctica, hay que desarrollar un proyecto inicial en el que se planifique la experimentación a realizar.
Este proyecto se podrá ir modificando a medida que se avance en las distintas etapas de la preparación de la experimentación para adaptarse a las circunstancias que se presenten. .
En las prácticas anteriores hemos fijado una serie de premisas e informaciones que nos han permitido concretar con qué alumnos, en qué momentos y con qué tema vamos a trabajar, aunque esto último aún puede sufrir algunos cambios.
En esta práctica vamos a preparar las actividades concretas que se van a realizar con los alumnos, los contenidos educativos digitales de MOS que vamos a utilizar y otros recursos auxiliares que podamos emplear.
Ahora debemos realizar una programación exhaustiva de la experimentación que vamos a llevar a cabo
1. Preparación de los recursos a emplear.
a. Contenidos educativos digitales de MOS.
b. Otros recursos.
2. Materiales de evaluación.
i. Prueba previa.
ii. Prueba final.
i. Encuesta inicial.
ii. Encuesta final.
1. Preparación de los recursos a emplear.
Este es un trabajo previo a la experiencia que puede llevar más o menos tiempo dependiendo de los objetivos marcados. En todo caso, es una cuestión que conviene tener preparada con suficiente antelación antes de realizar la actividad con los alumnos.
Como es sabido, en el Portal temático educativo MOS están disponibles un importante número de Secuencias Didácticas y Objetos de Aprendizaje entre las que se puede elegir aquellos que mejor se adapten a los objetivos marcados en los proyectos de las prácticas anteriores. Es importante que los objetos educativos digitales que se elijan se usen con el mismo fin para el que fueron creados. Por ejemplo, si está prevista para que los alumnos aprendan un tema que no conocían con anterioridad, es distinto a cuando se utiliza para repasarlo. Por tanto, hay que realizar una detenida visita a esas Secuencias Didácticas y Objetos de Aprendizaje, y conocer sus guías didácticas y orientaciones metodológicas, para determinar cuál o cuáles son las que vamos a utilizar en la experiencia.
En la selección de los contenidos debe considerarse que se puede combinar el uso de Secuencias Didácticas y Objetos de Aprendizaje del recurso con otras elaboradas por el profesor, o disponibles en otros materiales. Utilizando como guía el módulo de “Programaciones de aula”, el profesor/a podrá diseñar la estrategia que mejor se adecue a sus necesidades y a las de su grupo de alumnos y alumnas.
En cualquiera de los casos es fundamental revisar la secuencia elegida y
diseñada paso a paso; es decir, hacer de alumno. Y si la prueba se hace en los
ordenadores del aula en que se va a realizar la experiencia, aún mejor; así,
podremos detectar posibles fallos, no sólo en los contenidos, sino también en
el funcionamiento de los mismos.
Existen varias posibilidades según el momento en que se usen y la utilidad que se les pueda dar.
Conviene prepararlos todos previamente a la experiencia, pero cada uno es susceptible de ser utilizado en distintos momentos, no siendo ninguno imprescindible para dar por realizada una experiencia con MOS.
Estos recursos pueden ser muy variados, por ejemplo: instrumentos Orff, teclados, cuadernillos, cuaderno-guión, papel pautado, fichas de trabajo, transparencias, presentaciones, vídeos, DVDs, material manipulativo, otro software, otras Web, libro de texto, pizarra y pizarra pautada, cañón, equipo de música y CDs, etc.
A veces conviene intercalar el uso de MOS con estos otros recursos, que se pueden utilizar en el aula normal y pueden ir acompañados de otras actividades distintas a las planteadas en las Unidades MOS.

El uso del recurso MOS se puede y debe intercalarse con otros medios habituales en el aula de música
2. Materiales de evaluación.
1. Tener preparados los contenidos educativos digitales a utilizar en el aula, con la organización según el esquema del módulo de “Programaciones de aula”.
2. Decidir qué materiales de evaluación se van a utilizar y elaborarlos.
Todos los profesores sabemos que para que nuestras clases sean efectivas y consigamos que los alumnos tengan un aprendizaje adecuado en relación a la Música es necesaria una buena preparación previa de las actividades de enseñanza/aprendizaje por nuestra parte.
En anteriores ocasiones ya hemos reflexionado cómo, en el caso de nuestra disciplina, si bien es corriente el uso de metodologías activas, especialmente las vinculadas con el trabajo vocal e instrumental, la aplicación efectiva de las TIC está aún en un estadio inicial. En este sentido, debemos considerar que la metodología que vamos a utilizar, y las estrategias que nos permitirán tener éxito en el uso del recurso MOS con los alumnos, son nuevas y no estamos acostumbrados a usarlas. Por ello, tienen tanta importancia los pasos previos que hemos realizado para preparar esta experiencia a lo largo de las prácticas anteriores.
Pues bien, ahora ya ha llegado el momento de ponerlo en práctica.
Una vez que hemos planificado todo convenientemente, llega el momento de realizar la experiencia con nuestros alumnos y alumnas
1. Estrategias en el aula Tanto antes de empezar la experiencia como durante su desarrollo es necesario poner en liza algunas estrategias que faciliten y mejoren los resultados. A continuación se enumeran algunas de ellas:

Antes de iniciar el trabajo con los ordenadores conviene explicarles a los alumnos y alumnas en que va a consistir la experiencia
a. Conviene que los ordenadores estén ya encendidos y con la página inicial del recurso cargada.
b. En principio, a no ser que el profesor prevea algún problema y tenga que disponer él la distribución de los alumnos, se puede dejar que sean ellos quienes la elijan.
c. Como ya hemos dicho, si cada alumno dispone de un ordenador se asegura que van a trabajar TODOS, cosa que a veces cuesta conseguir cuando trabajan en parejas. Por otra parte, el trabajo en parejas puede aportar riqueza de comunicación y entendimiento, puesto que pueden ayudarse unos a otros. Pero todo esto funciona bien si el profesor está muy atento a cómo van transcurriendo los acontecimientos. Si trabajan en parejas, deben turnarse cada cierto tiempo en el manejo del ordenador.
2. Metodología Ya hemos explicado que la metodología que hay que aplicar cuando se utiliza los contenidos educativos digitales del recurso MOS debe ser activa. El alumno tiene que descubrir los conceptos y aplicar los procedimientos por sí mismo; debe hacer él el esfuerzo de entenderlos, aplicarlos e interiorizarlos. Pero para eso hay que prepararlo previamente y guiarlo durante el proceso.
Ha cambiado fundamentalmente su papel en el aula y tiene que saberlo. El alumno necesita del profesor, su ayuda es imprescindible.
El profesor tiene el papel de hacer de guía en el proceso y de ayudar al alumno en los momentos en que no sepa seguir por sí mismo.
Pero el alumno está acostumbrado a que el profesor se lo dé todo hecho y razonado, y con este método echa de menos eso. En los primeros momentos, con la novedad de usar el ordenador para aprender Música, no se da cuenta del trabajo personal que le va a suponer. Cuando lleva un par de sesiones advierte que el proceso requiere un esfuerzo mayor por su parte. De hecho, algunos alumnos que tienen pocas ganas de trabajar manifiestan que es mejor que el profesor les explique todo.
Hay que hacerles ver que con este método no sólo se van a ir acostumbrando al uso del ordenador como herramienta cada vez más habitual en cualquier fase de la vida ordinaria, sino que van a aprender las cosas con más facilidad y más profundamente.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, el método de trabajo recomendado, y que hay que explicar a los alumnos con todo detalle, es el siguiente:

Es fundamental que los alumnos lean y sigan adecuadamente las instrucciones y ayudas de cada actividad

El trabajo por parejas estimula la colaboración y el contraste de ideas y opiniones
3. Desarrollo Una vez que hemos preparado minuciosamente la experimentación, nada más queda
llevarla a cabo, es decir, desarrollar las clases con los ordenadores y el equipamiento
teniendo en cuenta la preparación previa explicada en las estrategias y la
metodología.
La observación por parte del profesor del trabajo que van realizando los alumnos durante el desarrollo de las sesiones es fundamental, no sólo para la experiencia que se está llevando a cabo, sino para sacar conclusiones para otras experiencias posteriores.
Se recomienda hacer anotaciones de las incidencias que vayan surgiendo en las distintas sesiones en un diario de clase. Estas incidencias pueden ser muy diversas:
o Erratas de texto.
o Funcionamiento de los objetos de aprendizaje.
o Explicaciones sobre las actividades a realizar por el alumno.
o Errores de navegación, etc.
1. Llevar a cabo la experiencia en el aula, controlando y observando con detenimiento el proceso de aprendizaje de los alumnos y alumnas.
2. Realizar un diario de clase, si se cree conveniente, o, al menos, concretar las incidencias más llamativas observadas, y posibles sugerencias para futuras actuaciones.

Llevar un diario de clase en el que se registren las principales incidencias ayudará para la posterior evaluación así como para el desarrollo de nuevas actuaciones
Como sabemos, la evaluación es un elemento fundamental en cualquier actividad humana. En el ámbito educativo, aún más por cuanto, en sus diversas fases y modelos, nos ayuda a conocer y comprender el desarrollo de los procesos educativos, a valorar sus resultados por medio de sus productos, y a obtener conclusiones que nos permitan mejorar en futuras actuaciones e intervenciones didácticas.
El método de aprendizaje con ordenador, y en concreto con soluciones multimedia e interactivas como las propuestas por el recurso MOS, requiere de un período de investigación para ir perfeccionando su uso hasta que sea habitual en nuestras aulas con todas las garantías de efectividad.
Para ello, las conclusiones que saquemos de esta experiencia, o sea, el estudio de una evaluación completa, nos va a permitir aportar ideas sobre este proceso.
1. Realización de la prueba y encuestas finales.
Con los ordenadores apagados, o en un aula distinta a donde esté el equipamiento, se realizarán la prueba y encuesta final.
La prueba final nos pondrá de manifiesto el progreso en los conocimientos (conceptos y procedimientos) adquiridos por los alumnos. Ello nos ofrecerá datos iniciales, además, sobre la eficacia de la utilización de los contenidos educativos digitales del recurso MOS.
Una posibilidad es realizar una prueba final que sirva de práctica; esto es, los alumnos corrigen los ejercicios con la ayuda de los contenidos del recurso MOS y realizan una autoevaluación de sus respuestas. Posteriormente se puede realizar la prueba tradicional por escrito.
Si queremos que el alumno sepa resolver las cosas que se le solicitan en la prueba utilizando un lenguaje y un método determinados, el docente tiene que haber trabajado adecuadamente con él estos aspectos en el aula con MOS.
Hay que definir muy bien tanto los criterios de evaluación como el modelo (formal e instrumental) de la prueba final. El tipo de prueba en sí misma, y el sistema de evaluación que aplica el profesor cuando califica a sus alumnos, deben de ser consistentes con los nuevos métodos que se han empleado (procesos, medios,...).
La encuesta final nos dará información de la opinión de los alumnos, tan importante para evaluar esta experiencia novedosa. Sus opiniones nos deben servir de base para futuras actuaciones.
2. Resultados.
Los resultados obtenidos con las distintas herramientas de observación que hayamos utilizado son fundamentales a la hora de sacar conclusiones.
Conviene hacer un estudio de estos resultados presentando tablas o gráficos estadísticos sobre los mismos y atendiendo también a las respuestas de carácter abierto (cualitativas) de las dos encuestas, así como a las observaciones hechas por el profesor en el proceso del desarrollo de la experiencia.
3. Valoración personal del profesor.
Como producto final de evaluación, la valoración personal del profesor es una información valiosísima para sacar conclusiones válidas en el proceso de investigación del uso de MOS en el aula.

El proceso de evaluación y el análisis de sus resultados tiene una importancia capital, por lo que realizarse con la máxima atención
Esta valoración puede versar sobre distintos aspectos de la experiencia como, por ejemplo:
Para evaluar el trabajo desarrollado por el profesor que está realizando este curso, éste debe realizar un informe final de la experiencia llevada a cabo.
Dicho informe puede servir, asimismo, como ejemplo para las experiencias que realicen posteriormente otros profesores, o para experiencias sucesivas de su autor, y también como aportación de datos a la investigación global del uso de MOS en el aula.
Aunque se trata de un informe personal que debe reflejar los aspectos más importantes
que cada profesor ha observado (es decir, que cada uno debe confeccionar el informe
según su criterio) proponemos, a título de guía, los siguientes posibles apartados: