Elaborar un proyecto para la biblioteca del centro

2. Planificar el cambio

Tanto la consecución del modelo de biblioteca escolar expuesto en capítulos anteriores como la introducción de la informática en la misma, implican toda una serie de cambios organizativos y curriculares que hay que considerar cuidadosamente para tomar las decisiones adecuadas.

2.1. Utilizar una metodología adecuada

Para planificar es conveniente seguir una metodología apropiada: la de proyectos. Esta metodología ya se ha aplicado en los centros educativos para la elaboración de los Proyectos Educativo y Curricular. En síntesis, se trata de:

Todo esto significa tomar una serie de decisiones que tendrán que ser aprobadas por los órganos colegiados del centro.

2.2. Transformar la biblioteca: transformar el centro

La creación o transformación de una biblioteca escolar acorde con la reforma educativa implica replantear en el centro todos los aspectos relacionados con la formación lectora de los alumnos y alumnas, la gestión de los recursos didácticos y documentales y la difusión de la información. Entre los cambios que habrá que abordar se encuentran:

"La actitud del profesorado ante la biblioteca es fundamental. De poco sirve tener una buena sala, correcta dotación de fondos, que estos estén organizados, etc., si el claustro de profesores no asume que la biblioteca escolar es una herramienta valiosa e imprescindible para alcanzar muchos de los objetivos educativos. El uso adecuado de la biblioteca implica también una determinada metodología y la utilización por el alumnado de fuentes diversas de información y consulta además -o en lugar- del libro de texto. Implica que la función de la biblioteca se encuentre recogida en las programaciones de cada nivel y en el Proyecto Curricular del Centro.
En la Programación General Anual deberá constar el plan de trabajo elaborado por el profesor bibliotecario, así como el presupuesto que se dedica a la adquisición de nuevos fondos y a la realización de actividades (semanas del libro, boletines de la biblioteca, reprografía del material de actividades, certámenes,)."4

2.3. Automatizar implica reorganizar

La automatización de una biblioteca constituye tan sólo un medio y no un fin en sí misma. Por ello es conveniente reflexionar sobre lo que se espera de la automatización y sobre los objetivos de la misma.

La introducción de un sistema automatizado en una biblioteca escolar puede contribuir a la consecución de los siguientes objetivos:

La automatización de la biblioteca, o la sustitución de un sistema ya instalado, es un proceso complejo que exige una buena planificación, ya que introducirá bastantes cambios en la organización y el funcionamiento de la misma.

Los resultados podrían estar muy alejados de las expectativas si no se parte de una planificación rigurosa y una organización adecuada del trabajo, teniendo en cuenta los problemas que pueden surgir.

Es preciso prever en la planificación cómo se va a realizar el paso de un sistema manual a otro automatizado y cómo se va a informar a los alumnos y profesores.

Es fundamental informar sobre el proyecto: por qué se quiere automatizar, qué cambios entrañará el nuevo sistema, qué formación van a recibir, etc. Conviene dar información periódica sobre el desarrollo del proyecto por medios formales e informales.

La comunicación interna juega un papel esencial ya que será más fácil implicar a personas bien informadas que a personas totalmente ajenas al proceso. 

Consejos para abordar la automatización de la biblioteca (Anexo 24).

2.4. Establecer un presupuesto adecuado

Conseguir una buena biblioteca depende en gran medida del presupuesto que se le dedique. Sus gastos son muy diversos; podemos distinguir entre los gastos de inversión, que sólo se realizan una vez, y los gastos de mantenimiento, que son repetitivos y se derivan del propio funcionamiento de la biblioteca.

Los principales gastos de inversión son: compra de libros y otros documentos, instalaciones y mobiliario, equipos informáticos, equipos audiovisuales, etc.

Los gastos de funcionamiento son, entre otros: reposición de documentos deteriorados, material fungible, organización de actividades de dinamización, mantenimiento del equipo informático y audiovisual, telecomunicaciones, etc.

Es necesario garantizar que la biblioteca del centro cuente con los recursos económicos que necesita. Se debe reservar anualmente una parte del presupuesto del centro para la biblioteca, lo cual implica que ésta se integre totalmente en el proceso educativo del centro, pasando a ser el recurso educativo básico.

La autonomía de gestión económica de los centros educativos deja en manos de la Comisión económica y, en último término, del Consejo Escolar la elaboración de un proyecto de presupuesto y la toma de decisiones sobre el destino de los fondos, distribuyéndolos libremente por capítulos según las necesidades e intereses. Por otro lado, permite la obtención de recursos extraordinarios por diferentes vías.

La dotación de un presupuesto para la biblioteca depende, pues, de la voluntad del equipo docente, refrendada por la aprobación del Consejo Escolar. 
 

Cuando se elabora el proyecto de presupuesto, es aconsejable abrir un subapartado contable relativo a la biblioteca, que permita contar con datos precisos sobre lo gastado en un año. Esto facilitará, en su caso, el cálculo de un aumento o disminución de dicha cantidad en cursos posteriores. El subapartado "biblioteca" se puede incluir en cualquiera de los siguientes apartados previstos por la legislación: suministros, material de oficina o gastos diversos. 

Elaborar un presupuesto para la compra de documentos (Anexo 25)